Bélgica, punto de partida

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Roma, 30 jun (EFE).- Italia encara el duelo de cuartos de final de la Eurocopa contra Bélgica, previsto este viernes en Múnich, como un punto de partida, con ganas de superar un muro que no supera desde 2012, cuando perdió la final contra España.

Así lo reconoció este miércoles Jorge Frello "Jorginho" en rueda de prensa: "El error más grave sería pensar que ya hemos logrado algo grande. Debemos seguir creyendo".

Tras arrancar como un misil en la fase de grupos, algo insólito para una selección que no avanzaba con el pleno de puntos desde hace 21 años, cuando fue finalista en el torneo de Holanda y Bélgica, Italia lo pasó mal en octavos ante Austria, pero logró salir viva.

Un partido que, el pasado viernes, parecía reducir las opciones de los "azzurri" de llegar hasta el final, se convirtió en cambio en una inyección de confianza, después de que todas las demás "grandes" sufrieran tremendamente para avanzar o quedaran fulminadas.

España necesitó la prórroga para vencer a Croacia, mientras que Francia cayó ante Suiza y Holanda se rindió ante República Checa.

Pero para Italia está prohibido conformarse y es el momento de medirse con Bélgica, en el partido más importante de la gestión del seleccionador Roberto Mancini, para superar un muro.

Después de la final perdida en 2012 contra España, Italia no pasó la fase de grupos en el Mundial de 2014 y no participó en el de 2018.

Los cuartos de final fueron fatales en la Eurocopa de 2016, cuando Alemania eliminó al equipo de Antonio Conte en la tanda de penaltis.

El actual grupo "azzurro" buscará dar un paso más este viernes y doblegar a una de las selecciones consideradas favoritas para el título.

Bélgica, número 1 del ránking FIFA, es un seleccionado temible, pero las posibles bajas de Kevin De Bruyne y Eden Hazard, ambos tocados, pueden mezclar las cartas.

Mancini, que fijó las semifinales de Londres como objetivo en esta Eurocopa, sin esconder su convicción de poder llegar hasta el final, prepara la cita con Bélgica en el centro técnico de Coverciano con un grupo ya casi completo.

Giorgio Chiellini, defensa y capitán, ya está recuperado de unas molestias musculares e intentará salir desde el comienzo para contener el poderío físico de Romelu Lukaku.

La única duda es Alessandro Florenzi, lateral derecho, que intensificó el ritmo de sus entrenamientos en los últimos días, pero sigue lejos de poder salir de titular, con Giovanni Di Lorenzo como favorito.

Los demás jugadores están en óptimo estado de forma. Bonucci es una pieza fija en la zaga, Leonardo Spinazzola volvió a ser decisivo en el lateral izquierdo contra Austria, Jorginho sigue mandando en el centro del campo.

El medio campeón de Europa con el Chelsea, a base de grandes prestaciones, se está asentando como uno de los mejores del mundo en su posición y en Italia hasta sueñan con la posibilidad de que gane el Balón de Oro.

"No pienso en el Balón de Oro. Todo lo que pasa es el resultado de tu trabajo. Mi prioridad, sinceramente, es pensar en el grupo. Eso viene antes. Ganar junto a mis compañeros, a mis amigos, es mejor que ganar individualmente", afirmó Jorginho en rueda de prensa.

También están en forma el extremo Federico Chiesa, autor del gol del 1-0 en la prórroga contra Austria, y Matteo Pessina, centrocampista que lleva dos partidos consecutivos viendo puerta.

Italia seguirá trabajando en Coverciano hasta la mañana de este jueves, cuando volará a Múnich a bordo de un avión chárter en víspera de la cita de cuartos de final con Bélgica.

Andrea Montolivo

(c) Agencia EFE