Bermúdez logra su primer campeonato minimosca

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 30 (EL UNIVERSAL).- La historia de Esteban Bermúdez ligada al boxeo inició como muchas otras, con la idea de quitarse de encima al bravucón de la colonia.

Pero tras quitarse esa afrenta, el pugilismo ya lo había atrapado, así que siguió en él hasta lograr debutar por los rumbos de Polanco.

Ocho años después, y tras padecer la falta de trabajo debido a la pandemia, el destino premio su esfuerzo, con la conquista de su primer campeonato mundial, el minimosca de la AMB.

El Foro Viena, enclavado en el tradicional barrió de Coyoacán fue el lugar de su gran noche, y un gancho de derecha, la llave para destronar por nocaut, al venezolano Carlos Cañizales.

"Me preparé como nunca y salimos con esto en la cintura, gracias a mi familia y a todos, lo logramos y vamos a echarle muchas ganas para lo que viene", compartió el púgil de Ciudad Lago, colonia que divide límites con Nezahualcóyotl y Ecatepec.

"Es algo que no te crees", acepta. "Es para todo México. Tenía para los doce rounds pero llegó el golpe y ahora viene lo más difícil. Es un regalo para mi familia, y en especial, le llevo el cinturón a mi hermano que tiene que hacerse diálisis y perdió la vista. Eso me impulsa para ayudar a mi familia".

Fue su décima victoria por la vía rápida, pero sin duda, una que no olvidará jamás en su vida profesional.