Bruselas multará con 200 euros a quien arroje un cigarro al suelo, ¿por qué todas las ciudades deberían al menos hacer lo mismo?

La lucha contra el tabaco en Europa ha salido de restaurantes, bares y cualquier sitio público (en la mayoría de los países del continente está prohibido fumar en estos recintos cerrados) y ahora se extiende a las calles. Bruselas, la capital belga, ha sido la última en imponer unas duras sanciones para aquellos que arrojen una colilla al suelo. Una iniciativa que rápidamente podría extenderse a otros países del entorno.

Cigarrillos en la calle (Getty).
Cigarrillos en la calle (Getty).

Como consecuencia de la contaminación y suciedad que generan los cigarrillos en el suelo, el Ayuntamiento ha optado por subir las multas por un gesto tan cotidiano como dañino para el entorno.

Si hasta ahora aquel al que le pillaban con las manos en la masa tenía que pagar 50 euros, a partir de ahora serán 200. Una cantidad más disuasoria que a buen seguro va a hacer que más de uno se lo piense y decida buscar un cenicero.

Las razones para tomar esta medida son de peso y tienen que ver con el impacto que tiene el tabaco contra el entorno. En un momento en el que las preocupaciones ambientales están muy presentes, los cigarrillos contribuyen de una manera muy importante a agravar el problema.

Una única colilla puede llegar a contaminar entre 500 y 1.000 litros de agua y su filtro tarda hasta 12 años en desintegrarse totalmente. Teniendo en cuenta que son cientos de millones de pitillos los que terminan en el suelo cada año en los países europeos, su impacto negativo sobre el planeta se multiplica.

Se trata de una medida muy positiva que viene además de un país que no ha destacado en los últimos años por su lucha contra el tabaco. Cabe recordar que Bélgica se ha convertido en el último estado de la Unión Europea en aumentar la edad legal para comprar cigarros, de 16 a 18 años. Lo hizo hace apenas unas semanas, mientras que por ejemplo en España la normativa lleva más de 10 años.

Los cigarrillos son muy contaminantes (Getty)
Los cigarrillos son muy contaminantes (Getty)

Los riesgos de que no funcione

Sin embargo, la iniciativa corre el riesgo de convertirse en intrascendente si no se la dota de las armas necesarias para llevarla a cabo. Y es que solo habrá nueve agentes que se encargarán de multar por este motivo (antes había seis).

Teniendo en cuenta que la población de la ciudad se acerca a los 200.000 habitantes resulta complicado que se puedan evitar de forma eficiente estas conductas. Para fomentarlo, el Ayuntamiento instalará más ceniceros urbanos y hará campañas de sensibilización.

Pese a la importancia de estas nuevas sanciones, lo cierto es que Bruselas no es la primera urbe en endurecer sus medidas contra el tabaquismo. En Lisboa (Portugal) las multas pueden llegar hasta los 1.500 euros y en Tokio (Japón) se ha restringido considerablemente la posibilidad de fumar en la calle, quedando esta práctica reducida a determinados lugares concretos.

No cabe duda que la decisión de Bruselas representa un buen punto de inicio que otras ciudades podrían aplicar. Y es que el cuidado del planeta es una responsabilidad de todos.

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