Divididos: parte de la Bombonera cantó por Riquelme y contra el oficialismo

Claudio Mauri
lanacion.com

Los hinchas de Boca expresaron otra vez su amor por Riquelme

Y hubo un día en el que Juan Román Riquelme no despertó en la Bombonera la unanimidad que generaba cuando futbolísticamente era el dueño del equipo y encantaba a todo el mundo con sus toques y panorama para construir juego. En ese aspecto fue indiscutido, pero ahora Román salió de la cancha para meterse en el ring de la política del club para que aquellos viejos aplausos y ovaciones se conviertan en votos. Se vienen dos semanas de una encarnizada lucha hasta desembocar en las urnas.

Para Boca, lo más sencillo estuvo en el campo, en el triunfo ante un débil y limitado Unión. Pero aun siendo importante esa realidad, porque le permite ser puntero de la Superliga, no es la única. Hay una mucha más convulsa e incierta en la arena política, con la renovación de autoridades prevista en las elecciones del 8 de diciembre. Una contienda que se agitó y alborotó mucho desde el momento en que Riquelme anunció que integrará la fórmula con Jorge Amor Ameal y Mario Pergolini.

El hincha que llegaba este domingo a la Bombonera se encontraba en las adyacencias con un fuerte clima de campaña. Un espacio público atestado con pasacalles, personas que repartían volantes y folletos, y hasta algún gazebo instalado para atender al asociado.

El estadio se fue completando sobre la hora del comienzo del partido, momento en el que quedó establecida una división en cuanto a las preferencias electorales: mientras en la cabecera que da al Riachuelo se empezaba a entonar el cántico "Riiiiqueeeeelme.", desde la tribuna opuesta, la que da a Casa Amarilla y responde al oficialismo, se cantó por el equipo para tapar las voces que apoyaban al exnúmero 10. No hubo manifestaciones en contra de Riquelme, pero sí La Doce se encargó de que desde algunos sectores no se lo escuchara como un canto de guerra. Las tribunas más contestatarias también gritaron que Boca va a salir campeón el día que se vaya la actual comisión.

Lo único que provocó unión y coincidencia en el estadio fueron las burlas para River por la derrota en la final de la Copa Libertadores y el caballito de batalla que nunca se olvida: el descenso a la B.

Mientras tanto, los candidatos aprovechan la excusa del partido para ir mostrando sus cartas electorales. José Beraldi, que encabeza el espacio

que comparte con Royco Ferrari, anunció que están avanzadas las negociaciones para que Gabriel Batistuta sea el manager futbolístico, cargo que ya ocupó en Colón por breve tiempo y sin mayor suceso.

Por si faltaba algo, este domingo, Pachuca hizo pública la desvinculación de Martín Palermo. El máximo goleador de la historia de Boca será tentado por el oficialismo de Christian Gribaudo y por Beraldi, pero al Titán solo le interesará ser entrenador. Por los pasillos de la Bombonera se paseó Juan Carlos Crespi, candidato a vicepresidente primero por el oficialismo, indignado por "mezquindades políticas" a las que no les quiso poner nombre y apellido, aunque apuntaban a las huestes de Ameal. Orgulloso, Crespi decía a los cuatro vientos que la actual administración llegará a las elecciones con 1400 millones de pesos en la tesorería.

En la cancha, Boca consiguió un cómodo triunfo, suficiente para seguir arriba en la Superliga, aunque no despeja la incógnita sobre el futuro de algunos nombres. ¿Seguirá Alfaro en 2020? Muy difícil, aun ganando el oficialismo. ¿Y Tevez? , que estuvo en el banco y no ingresó porque no se encuentra en las mejores condiciones físicas.

Los hinchas ovacionaron a Danielle De Rossi cuando ingresó en los últimos 25 minutos, luego de una inactividad de varias semanas. Se acababa el partido y volvió a surgir el canto por Riquelme desde una popular y las plateas. La Bombonera fue un cabildo abierto.

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