Se 'burlan' de Slim en el Estadio Azul

  • El empresario acudió acompañado de Arturo Elías Ayub

A los 5 minutos de iniciado el partido entre Cruz Azul y León, Carlos Slim tomó su asiento en la primera fila del Palco 88 del Estadio de los Cementeros.

Accionista del 30 por ciento del León pero considerado el hombre más rico del mundo, el empresario se hizo presente en su primera Liguilla como "dueño" en el futbol mexicano.

Al inicio del torneo, el Grupo Pachuca, que cobija a Tuzos y Panzas Verdes, anunció la venta de casi la tercera parte de su consorcio en una medida que se interpretó como un primer aviso del magnate para competir contra los monopolios de Televisa y TV Azteca en el balompié nacional.

Desde media hora antes de que arrancara el encuentro, su "avanzada" con radio en mano y auricular intercomunicador preveía los detalles logísticos para el arribo del propietario de Grupo Carso.
"Está bien, es parte de venir al estadio y es parte del futbol"

Quizás por ello, un par de minutos antes de que llegara Slim, del mismo palco salió su socio y dueño de Grupo Pachuca, Jesús Martínez, para dirigirse al otro palco destinado a la directiva visitante.

Escoltado por alrededor de cuatro elementos de su cuerpo de seguridad, Slim tomó su lugar junto a su yerno y presidente de Fundación Telmex, Arturo Elías Ayub, quien esta vez vistió una chamarra con los colores y el escudo de los Panzas Verdes, a pesar de su afición puma.

"Acuérdate que yo adentro traigo la azul y oro", aclaró Elías Ayub al medio tiempo, quien de cualquier modo celebró eufórico el tanto de Sebastián Maz en el segundo tiempo.

Frustrantes debieron ser los primeros momentos de Slim en el Azul, ya que al minuto 16 vio a Gerardo Flores rematar de cabeza para poner el 1-0 a favor de La Máquina que, más que él, lo lamentó Elías Ayub con un aspaviento de reproche.

Lo peor no fue el tanto de la desventaja sino la celebración de un par de fanáticos un par de filas abajo en la zona de Plateas, quienes le dieron la espalda a la cancha para voltear hacia el palco de Slim y cantarle el gol.

Poco les importaron los 72 mil 643 millones de dólares que el diario El País le calculó al empresario en abril pasado. El tanto del "Gerry" Flores fue suficiente para que este par de fanáticos se  burlaran del hombre más rico del mundo.

"Está bien, es parte de venir al estadio y es parte del futbol, es parte de la emoción de esto", agregó Elías Ayub.

Al medio tiempo, Slim se metió a la sala del palco, donde acudió a saludarlo el publicista Carlos Alazraki, quien instantes antes se encontró en el pasillo al ex director jurídico de Cruz Azul, Víctor Garcés, a quien saludó de mano y beso en la mejilla mientras se dirigía a saludar a Martínez.

Ya en el segundo tiempo y con una bolsa de chicharrones como botana, Slim volvió a ser blanco de la celebración del segundo gol celeste, esto ya con la compañía del ex DT de los Pumas, Joaquín del Olmo, apenas un minutos después de que el León empatara.