British Open. El campeón enyesado a los 20 minutos de vida que quiere superar a la leyenda española: Severiano Ballesteros

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El español Jon Rahm ya ganó el US Open y ahora quiere festejar en Royal St. George's
Peter Morrison

Auténtico British Open. La cancha de Royal St. George’s, 130 kilómetros al este de Londres y unos 22 al norte de Dover, fue el primer escenario del torneo en tierra inglesa. La cancha con la que se buscaba competir el liderazgo con la mítica escocesa de St. Andrews. Con vista al Canal de la Mancha y en línea recta con la costa francesa de Dunquerque, cuyas playas rememoran episodios bélicos de los tiempos de Winston Churchill que llegaron a las pantallas de cine.

También es Royal St. George’s un auténtico link, de esos en los que el clima juega un rol preponderante con sus vientos de mar, con sus lluvias. Un campo de par 70 (35-35), de 7200 yardas, que no perdona los desvíos del fairway, con profundos bunkers y roughs dificultosos. Hace diez años que The Open, que comenzará este jueves en la madrugada argentina, no se disputa en este campo, que albergó en 14 ocasiones el certamen. Su último domador fue el norirlandés Darren Clarke, con 275 golpes (-5). Otros nombres victoriosos del link fueron el estadounidense Ben Curtis, en 2003, con 283 (-1), y el australiano Greg Norman, en 1993, con 267 (-13). Una exhibición del recordado Tiburón Blanco en un desenlace muy especial con el inglés Nick Faldo: salió un golpe detrás, presentó un score de 64 golpes y ganó por dos, para delirio de sus fans.

Jon Rahm explorando los espesos roughs de Royal St. George's
GLYN KIRK


Jon Rahm explorando los espesos roughs de Royal St. George's (GLYN KIRK/)

El de 2021 será un British muy particular para el español Jon Rahm, el hombre al que su triunfo en el US Open, hace menos de un mes (21 de junio) en Torrey Pines, San Diego, le cambió la vida. No sólo porque se trató de su primer Major, en una cancha que siempre le trajo buenos recuerdos (hasta se casó allí), sino porque lo perfila como el hombre por vencer en estos tiempos. Y quien piense que Rahm, de 26 años, puede no sentirse a gusto en Royal St. George’s comete un grave error: al contrario de lo que muchos suponen, le gusta la complejidad de una cancha en la que buscará concretar un doblete consecutivo de grandes torneos.

“Me encantan los links de golf, las canchas junto al mar. Siempre. Desde mis primeros tiempos, allá en Barrika (su pueblo en España, al norte de Bilbao y en el golfo de Vizcaya). El link te obliga a aprender de tu propio juego en base a las dificultades que te presenta el campo de golf. El viento y las condiciones climáticas siempre cambiantes es lo que hace que sea una semana tan especial e imponente cuando llega el Open”, cuenta Rahm en la previa del certamen.

Jon Rahm con el trofeo de vencedor del Abierto de Golf de Estados Unidos
Gregory Bull


Jon Rahm con el trofeo de vencedor del Abierto de Golf de Estados Unidos (Gregory Bull/)

Una cancha que lo lleva a sus tiempos de amateurs. Porque fue en ese dibujo ondulado en Sandwich Bay, en el condado de Kent, donde Jon conoció los links. Royal St. George’s le abrió su mundo al español cuando tenía apenas 14 años. Había arrasado en el Abierto de España para cadetes y tal actuación motivó que la Federación española lo incluyera en el equipo que participaría en el British Open para aficionados.

“Jugué el British Boys [Campeonato Amateur] aquí en Royal St. George’s en 2009 y no ha cambiado, ¡aunque yo sí!”, dice risueñamente. “Fue mi primera experiencia de links de golf, así que tengo un poco de nostalgia y estoy muy emocionado. Por otra parte, sería bastante increíble ganar los dos Open en un año”, admite cuando se le pregunta sobre sus sensaciones y la posibilidad de volver a festejar como en el US Open.

Hoy 18, donde el domingo festejará el campeón del British Open
ANDY BUCHANAN


Hoy 18, donde el domingo festejará el campeón del British Open (ANDY BUCHANAN/)

¿Cómo le fue en aquel British amateur? Superó tres rondas, venció a rivales hasta cuatro años mayores que él y fue eliminado en los octavos de final por 1 arriba por el francés Thomas Elissalde. Una experiencia formidable para el teenager que tendría una destacadísima actuación como aficionado (60 semanas como N° 1) y que fue acompañado en el periplo por Inglaterra por sus padres (Edorta y Angela). Y juntos, emprendieron luego unas breves vacaciones, algo de golf para despuntar el vicio y, por supuesto, una excursión para conocer el lugar del Desembarco en Normandía. Jon, contó alguna vez, es fanático de todas las historias de la Segunda Guerra Mundial, sea en libros, documentales o series.

