Aprueban un nuevo código de conducta sobre el uso de influencers en la publicidad

Fernando Gonzalo
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El surgimiento de la figura del influencer abrió la puerta a un nuevo modelo publicitario en el que muchas empresas empezaron a contratar a las personas con más seguidores para que promocionaran sus productos desde sus redes sociales.

Este sistema no ha estado exento de polémica y durante todos estos años, además, se ha desarrollado en ausencia de un conjunto de normas claras que lo regulen. Esto acaba de cambiar gracias a la publicación de un código de conducta que aporta cierto orden a una actividad relativamente nueva que, además, va en aumento.

Existen varias leyes que regulan la publicidad en España, pero éstas son anteriores al boom de las redes sociales y no mencionan explícitamente a los influencers. Es por esto que la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (AUTOCONTROL) y la Asociación Española de Anunciantes (AEA) han decidido reunir en un solo texto las pautas que deben seguir tanto los propios influencers como las empresas que los contratan.

Este código define con precisión lo que se consideran contenidos publicitarios y contraprestaciones y detalla una serie de normas éticas, como por ejemplo la necesidad de indicar de manera explícita, inmediata y adecuada al medio la naturaleza publicitaria de las menciones o contenidos contratados.

Aunque el código de AUTOCONTROL y la AEA no tiene carácter legal y su cumplimiento es voluntario, se prevé que la mayoría tanto de empresas como de influencers se adherirán a él. Una vez adheridos, se comprometen a respetar las normas recogidas y a acatar las resoluciones que emita el Jurado de la Publicidad de AUTOCONTROL.

Con esta acción se espera que los influencers se integren un poco más en el sistema y que se beneficien de la facilidad de tener recogidas, en solo cuatro páginas, todo lo que necesitan saber para profesionalizarse y desarrollar contenido de calidad.

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