Barcelona - Sevilla: con Lionel Messi, el equipo catalán revirtió la semifinal de vuelta de la Copa del Rey y es finalista

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Pique celebra su gol, el segundo de Barcelona, en tiempo de descuento; luego, el equipo catalán sentenció la serie
Joan Monfort

Barcelona hizo todo lo que debía hacer para revertir la serie y ser el primer finalista de la Copa del Rey. El Blaugrana goleó a Sevilla por 3 a 0 como local, en el desquite de la semifinal, en un encuentro que tuvo que llegar al tiempo suplementario para definirse. El 2 a 0 en el Ramón Sánchez-Pizjuán no fue suficiente para el equipo andaluz que se enfrentó ante un rival superior, que durante todo el partido fue protagonista y se llevó un justo resultado que lo deposita en la final de la competencia. Ahora, Barcelona espera por Levante o Athletic de Bilbao.

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Ousmane Dembele, en el prime tiempo y Gerard Piqué, sobre la hora, le dieron la igualdad en la llave al blaugrana. Martin Braithwaite, fue el que estableció el tercero y definitivo. Lionel Messi jugó un gran partido, al igual que el resto del equipo que manutuvo la misma intensidad durante todo el transcurso del partido. Lucas Ocampos, que ingresó en el segundo tiempo, falló un penal para Sevilla que pudo cerrar la serie.

En el comienzo del partido, Barcelona fue superior a Sevilla algo que iba a suceder durante todo el encuentro. A los 12 minutos el catalán abrió el marcador. Fue con el gol de Ousmane Dembele, que recibió de Lionel Messi y luego hizo todo bien: cuando el francés se vio tapado por la defensa rival eligió hacer un giro y salir del área; allí se acomodó y, sin marca, remató al arco para vencer a Vaclik y poner el 1-0. De este modo, Barcelona estaba sólo a un gol de igualar la serie.

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Durante todo el primer tiempo, el equipo de Koeman fue superior a su rival. Fue el dueño de la pelota y además contó con la intensidad de todos sus futbolistas a la hora de recuperar el balón para buscar el segundo gol. Al término de los primeros 45 minutos, el resultado era justo, aunque tal vez escaso de acuerdo a lo mostrado por uno y otro.

En el inicio del segundo tiempo, el trámite del juego no se modificó. Barcelona continuó buscando el arco rival con la misma determinación que en el primero y obligando a Sevilla a replegarse atrás. El local inclinó la cancha y mereció convertir el segundo tanto.

El equipo de Lopetegui tuvo una contra para llegar al arco de Barcelona y fue Lucas Ocampos el que desequilibró adentro del área, pero luego desaprovechó la situación de poder dejar la serie casi sentenciada. El argentino recibió una infracción por parte de Oscar Mingueza y el juez José Sánchez no dudó en cobrar penal. Ocampos se hizo cargo de la ejecución, pero Ter Stegen le adivinó la intención y le detuvo el remate.

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La intensa búsqueda del gol llegó finalmente para Barcelona y fue en el minuto 48. El premio llegó por intermedio de Piqué. Con todo Sevilla metido en el área, los catalanes no pararon de llenar el área de centros y fue Antoine Griezmann que, de zurda, puso el balón en la cabeza del experimentado defensor que estableció el 2 a 0. De ese modo, Barcelona pudo igualar la serie, finalizaron los 90 minutos reglamentarios y para el equipo de Koeman, se prendió una luz de esperanza para la prórroga.

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El jugador demás y el envión anímico por el gol sobre la hora, pusieron de pie al equipo de Koeman y por todo lo hecho en el tiempo reglamentario, llegó el tanto con el que se puso al frente en la serie. Cuando se jugaban seis minutos de la prórroga, Martin Braithwaite cabeceó un gran centro de Jordi Alba se se le escapó entre las piernas al arquero Tomas Vaclik y estableció el 3 a 0.

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Una jugada en el área de Barcelona paró el corazón de todos los hinchas blaugrana. Un centro pasado al área dio en la mano de Lenglet, el árbitro del encuentro no cobró nada, pero sí fue advertido por el VAR. Una vez que se revisó la jugada, finalmente decidieron no cobrar penal para la tranquilidad de todo el equipo de Koeman, pero para la protesta de los futbolistas de Sevilla que continuaron con la protesta.

El segundo tiempo suplementario y con dos jugadores menos, Sevilla buscó el descuento, pero le faltaron ideas para vencer el arco de Ter Stegen. El local, casi no sufrió los centros que llegaban al área pudo despejar todo y así se quedó con un resultado merecido y además, el pase a la final de la Copa del Rey por quinta vez en los últimos 10 años.