El irlandés Shane Lowry, último campeón, luchando con el rough
Peter Morrison


El irlandés Shane Lowry, último campeón, luchando con el rough (Peter Morrison/)

Claro que hoy es tiempo de golf. Y del importante. Vuelve Jon a lo que significó esa victoria en San Diego, California. “La verdad es que la sensación de alivio que te da una vez que ganas un Major es indescriptible. Hacía cinco años que venía escuchando ‘Major, Major, Major’, casi como un reclamo porque veían que mi golf estaba en buen nivel. Y la verdad es que no es fácil ganar uno. Al contrario. De todas maneras, más allá de ese alivio, algo no cambia en absoluto: la ilusión y el deseo de ganar. Están intactos”, dice Rahm.

La tribuna natural de Royal St. George's, una delicia para los espectadores
ANDY BUCHANAN


La tribuna natural de Royal St. George's, una delicia para los espectadores (ANDY BUCHANAN/)

Que rara vez deja de mencionar al espejo e ídolo de los golfistas españoles: Severiano Ballesteros. “Ningún jugador español después de Seve ha ganado el Open Británico, así que darle eso a España eso sería bastante único también”. Aquel último triunfo fue en Royal Lytham, en 1988. Ballesteros, en rigor, fue el único español campeón del torneo y logró tres triunfos, dos de ellos en esa cancha (también se impuso en 1979) y el restante en St. Andrews (1984). Rahm tiene una motivación más que suficiente para intentar la proeza en Royal St. George’s.

El pie deforme que no le impidió brillar

La semana pasada, con su séptimo puesto en el Abierto de Escocia como preparación final, Rahm perdió el N° 1 del mundo, ahora en poder del estadounidense Dustin Johnson. Pero en vez de focalizarse en ese ir y venir por el principal lugar del ranking, el español hizo hincapié en cómo fue sorteando dificultades en su vida. El disparador fue una pregunta durante la conferencia de prensa previa al torneo y tenía que ver con su swing un tanto recortado. Y ahí relató una parte de su historia que pocos conocían...

Jon Rahm con el trofeo de campeón del US Open, junto a su esposa Kelley y su hijo Kepa
Jon Rahm con el trofeo de campeón del US Open, junto a su esposa Kelley y su hijo Kepa


Jon Rahm con el trofeo de campeón del US Open, junto a su esposa Kelley y su hijo Kepa

“Bueno, a ver, tengo ciertas limitaciones físicas que me llevan a hacer el swing de la forma en que lo hago y no me desvío de eso. Cuando nací, mi pie derecho estaba girado 90 grados hacia adentro y básicamente al revés. Me rompieron los huesos del tobillo para arreglarlo. ¡Tengo un récord: me enyesaron a los 20 minutos de nacer!”, dijo, y sonrió. Para luego ampliar lo que fue su rehablitación.

“Cada semana tenían que llevarme al hospital para trabajos reconstituyentes. Desde la rodilla hacia abajo mi pierna derecha no crecía al mismo ritmo. Por esa razón es que hoy tengo una movilidad muy limitada en el tobillo y la pierna es un centímetro y medio más corta que la izquierda. No puedo hacer un swing completo porque mi tobillo derecho no tiene la estabilidad necesaria. Tuve que aprender desde muy joven a ser más eficiente en la creación de potencia y a ser consistente con un swing corto. La mayor lección que puedo darle a cualquier jugador joven es que no intente copiar ningún swing, que haga el suyo”.

Jon Rahm, flamante padre de Kepa Cahill (4 meses) y también flamante ganador de Major. ¿Será capaz de dos logros en la misma temporada? Como lo hicieron Brooks Koepka (2018), Jordan Spieth (2015), Rory McIlroy (2014), Padraig Harrington (2008) y Tiger Woods (2002, 2005, 2006) en este siglo. Algo que ni el propio Seve consiguió.

Dos argentinos entre los participantes

El Abierto Británico en Royal St. George’s tendrá dos argentinos entre los participantes. Uno de ellos será el aficionado Abel Gallegos, que obtuvo el derecho para el año pasado, pero como el torneo se canceló por la pandemia, será parte del torneo en 2021. Este jueves saldrá a las 6.57 (2.57 de la Argentina) junto con el español Gonzalo Fernández Castaño y el francés Mike Lorenzo-Vera. El otro será Emiliano Grillo, que saldrá a las 13.48 (9.48), junto con Charley Hoffman (EE.UU.) y Benjamin Herbert (Francia).

Otras de las salidas son las siguientes:

  • A las 8.03 (4.03): Brooks Koepka (EE.UU.), Jason Kokrak (EE.UU.) y Garrick Higgo (Sudáfrica).

  • A las 9.25 (5.25): Jordan Spieth (EE.UU.), Bryson DeChambeau (EE.UU.) y Branden Grace (Sudáfrica).

  • A las 9.58 (5.58): Shane Lowry (Irlanda), Jon Rahm (España) y Louis Oosthuizen (Sudáfrica).

  • A las 14.48 (10.48): Phil Mickelson (EE.UU.), Tyrrell Hatton (Inglaterra) y Kevin Kisner (EE.UU.).

  • A las 15.21 (11.21): Rory McIlroy (Irlanda del Norte), Patrick Reed (EE.UU.) y Cameron Smith (Australia).

Rory McIlroy, siempre animador y candidato
Peter Morrison


Rory McIlroy, siempre animador y candidato (Peter Morrison/)

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