Boca campeón: cómo fue la fiesta de premiación 258 días después y la medalla a De Rossi

Pablo Lisotto
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Si bien no está homologado por quienes anualmente editan el libro Guinness de los Récords, la situación que vivió esta tarde Boca es digna de formar parte de la próxima edición.

Este viernes, poco después de las 16.30, el equipo xeneize recibió el trofeo correspondiente al campeón de la Superliga 2019/2020. ¡258 días después de coronarse!. La historia es sabida. Con un gol desde afuera del área de Carlos Tevez, el 7 de marzo le ganó 1 a 0 a Gimnasia y Esgrima La Plata y en los últimos minutos de la última fecha le arrebató el campeonato a River, que ese mismo sábado no pudo pasar del 1 a 1 con Atlético en Tucumán.

Las decenas de miles de hinchas que gozaron después de esa dramática definición difrutaron de la vuelta olímpica esa misma noche. Pero la ceremonia oficial, con el correspondiente trofeo y medallas para los campeones, se postergó para "el primer partido oficial de local de la Copa de la Superliga". La pandemia por coronavirus y su posterior cancelación del fútbol alteró todos los planes.

Ocho meses y 13 días después ya no hay público en las canchas. Tampoco hubo Copa de la Superliga. Y hasta se desintegró la Superliga. Más claro: Boca se quedó con el último torneo llamado de ese modo. También con el primero (2017/2018). El restante fue de Racing.

Gol de Tévez en el segundo tiempoEl gol de Tevez que valió un campeonato para Boca

En este contexto tan distinto y lejano al festivo 7 de marzo, el plantel (que no se concentró) fue citado entre las 14 y las 16 en la Bombonera. En el mítico escenario hubo un conductor, Diego Korol, que anunció el ingreso de Marcelo Tinelli, el presidente de la Copa de la Liga Profesional, y de Claudio Tapia, el titular de la Asociación del Fútbol Argentino, quienes en el campo de juego les dieron el trofeo y las medallas a los campeones. De ellos, hubo varios ausentes: el técnico Gustavo Alfaro (hoy al frente del seleccionado de Ecuador), Marcos Diaz (en Talleres), Iván Marcone (Elche), Junior Alonso (Atlético Mineiro), Emanuel Reynoso (Minnesota United), el italiano Daniele De Rossi (se retiró), Alex MacAllister (Brighton) y Jan Hurtado (Red Bull Bragantino). Todos estuvieron rodeados por el más absoluto silencio y frialdad que emana el cemento vacío.

Rodeado de sus compañeros, Tevez alzó la copa para las cámaras, voló papel picado azul y amarillo por sobre sus cabezas y nada más. Sin fiesta. Sin hinchas. Sin vuelta olímpica. Sin emoción. Luego el Apache ingresó al túnel y no volverá a salir. Será una de las ausencias más importantes en un equipo que guardará varias piezas para el partido con Inter. De hecho, serán solo seis los habituales titulares que estarán desde el inicio.

Tevez celebra con los hinchas su gol a Gimnasia, el pasado 7 de marzo
Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri / archivo

Luego, los jugadores que saldrán otra vez al césped para enfrentar a Lanús por la cuarta fecha del Grupo 4 de la Copa Liga Profesional tendrán una merienda en el comedor del estadio, y más tarde irán al vestuario a vestirse y prepararse para el partido, programado para las 19.20.

No es algo aislado. Fueron varios los grandes equipos del mundo que este año tuvieron que celebrar sin sus hinchas en las gradas. Le ocurrió a Liverpool en la Premier League, a Real Madrid en la Liga, a Bayern Münich en Alemania y en la Champions League y a Juventus en la Serie A. Boca, esta tarde, sintió esa misma, e inédita, sensación.