La Superliga, el premio de la lotería para el Barcelona, según los expertos

Agencia EFE
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Barcelona, 19 abr (EFE).- La creación de la Superliga Europea sería para el Barcelona a nivel económico como si le tocara la lotería según los economistas consultados por EFE porque los aproximadamente 300 millones de euros que ingresaría tan solo por formar parte de ella le solucionarían parte de los problemas financieros que ahora mismo tiene el club azulgrana.

"Sería una entrada de liquidez brutal para unos clubes, entre los que está el Barça, que han sido mal gestionados durante los últimos años y que además se han encontrado con el golpe del coronavirus", explica Iván Cabeza, socio director de Laudem Partners y experto en la economía del Barça.

"Con 300 millones el club podría pagar casi la mitad de su nuevo estadio", añade, siempre dejando claro que hay que ser prudentes antes de tener toda la información sobre la nueva competición.

El comunicado de la Superliga Europea anuncia un pago de una sola vez de 3.500 millones a los 12 clubes fundadores dedicado exclusivamente a planes de inversión de infraestructuras, como el Espai Barça (actualmente valorado en más de 800 millones), y a compensar el impacto de la pandemia (el club cerró el ejercicio pasado con 97 millones de pérdidas y se prevé que sean de más de 300 millones al final de este curso).

En el mismo sentido se expresa Marc Ciria, director general de Diagonal Inversiones y experto en la economía del Barça, quien considera que este ingreso inicial "es clave en un momento en el que el club debe afrontar la renovación de Messi y se plantea un gran fichaje (el futbolista del Borussia Dortmund Erling Haaland), es un ingreso en vena".

Aunque Ciria puntualiza que este ingreso inicial no servirá para "salvar el 'matchball' económico que el Barça deberá afrontar en junio", cuando le tocará afrontar el pago de las nóminas de los jugadores y el vencimiento de algunos créditos con los bancos, entre otros desembolsos. La deuda a corto plazo del club azulgrana es de 730 millones.

Así, deja claro que "el Barça debe seguir con su plan de austeridad para afrontar las obligaciones que se le vienen encima", con un fondo de maniobra negativo de más de 600 millones y una deuda de 1.173 millones.

Según el director general de Diagonal Inversiones, "los propietarios del fútbol deben ser los clubes y estos han mirado por su interés para seguir compitiendo al máximo nivel y creciendo a nivel de ingresos con una competición que les permitirá entrar en mercados hasta ahora restringidos".

Por otro lado, el comunicado emitido por el Barcelona, que prácticamente es idéntico al publicado por la Superliga Europea, explica que "los pagos de solidaridad serán más grandes que los actualmente generados por el sistema europeo de competición y se prevé que superen los 10.000 millones de euros a lo largo del período de compromiso de los clubes".

Para Cabeza la decisión de crear esta nueva competición tiene dos vertientes, la económica y la deportiva, y las dos dependen del poder: "Los clubes han dicho hasta aquí hemos llegado. No tiene ningún sentido que esta temporada el Barça en Europa de entre los grandes clubes europeos tan solo haya recibido en el Camp Nou a la Juventus y al PSG".

Y añade: "La Champions League es una competición mal formada. Además, hay mucho desfase entre lo que generan los clubes y lo que reciben y es normal que se hayan cansado de que su dinero lo gestionen unos señores que no tienen nada que ver con ellos desde unos despachos".

La Euroliga, según Cabeza, es el proyecto que más se asemeja a la Superliga Europea y lo considera un caso de éxito a nivel de ruptura con la patronal y de éxito competitivo.

"Es un gran producto y las ligas nacionales siguen teniendo interés. Hasta la Copa lo tiene, como se pudo comprobar recientemente con la importancia que se le dio al título del Barça", expone el economista.

Este es un primer análisis económico sobre el impacto de la Superliga Europea para el Barça con los pocos datos que hay encima de la mesa. Otra cosa son las cuestiones éticas que deberá afrontar el club azulgrana, los propietarios del cual son sus socios. Por ejemplo, que Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, sea el presidente de la nueva competición.

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