Denuncian la situación de las bibliotecas yéndose a estudiar a una casa de apuestas

M. J. Arias
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Un grupo de jóvenes pertenecientes a Rebeldía Joven, corriente juvenil asociada a Podemos como señalan en Nueva Tribuna, ha puesto en marcha una iniciativa para denunciar con una misma acción la situación de las bibliotecas públicas y la de las casas de apuestas. Lo que han hecho es coger sus libros y apuntes e irse a estudiar a las segundas. Después compartieron las imágenes en sus redes sociales.

En un vídeo publicado antes de poner en marcha su plan de acción, un portavoz de Rebeldía Joven explicaba la situación debido a las restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus. Lo que ocurre es que en las bibliotecas (las que permanecen abiertas) hay una limitación de aforo del 50% y el horario de cierre es a las ocho de la tarde.

Sin embargo, en las casas de apuestas –un sector contra el que el partido morado se ha mostrado muy crítico siempre- la restricción de aforo es del 60% y pueden permanecer abiertas hasta las doce de la noche.

Ante un escenario así, este grupo de jóvenes decidió ir a estudiar a una casa de apuestas en Madrid. “Estamos hartos de las condiciones actuales de las bibliotecas”, denuncian. Además, señalan que el hecho de tener que reservar hueco en ellas con cita previa dificulta que quienes no tiene acceso a Internet puedan hacerlo dejándoles fuera.

Su conversión de una casa de apuestas en sala de estudios por unos momentos es, como ellos mismos señalan, una mensaje directo a la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. “Queremos bibliotecas, no casas de apuestas. Queremos estudiar y asegurarnos un futuro, no que sigan arruinando a la clase obrera de nuestro país. Con las bibliotecas no se juega”, sentencian.

“Para muchas estudiantes el curso escolar depende de que tengamos espacios públicos de estudio. Ahora mismo, muchas bibliotecas de Madrid ni siquiera abren, el horario es ridículo y la cita previa inaccesible. ¿Quien tiene problemas para entrar a una casa de apuestas?”, se preguntaba el colectivo en su cuenta de Twitter.

Esta diferencia de horarios de las casas de apuestas y bingos en comparación con otros sectores como consecuencia de las restricciones de los mismos por la pandemia no es la primera vez que es puesta en el punto de mira. A lo largo de estos meses también se han oído voces en contra de que este tipo de negocios tuviesen un horario más amplio que otros del sector del ocio nocturno y la restauración, por ejemplo.

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