Berchelt va por el triunfo que catapulte su carrera

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 7 (EL UNIVERSAL).- El boxeador mexicano Miguel "Alacrán" Berchelt acepta que las primeras semanas posteriores a superar un contagio de Covid-19 fueron difíciles, pero tras ganar esa batalla, se enfoca en defender por séptima ocasión el cinturón superpluma del CMB, ante Óscar Valdez, el 20 de febrero.

"Ya le di vuelta a esa hoja, no pienso nada en el Covid, esa batalla ya la superé, porque sé que será una pelea muy dura", comparte en entrevista con EL UNIVERSAL Deportes, desde su concentración.

La cita será en Las Vegas y el monarca apuesta a algo más que el triunfo. "Estoy motivado, es una pelea que la afición está esperando desde hace mucho tiempo. Sé que ganar me va a catapultar a otro nivel. Ya soy campeón del mundo, pero él tiene un gran nombre, un doble olímpico, bueno para mi récord, es la pelea más mediática en mi carrera".

Ingrediente especial será el duelo de esquinas. "Los rivales vienen con deseo de ganarnos, [Alfredo] Caballero está motivado para enfrentar a Eddy Reynoso. Existe la confianza de que ya enfrenté a Bandido Vargas dos veces, y así hasta lograr seis defensas exitosas. Vi que con trabajo y disciplina, por más duro que sea el rival lo puedes vencer, tenemos mucho respeto y por eso nos preparamos".

A Valdez lo considera un amigo, "porque el boxeo es muy pequeño, vivimos en la misma ciudad con amigos en común, pero eso queda a un lado, tenemos 36 minutos para golpearnos y expresarnos en todo lo que queremos, él quiere conquistar mi título, yo no lo quiero soltar. Me ha costado muchísimo, nadie sabe el peso del morral, más que el que lo carga, y lo voy a defender a capa y espada".

Dada la calidad de su rival, no descarta que la riña termine antes de los 12 rounds. "Podría ser, él tiene buenos nocauts y también yo, el poder de puños va a estar latente. Al público se le va a extrañar, es el que te hace sacar el extra, cuando volteas y ves a tu mamá, a esposa, sabes que no puedes perder", advirtió el monarca.

El ritual no cambiará momentos antes del combate, a Berchelt le gusta escuchar música norteña o corridos mientras lo vendan, después le marca a un pastor para orar, por él y por su rival. Tampoco la dedicatoria tiene muchas variantes, aunque sí lleva un tono especial.

"Se la dedico a mi familia, pero también a los que creían que iba a ser un campeón efímero, para demostrar que el Alacrán llegó para quedarse y está a punto de convertirse en el mejor de las 130 libras del mundo", concluyó.