Boca: lo que dijo Russo sobre los refuerzos y la mala noticia de Wanchope

Franco Tossi
lanacion.com

El entrenador de Boca, Miguel Angel Russo, en conferencia de prensa

Boca cumplió una semana de pretemporada en el predio de Ezeiza. El plantel de Miguel Ángel Russo se pone a punto en vistas al reinicio de la Superliga, todavía en suspenso por la posición de muchos clubes de retrasarlo. Igualmente, Boca se enfoca. "No quiero quejarme, prefiero trabajar", sentenció el entrenador este mediodía, en lo que fue un día movido: declaraciones de protagonistas y una baja sensible que dará que hablar.

Primero, porque Russo se sentó frente a la prensa para dar sus primeras sensaciones acerca del trabajo que se está llevando a cabo, condicionados, como los demás clubes, a ser directos en el traslado de las intenciones. "¿Me das dos meses de tiempo? Ja. No se pueden pedir plazos. Lo más lógico sería tener más tiempo, pero hay que acomodarse. Porque no es solo el inicio, es todo lo que viene", analizó el entrenador, de 63 años. "Es otra cosa diferente. Es un torneo de siete fechas el que viene. Es loco, porque es el comienzo y es el final. El parate te corta y para el arranque depende de cada uno de los jugadores. Es difícil retomar el nivel del año pasado".

Miguel repitió en muchas respuestas que "necesitamos de todos". Seguramente, ese sea el mensaje en el vestuario para que cada uno de los 27 jugadores que forman parte, al menos por ahora, de la pretemporada, compitan cada puesto al máximo rendimiento. "Ninguno queda afuera, todos están adentro. Pensamos a corto plazo, esto es así. Buscamos mejorar. El camino es pronto, ya".

Russo demuestra en cada palabra cuánto conoce al Mundo Boca, después de la experiencia de 2007, año en el que ganó la sexta y última Copa Libertadores de la historia xeneize. Sabe que una palabra de más activará a las fieras. Entonces, es prudente ante cada consulta. Por eso, no opinó demasiado sobre el mercado de pases y hasta hubo que exprimirlo para que dé por asegurada la continuidad de Carlos Tevez: "Hablé con él de lo futbolístico... Sí, si digo esto es porque ya está. Los del ambiente del fútbol nos entendemos rápido", lanzó con una sonrisa de oreja a oreja.

Se lo nota distendido. Quizás, por lo bien que está trabajando con sus hombres: "Estoy muy contento. Nos entendemos rápido y el diálogo es fluido. Eso es muy importante". Y aunque no dio seguridades sobre el esquema a utilizar, sí dejó en claro que hay un sector del campo que le interesa más que otro. Ahí puede estar la clave de su nuevo ciclo en Boca: "Hablo mucho con los volantes. Quiero buscar con ellos lo mejor del equipo. Hacemos mucho hincapié en lo que es la pelota, el pase".

En cuanto a la salida de Daniele De Rossi aseguró que "junto a los dirigentes, queríamos que se quedara" y sobre lo imposible que parece contar con Paolo Guerrero en este mercado de pases fue claro: "Yo no doy descartado nada". Pero en lo que se lo vio muy conforme fue en la utilización del predio, en el que se hace un trabajo, principalmente, junto a la Reserva, en una suerte de espejo y convivencia. "Tenemos mucha comunicación con Battaglia (técnico de la Reserva) e Ibarra (ayudante). Este trabajo es desde arriba hasta abajo, con conexión entre todos. Este lugar nos da la posibilidad de trabajar todos juntos, hay que saber aprovechar estas oportunidades. En 100 metros nos encontramos uno con otro. Ese es el camino futbolístico".

Por otra parte, Lisandro López, uno de los que parece ser ya titular indiscutido, también dio sus sensaciones, bajando un mensaje similar: "Todos somos importantes. Estamos entrenando muy bien. Fue una excelente semana, se trabajó doble turno, fue duro. Sabemos que no tenemos mucho tiempo. El míster intenta hacer entrenamientos completos en lo táctico, futbolístico y físico".

Lo más interesante del zaguero fue lo que expuso en cuanto al funcionamiento (nulo) del equipo a lo largo del año pasado. "Tenemos que trabajar para mejorar. Estamos en deuda en el juego. Muchos partidos que perdimos fue porque jugamos mal e, incluso, nos pasó lo mismo cuando ganamos. Es una deuda grande", dijo Licha, concepto que asoció al pedido permanente de ser campeones de América tras trece años: "Esa deuda también la tenemos. Y la tendremos hasta el momento de ganarla".

También hizo una mención sobre la ida del italiano, aunque más profunda: "Daniele es la humildad de los grandes, la que tienen los cracks. Parecía un nene de lo contento que estaba, era uno de los primeros en llegar y el último en irse. Se nos fue un excelente jugador, pero también una excelente persona".

La lesión de Wanchope

Dentro del campo hubo una pésima noticia. El destino parece seguir queriéndole poner palos en la rueda a un Boca que convive desde hace tiempos con situaciones así. Mientras lo del peruano Guerrero se dilata y, hasta el momento, no se filtran nuevas alternativas, a Russo se le cayó uno de los N°9. Porque cerca del arranque de la práctica, Ramón Ábila sufrió un golpe. ¿El detalle? En un encuentro mano a mano con Esteban Andrada, en un reducido, al rematar. Debieron asistirlo los médicos rápidamente mientras el cordobés se revolcaba de dolor. Sin embargo, lo que parecía ser algo más que un simple dolor se confirmó hace minutos con un parte médico oficial: un esguince de tobillo izquierdo y dolor en el ligamento talofibular anterior, con tratamiento médico y kinésico. Una lesión más de Wanchope...

De esta manera, el plantel cuenta sólo con un centro delantero: Franco Soldano. ¿Jan Hurtado? Con la selección venezolana Sub 23, preparándose para el Preolímpico, cita que lo dejará fuera de Boca en las primeras cuatro fechas, siempre y cuando se mantenga todo como estaba establecido en Superliga. ¿Juan Román Riquelme acelerará por Guerrero o irá en busca de otro nombre? Boca entra en mayores urgencias.

Qué leer a continuación