Braian Toledo. Cómo lo recuerda el entrenador que lo descubrió y los logros en su carrera como atleta

Andrés Fernández
lanacion.com

"Eramos dos en uno. Teníamos una simbiosis muy grande". Quien lo recuerda a Braian Toledo con esa frase es Gustavo Osorio, el profesor de educación física que puso los ojos en él y lo descubrió para luego llevarlo a lo más alto del atletismo mundial.

En una entrevista en Radio Con vos, quien fuera su primer entrenador habló sobre Braian, del chico que siempre tendrá los mejores recuerdos: "El fue un gran trabajador, muy disciplinado. Además, era un gran ejemplo y una figura motivadora para la comunidad", dijo Osorio, que también manifestó que le hubiera gustado verlo una vez más, antes de su cita olímpica en Tokio.

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También se refirió al atleta fallecido como "un referente del deporte argentino" y no dejó de lado lo que más lo representaba a él como su primer entrenador: "Mi orgullo es saber que Braian empezó bien de abajo".

Braian Toledo se hizo conocido en el deporte argentino hace casi 10 años. Cuándo aún nadie sabía algo sobre él, sorprendió al mundo con una imagen histórica en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2010.

Fue en el Bishan Stadium de Singapur, ese 22 de agosto del 2010 su jabalina se clavó en el césped marcando los 81.78 metros para conquistar un récord que, hasta hoy, nadie pudo superar. Toledo dejó atrás por amplia diferencia la marca de 76.88m del norteamericano Devin Bogert y los 74.23m del letón Intars Isejevs y se colgó la primera la medalla de oro para la Argentina en esta competencia.

Ese lanzamiento es todavía el récord de la disciplina en los Juegos Olímpicos de la Juventud y quien estuvo cerca de alcanzarlo en el año 2018 fue Agustín Osorio, hijo de Gustavo, el entrenador que acompañó a Braian durante gran parte de su carrera.

El lanzamiento que cambió la carrera de Toledo

Desde aquel lanzamiento en Singapur, Toledo fue ganándose un lugar entre los mejores, asomó como la figura del futuro del deporte argentino. Muchos hicieron un paralelismo con lo que había ocurrido tiempo atrás con el garrochista Germán Chiaraviglio, otra de las grandes irrupciones juveniles del atletismo nacional. Toledo continuó progresando y en 2012 debutó en los Juegos Olímpicos de Londres con tan sólo 18 años y una marca de 76.87 metros que lo ubicó 30º en la clasificación. Una experiencia inolvidable para un adolescente lleno de sueños.

Ya en Río de Janeiro 2016, más maduro y con mayores expectativas, Braian realizó un lanzamiento de 81.96 metros, su mejor registro en la temporada, que le valió clasificarse en el 12° lugar y obtener nada menos que una plaza en la final olímpica, algo de un valor significativo para un atleta de nuestro país. El alemán Thomas Röhler fue el campeón con 90.30m y Braian terminó 10°, con una marca de 79.81m.

Uno de los lanzamientos de Toledo en Río 2016

A estos desempeños que marcaron la carrera de Toledo se le suman segundo puesto en el Mundial Junior de Barcelona 2012 y la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos 2011 de Guadalajara. De todos modos, el objetivo de Toledo estaba puesto en alcanzar su máximo potencial en las próximas dos ediciones de los Juegos Olímpicos.

Antes de su experiencia en Londres, Braian ya advertía que su mejor nivel sería después de Río 2016 porque el común de los lanzadores de jabalina suelen alcanzar sus mejores resultados entre los 28 y 30 años y él hubiera llegado con 26 a Tokio 2020. Varias veces se refirió al tema: "Esto es cuestión de tiempo y paciencia. Mis Juegos Olímpicos van a empezar a partir del 2020, cuando yo tenga 26. Ahí voy a hacer mejores marcas. ¿Si se pueden hacer antes? Sí, se puede, pero eso es adelantar procesos y retirarte mucho antes también. Yo no me quiero adelantar, yo creo que mis Juegos Olímpicos van a ser los próximos. Sigo sosteniendo eso".

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