70 días después, el bebé Petru salió de la UCI recuperado del COVID-19

M. J. Arias
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Por suerte, Petru no recordará sus dos primeros meses de vida. Esos que pasó ingresado en la UCI de un hospital valenciano, intubado y sin poder ver a sus padres y hermano tras contraer el coronavirus y complicarse su estado. Solo tenía unos días cuando la fiebre alertó de su contagio. 70 días después, relatan Las Provincias, salía del hospital aplaudido por quienes le cuidaron todo este tiempo.

Cristina, la madre del pequeño, ha contado al citado medio local que Petru nació en octubre por cesárea. Vino al mundo sano, sin problemas. Sin embargo, a los pocos días de estar en casa su hermano mayor, de dos años, comenzó a tener fiebre. Se le pasó y unos días más tarde al bebé también le subió la temperatura. No era mucha, en torno a los 37 grados. “Creíamos que era un resfriado” lo que había tenido el mayor y que en el caso del menor podría ser una “una reacción por la leche”, ha comentado la madre.

La norma es que cuando un bebé con tan pocos días tiene fiebre hay que llevarlo a urgencias. Y eso hicieron. “Lo llevamos al hospital. Lo ingresaron un viernes por la tarde. El sábado fuimos a verlo y empecé a encontrarme mal. Creía que era por el estrés porque acababa de pasar por una cesárea, por un cúmulo de cosas. El domingo, cuando volvimos a ver a Petru nos dijeron que había dado positivo por COVID, que nos teníamos que hacer la prueba PCR y confinarnos”, recuerda Cristina.

Dio positivo. Ella y su hijo mayor. Después el padre perdió el olfato y, dos meses después, aún no lo ha recuperado. Pero lo más duro, una de las cosas peor han llevado, es pasar semanas sin poder ver y abrazar a su hijo recién nacido. En su caso, fue mes y medio. El padre, José, tardó dos semana más. Cuando entró a verlo, Cristina tuvo que hacerlo con un traje EPI completo y en la UCI, donde seguía ingresado.

Cada dos semanas le repetían la PCR y hasta en tres ocasiones salió positiva. Además, no era capaz de comer, devolvía la comida y tuvieron que intubarle y poner una sonda. “Ahora, con el tratamiento y la rehabilitación ya puede comer. Los médicos nos dijeron que lo que le sucedía era muy extraño porque es lo que les pasa a personas mayores tras el COVID”, ha declarado a Las Provincias.

Para el personal que ha tratado a su hijo en este tiempo solo tiene palabras de agradecimiento. Cada día les hacían una videollamada desde el hospital para que pudiesen ver a Petru aunque fuese a través de la pantalla. “Les dan [a los niños ingresados en la UCI] los mimos y caricias que puede dar una madre. Se merecen todo el reconocimiento”, agradece Cristina en nombre de toda la familia.

Las Navidades pudieron pasarlas en casa, aunque con precauciones para que Petru cogiese fuerzas después de70 días ingresado en la UCI. En un comunicado emitido por el propio hospital recogido por Levante, desde el Hospital 9 de Octubre han calificado como “angustiosa” la situación vivida y señalado que se trata de uno de los “casos excepcionales” registrados en los que el COVID-19 ha afectado tanto a un menor.

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