Australian Open: un torneo siempre distinto y 10 historias en el primer Grand Slam de 2021

José Luis Domínguez
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Siempre distintivo, el Abierto de Australia que está por comenzar en la noche argentina del domingo tiene con qué diferenciarse de sus colegas de las grandes citas del tenis mundial. La nueva normalidad que impuso la pandemia llevó, el año pasado, a la cancelación de Wimbledon, y a la postergación de Roland Garros, casi al final de la temporada y con una burbuja sanitaria y un puñado de espectadores, mientras que el US Open se disputó en fecha, pero a puertas cerradas y con varios cambios obligados. Australia, a su modo, llevó adelante su batalla contra la invasión del Covid-19, y con éxito, con muy pocos casos positivos, a partir de una campaña de concientización y fuertes restricciones.

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Algo de eso vivieron los tenistas que acudieron a Melbourne para disputar el primer Grand Slam de 2021. El estado de Victoria les abrió la puerta, pero no hubo excepción a la cuarentena estricta de dos semanas; varios, al menos, pudieron salir a entrenarse algunas horas por día; otros, vinculados a un par de positivos como "contactos estrechos", no pudieron salir de su habitación en los hoteles del "downtown". Al final, hay recompensa: casi todos los exámenes PCR dieron negativo y este Abierto de Australia contará con 30.000 espectadores por día, casi el 50 por ciento de la capacidad del Melbourne Park, casi 400.000 asistentes al final del certamen. Puede parecer poco en comparación a otros años, sí, pero esa cifra es enorme y representa una multitud en estos tiempos en los que las tribunas vacías son el denominador común en los espectáculos deportivos en todo el mundo.

A punto de descorrer el telón, el primer gran torneo del año despliega también un abanico de historias y de grandes protagonistas. Aquí, los elegidos.

Novak Djokovic. Acostumbrado como pocos a ser el centro de toda la atención, Nole parte como el gran candidato en su Grand Slam preferido. Al serbio lo avalan sus 8 títulos previos en el Melbourne Park, casi la mitad de sus 17 "majors", y un impresionante récord de 75 triunfos y apenas 8 derrotas desde 2005. No es invencible, pero el torneo oceánico es donde ha conseguido hacerse más fuerte que nadie, y donde intentará acercarse a Rafael Nadal y Federer, los líderes de la tabla histórica de Grand Slams, con 20 coronas. Sabe que dejó pasar una gran oportunidad hace unos meses en Nueva York, con una descalificación insólita e histórica, pero parece listo para otra chance, ahora en su terreno favorito. El sorteo no lo ayudó, con rivales ásperos desde octavos de final: Wawrinka, Raonic. Zverev o Thiem, antes de una final contra Nadal o Medvedev. Antes del torneo, en medio de las discusiones por el confinamiento de los tenistas, participó con una carta de pedido de ayuda a la organización del torneo, pero aquella controversia -que le trajo más críticas que aplausos- no parece haberlo afectado. A modo de anticipo, se mostró en buena forma en la ATP Cup, de la que sólo una ajustada caída en dobles apartó a Serbia de la defensa del título.

Rafael Nadal. Un enorme signo de interrogación rodea al número 2 del mundo. Una dolencia en la parte baja de la espalda le impidió jugar la ATP Cup en los días previos, por lo que llegará con escaso ritmo al estreno contra el serbio Laslo Djere. "No estoy fatal, pero tampoco tan bien como para un partido de máxima exigencia. He mejorado, pero no estoy listo aún para asumir un partido de máxima intensidad", contó hace un par de días. Igualado con Federer en la cima de grandes, la misión de superar al suizo asoma compleja. Fue ganador en Melbourne hace mucho -2009- y alcanzó otras cuatro finales, la última en 2019. En este contexto, sería una sorpresa verlo a Rafa otra vez con el trofeo de campeón, pero a la vez, jamás se puede descartar a un gigante como el zurdo de Manacor.

Dominic Thiem. El año pasado llegó a estar dos sets a uno arriba en la final antes de inclinarse frente a Djokovic. Todos esperaban que su primer título de Grand Slam fuera en Roland Garros, pero lo consiguió en el cemento de Flushing Meadows. En la semana de preparación jugó la ATP Cup, donde fue claramente superado por el italiano Matteo Berrettini. El austríaco llega por el sector alto, en el mismo cuadrante en el que se ubica Schwartzman, con el que podría medirse en cuartos de final.Daniil Medvedev. Terminó 2020 como número 4 del mundo y como campeón del Masters de Londres, que se adjudicó de manera ideal, invicto y con triunfos sobre el Top 3: Djokovic, Nadal y Thiem. El ruso es un candidato en ascenso en los torneos grandes, con un prototipo de juego ideal para superficies rápidas. Y este Australian Open, según la mirada de varios jugadores, tiene las canchas algo más veloces que el año pasado, lo que afirma su cartel de aspirante a ganar su primer "grande". En la última semana, brilló en la ATP Cup al ganar sus cuatro partidos de singles (sólo cedió un set ante Zverev). En el camino hacia la final tiene a su compatriota Andrey Rublev y a Nadal como rivales más exigentes en los pronósticos.

