Barcelona: la gravísima situación financiera, pese a que se evita decir la palabra "quiebra"

Diario El País
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Aunque se evita el término quiebra, la situación financiera de Barcelona es extremadamente grave si se atiende a la memoria publicada por el propio club en vísperas de las elecciones presidenciales, inicialmente previstas para el próximo 7 de marzo, fecha que este martes deberá confirmar la gestora presidida por Carles Tusquets.

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La deuda neta (lo que se debe menos lo que se le adeuda) se ha más que duplicado en una única temporada, hasta los 488 millones en un ejercicio en el que, además los ingresos relevantes para la entidad se encogieron un 14%. Y sucedió a causa de que la deuda total del club se disparó un 50%, hasta los 820 millones de euros, sobre todo porque la última junta de Josep Maria Bartomeu tiró de deuda a corto plazo, que ya representa la mitad del total, para asumir gastos, lo que genera ahora incapacidad para pagar esa deuda con los recursos líquidos de los que dispone el club. Las dificultades de tesorería han provocado que el club pida un crédito de 100 millones con garantía de futuras ventas de jugadores, según informó Radio Barcelona.

La alta deuda neta sitúa ahora al club con un ratio de deuda (pasivo/patrimonio neto) respecto al ebitda del 3,64 y, por tanto, muy por encima del límite máximo marcado por los estatutos, que no debe superar el 2.

El club debe 196,7 millones en traspasos de jugadores: De Jong (48 millones al Ajax), Coutinho (40 millones al Liverpool), Trincão (9,8 millones al Sporting Braga), Junior (9 millones al Betis) y Matheus (4,6 millones al Palmeiras). Y, en cambio, solo tiene pendiente de cobro en traspaso 46,4 millones (-150,3 millones).

Los efectos de la pandemia han sido devastadores durante la temporada 2019-2020. Los ingresos de explotación fueron de 885,4 millones cuando se preveían 1.059 millones -la diferencia es de 203,7 millones-. Hay que tener en cuenta además que los 855 millones suponen una reducción del 14% respecto a los 990 millones que ingresó en el ejercicio anterior y unas pérdidas después de impuestos de 97 millones.