Barcelona, sustituir a Neymar es un error

El brasileño es un jugador único que no admite comparación; intentar encontrar a quien haga lo que él hacía no le hará bien ni al club ni al jugador.


EDITORIAL

Hay que partir de la premisa que no se puede sustituir a un jugador insustituible. Solo hay un puñado de futbolistas exclusivos en el mundo y Neymar Da Silva es uno de ellos. Nadie puede hacer lo que él hacía en el flanco izquierdo del ataque barcelonista. Los hay parecidos pero no iguales. Pensar que quien llegue, sea su amigo Philippe Coutinho u Ousmane Dembélé, deberá asumir sus tareas no le hará ningún bien ni al jugador ni al Barcelona. Ello no quita que los 222 millones de euros que ha ingresado el club azulgrana tras su marcha no puedan mejorar el equipo.

Sin ir más lejos, el joven Xavi Hernàndez sufrió de lo lindo las comparaciones con Pep Guardiola y no acabó de explotar hasta que Radomir Antic no le alineó como interior, abandonando para siempre el pivote en el que se había desenvuelto Guardiola. La comparación no le hizo ningún bien tal y como el propio Xavi ha admitido con el paso de los años. Comparar al futbolista que incorpore el Barcelona con su predecesor solo servirá para crear una presión innecesaria.

Además, el Barcelona ha sobrevivido al adiós de muchísimas estrellas de talla mundial y sobrevivirá al de Neymar. Sucede que no se trata de sobrevivir sino de seguir ganando y convenciendo a través del juego, algo que se había perdido en los últimos tiempos, donde no ha pasado ni una cosa ni la otra. Tanto Coutinho como Dembélé ofrecen perfiles distintos al del brasileño, pero cabe plantearse si no es mejor priorizar las necesidades del equipo que centrarse en construir otro tridente similar a la MSN, algo simplemente imposible.