Boca tenía todo controlado, pero se relajó y perdió 1 a 0 con Barcelona en Guayaquil

Pablo Lisotto
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Agustin Obando y Byron Castillo disputan la pelota durante el partido entre Boca y Barcelona de Ecuador
Marcos Pin

A Boca se le volaron los papeles. Tenía un libreto perfectamente armado y el partido en una zona de confort cuando con una leve brisa Barcelona lo dejó sin nada. Después de un primer tiempo aceptable frente a un rival que lo respetó por demás, se fue amigando con el empate antes de tiempo y terminó derrotado.

El tanto lo marcó Carlos Garcés a los 17 minutos del complemento, tras una buena jugada colectiva. Díaz manejó la pelota por el medio, la abrió para Pineida sobre la izquierda y el centro rasante fue conectado por el goleador.

El 1 a 0 logrado por el conjunto local suena a demasiado premio en relación con lo exhibido en el campo de juego. Pero al mismo tiempo, una confirmación de que el triunfo logrado en el debut ante Santos en Brasil no fue casualidad: el equipo ecuatoriano tiene argumentos para ilusionarse con avanzar a los octavos de final. De hecho, solo una catástriofe futbolística lo podría marginar de la siguiente instancia habiendo sumado todos los puntos posibles en estas primeras tres fechas.

Como suele ocurrirle, el baldazo de agua fría despertó a todo Boca. Al equipo, que se adelantó y fue a buscar la igualdad, y a Russo, que aceleró dos ingresos que se caían de maduros: Tevez y Maroni. Apenas entró, a los 35 minutos el Apache se encontró con una pelota en el área chica que no pudo dominar. Y un minuto más tarde, de contragolpe, lo tuvo Maroni. Pero su remate dio en el palo izquierdo del arquero.

El partido era una buena medida para ambos. En el caso de Barcelona, para tener una sensación más tangible de hasta dónde puede ilusionarse con llegar lejos en esta edición de la Copa, y para evidenciar que el gran triunfo ante Santos en Brasil, en el debut, no fue casualidad. Y mostró dos caras: durante la primera etapa fue un equipo timorato, que respetó demasiado al hexacampeón de América. En el complemento se animó más y encontró la ventaja.

Del lado de Boca, el encuentro sirvió para consolidar sociedades (López-Izquierdoz), para afirmar la titularidad de Varela (en Ecuador también destacándose aunque no tuvo ni a Medina ni a Almendra a sus costados) y para darle más rodaje al gran “refuerzo”: Pavón.

También le permite a Russo sacar conclusiones de las variantes utilizadas por la inevitable rotación de nombres que, tarde o temprano, llegaría al club de la Ribera, ya sea por desgaste físico, por lesiones o por contagios de Covid-19, como es el caso de Andrada.

El desarrollo del juego comenzó con el equipo local replegado en su campo, muy atento a lo que pudieran hacer Pavón o Soldano en ofensiva, Eso derivó en que los primeros 15 minutos se viera un juego desprolijo, sucio y carente de precisión. Entre la cautela de Boca por ir a buscar con actitud el gol y la falta de audacia de Barcelona en arrimarse con ganas al área de Rossi, en esos primeros minutos todo se redujo a repartirse el dominio del balón entre una medialuna del área y la de enfrente.

A partir de los 20 minutos, Boca se fue amigando con la pelota. Y desde ahí comenzó a moverla de un costado hacia el otro ante la mirada de Barcelona, que dejó jugar demasiado, en un rol casi expectante. Eso si: el juego xeneize no tuvo profundidad y no se acercó a Burrai.

Michael Hoyos y Emmanuel Mas en acción
Marcos Pin


Michael Hoyos y Emmanuel Mas en acción (Marcos Pin/)

En la primera etapa fueron pocas las situaciones de riesgo. A los 3 minutos, Garcés casi intercepta un riesgoso pase de Rossi a Izquierdoz dentro del área. A los 15, una buena jugada colectiva de Barcelona terminó con la asociación de Hoyos con Molina y un pase en profundidad a Castillo que Rossi logró anticipar para alejar el peligro. A los 25 hubo un gran pase de Varela. El joven volante xeneize la picó para la entrada sorpresiva de Capaldo, bien controlada por Burrai. Y nada más.

Al comienzo de la segunda etapa el desarrollo no varió mucho. Pero en una distracción, a los 9 Barcelona pudo marcar el 1 a 0. Salvó Jara en la boca del arco azul y oro. Fue un llamado de atención que Boca dejó pasar. Porque el conjunto local olió sangre y allá fue. Se adelantó en el campo de juego y apenas 8 minutos más tarde encontró el gol. Fue una linda jugada colectiva administrada por Díaz por el medio, que luego abrió la pelota para Pineida sobre la izquierda. El centro rasante fue conectado por Carlos Garcés, a los 17 minutos del segundo tiempo.

Casualidad o no, el conjunto de la Ribera perdió el dominio del mediocampo luego de la salida de una de sus jóvenes figuras: Alan Varela. Con él afuera, Boca no fue el mismo y regresa a Buenos Aires con las manos vacías.

Con este resultado, Barcelona se convirtió en el único líder del grupo C con puntaje ideal (9 unidades en tres fechas), seguido por Boca (6) y Santos (3), que en primer turno goleó 5 a 0 a The Strongest (0) en Brasil.

La próxima semana, el Xeneize visitará al conjunto brasileño consciente de que otro tropiezo como el de la noche en suelo ecuatoriano puede complicarle un camino a octavos de final que hasta el entretiempo del partido con Barcelona parecía allanado.