Una bronca lo hizo titular

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Édgar Luna Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 14 (EL UNIVERSAL).- Los cuentos de cuna de Luis Roberto Alves no eran sobre historias fantásticas. Eran sobre el Clásico de Clásicos, el América y el Guadalajara. Desde niño, Zague supo de lo que se trataba el Clásico, y se hizo el máximo anotador de las Águilas en estos juegos. "Cuando llegué a México, Alfredo Tena y Cristóbal Ortega me advirtieron: ‘con Chivas no se puede perder’, y así lo entendí, mi padre me lo había contado y llegando lo refrendé".

En una bronca en su primer Clásico oficial se dio cuenta de lo que se trataba: "Gracias a esa bronca del 86, por no pelearme con nadie, fue que me hice titular con el América. Puede decirse que la inicié, entré por la izquierda, tiré, el Zully rechazó y el balón quedó en el aire, fueron por él Lalo Bacas y Fernando Quirarte, se dieron fuerte y llegó mi compadre [Carlos] Hermosillo a darle al Sheriff y detonó todo". De pronto, "vi una patada de karateca pasar, era Alfredo Tena, como Cristóbal se peleaba con tres al mismo tiempo. Sabía que se llevaban mal, pero no tanto. Se me venía un chavo todo blanco, era el 'Chepo' de la Torre... Pensé, me voy a dar con él, pero no... Los dos decidimos hacernos a un lado".

Por ese juego, la mayoría de los jugadores de América y Guadalajara fueron suspendidos, varios juegos. "Al siguiente partido contra Neza, dirigido por Miguel Marín (QEPD) jugué de inicio, metí dos goles y de ahí nadie me sacó de la titular".