Alexander Zverev. Se le escapó por muy poco el título del US Open frente a Thiem, ganó un par de títulos menores en noviembre pasado, y la parte final del año lo tuvo como protagonista de una polémica por una denuncia de maltrato de una exnovia. No obstante, se lo ve más enfocado, y claramente llega a este torneo mucho mejor que hace doce meses. A los 23 años, el alemán todavía tiene algunos partidos impredecibles, de los que le costaron más de un dolor de cabeza en otros Grand Slams, pero ha experimentado un avance notorio y se consolidó entre los mejores. Le falta, como a varios, su primer gran título. No es la primera opción, aunque claramente está sentado a la mesa de los aspirantes.Diego Schwartzman. Australia lo encuentra entre los 8 preclasificados, en una situación expectante. Viene de la mejor temporada de su carrera, afianzado dentro del Top 10, y con la intención, como cada año, de dar un paso más hacia adelante. Así fue como mejoró su producción en Melbourne con el transcurso del tiempo, desde primeras ruedas a dos octavos de final, con freno ante Nadal (2018) y Djokovic (2020). Un hipotético avance a la segunda semana podría ponerlo frente a Denis Shapovalov en octavos, y cuartos de final contra Dominic Thiem o Pablo Carreño Busta. No es sencilla la ruta, pero hay una oportunidad para evitar a los grandes nombres hasta instancias decisivas.

Nadia Podoroska. Con su brillante actuación en Roland Garros, donde trepó hasta las semifinales, dio un salto que la depositó dentro de las 50 mejores del mundo. Y en los primeros pasos posteriores a semejante suceso, demostró que tiene la capacidad para estar dentro de ese nivel. En la semana previa al Open llegó a los cuartos de final en uno de los WTA 500 que se jugaron en el Melbourne, con un gran impacto sobre Petra Kvitova, número 9 del mundo. Podría tener que medirse en la tercera rueda con Sofia Kenin, la defensora del título. Más allá de lo que suceda en el torneo, la rosarina tiene crédito abierto dentro de una etapa de adaptación a un tour bastante más exigente del que transitó hasta su explosión parisina.

Serena Williams. A los 39 años, continúa en la búsqueda de su 24° título de Grand Slam, obsesionada en igualar a Margaret Court. Obtuvo su 23ª corona precisamente en Melbourne, hace cuatro años, pero después pasaron cuatro finales mayores sin festejos (Wimbledon 2018 y 2019 y el US Open 2018 y 2019). "Está claro que eso pesa sobre mis hombros. Y está bien que lo tenga presente. Pero es una carga que evoluciona y a la que me he acostumbrado. Es menos estresante ahora", admitió Serena, leyenda aún vigente, que celebró su primer éxito grande en el siglo pasado (US Open 1999). Dentro del nivel parejo que tiene el tour femenino por estos tiempos, asoman como rivales hipotéticas la australiana Ashleigh Barty (número 1) y la japonesa Naomi Osaka (3ª), pero el torneo asoma abierto a sorpresas, tal como la que dio Kenin el año pasado, al coronarse desde el puesto 15º del ranking.

Jannik Sinner. El factor sorpresa. El italiano tiene apenas 19 años, y asoma como el jugador a tener en cuenta a lo largo de 2021. Actualmente es el 36º del ranking, aunque continúa en ascenso. Ganó su primer título a fines del año pasado, en Sofía, y en la madrugada del domingo buscaba un nuevo trofeo en el Great Ocean Road Open, uno de los ATP 250 creados por la organización del Grand Slam en la semana previa. El sorteo le deparó un estreno de alto voltaje contra Denis Shapovalov, en uno de los partidos imperdibles de la primera rueda.

Roger Federer. Para los fanáticos del tenis, es el gran ausente. Será la primera vez que falte en Australia desde su debut en 2000. Dueño del récord de triunfos del Open (102 victorias), jugó su último torneo oficial justamente allí hace un año. Recuperado tras dos operaciones de rodilla, desistió de acudir a Melbourne porque no quería estar lejos de su familia durante tantas semanas ni someter a sus hijos a las condiciones de aislamiento obligatorias. A los 39 años, regresará al tour dentro de cuatro semanas, en Doha.

Los primeros en entrar en acción

Federico Coria será uno de los que abrirá la jornada, cuando se enfrente con el canadiense Milos Raonic (14°) en el primer turno del 1573 Arena desde las 21 del domingo (las 11 del lunes en Melbourne). En el segundo partido de la cancha 6, después de las 2 AM en nuestro país, habrá duelo argentino entre Federico Delbonis y Juan Ignacio Londero. Por último, Diego Schwartzman se enfrentará con el sueco Elias Ymer -proveniente de la clasificación- en el último partido del court 7. Para el segundo día de acción quedaron los estrenos de Nadia Podoroska y Guido Pella.

ESPN transmitirá el Abierto de Australia desde este domingo a las 21 a través de sus plataformas, incluidas emisiones por ESPN2, ESPN3 y ESPN Extra.