La chilena que sufría depresión, intentó suicidarse y hoy es una de las mejores tenistas adaptadas del mundo

Sebastián Torok
·4  min de lectura

Macarena Cabrillana es una de las referencias del tenis adaptado femenino en Sudamérica. Chilena, de 28 años, número 12 del ranking mundial, vivió horas emotivas al competir, por primera vez, en un Grand Slam. Tras alcanzar, en octubre pasado, su mejor posición histórica, logró un boleto para el Abierto de Australia: perdió en los cuartos de final de singles y en las semifinales de dobles, en pareja con la colombiana Angélica Bernal (8°). Por ahora, poco le importa el resultado en el Melbourne Park. Su historia de vida -y de superación- es la que estremece, porque llegó a un major doce años después de haber intentado suicidarse a partir de una profunda depresión por la que atravesaba.

"Estoy orgullosa de haberme ganado un lugar en Australia. Mi familia y mi equipo también están orgullosos. Estar en un Grand Slam es pertenecer a los mejores. He luchado mucho para estar aquí; hice sacrificios, mucho esfuerzo, una gran pelea dentro y fuera de la cancha", confió Cabrillana en itftennis.com. 

Tenía 16 años Macarena cuando tomó una decisión que cambiaría su vida: saltó, tratando de quitarse la vida, desde el quinto piso del edificio donde vivía en la zona norte de Santiago, junto con su padre y su madrastra. Acarreaba problemas familiares tras el divorcio de sus padres y muchos obstáculos escolares, hasta que un día tomó esa terrible determinación. Tras el impacto, permaneció un mes hospitalizada hasta que pudo ser estabilizada. El diagnóstico médico fue una paraplejia lumbar L3, estuvo un año haciendo rehabilitación, pero el daño fue tan severo que no pudo volver a caminar.

"La depresión es algo de lo que no se habla y es más común de lo que se cree. Yo tuve que llegar a un extremo para darme cuenta de que es una enfermedad como cualquier otra, que uno necesita ayuda médica, familiar, psicológica y que está bien pedir ayuda. En el futuro, cuando no me dedique 100% al tenis, me gustaría ver cómo puedo ayudar, quizás, con alguna fundación", expresó la tenista que en 2019 fue medallista de plata individual en los Juegos Parapanamericanos de Lima, mismo certamen donde el cordobés Gustavo Fernández (número 2 del mundo), obtuvo las preseas doradas en single y dobles, con Agustín Ledesma como compañero.

"En la sociedad y el ritmo de vida que llevamos muy rápido, tenemos que ser eficientes, solucionar problemas y ser superhéroes -se quejó-. Mi historia de vida puede ayudar a otras personas para que no tengan que llegar a eso. He llegado a personas que han estado con depresión y eso me hizo enfrentarme a lo que yo viví. Hoy estoy aquí en otra posición. Creo en el destino y que tengo un propósito en la vida y en ese momento me dije: 'Tengo que descubrir cuál es'".

Cabrillana conoció el tenis en silla de ruedas durante su período de rehabilitación tras el intento de suicidio. En el instituto médico donde se atendió le ofrecieron hacer talleres y actividades, como básquetbol y tenis, deporte del que se "enamoró". Doris Gildemeister, hermana del ex tenista chileno Hans Gildemeister [NdR: 12° en 1980 y derrotado, en un recordado partido, por Franco Davin, en el República de 1985, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, en el que representó el primer desafío grande del pehuajense, con 15 años], le enseñó a jugar.

Apasionada, Cabrillana se perfeccionó, hasta empezó a entrenarse por su cuenta los fines de semana, comenzó a jugar algunos torneos y a recibir el apoyo de un puñado de patrocinadores. Desde entonces, no dejó de evolucionar y creció en el plano internacional. Pero una lesión en un hombro frenó su crecimiento y la mantuvo alejada de la competencia desde agosto de 2017 a agosto de 2018. "El dolor empezó como una bursitis. Al final, me operaron. La rehabilitación fue extremadamente lenta. Pasé tres horas en fisioterapia todos los días. Fue difícil, muy incierto. Pensé que no podría volver a competir", rememoró, apenada. Pero volvió a salir adelante, a pelear y hoy vive un momento de ensueño. Actuar en los Juegos Paralímpicos de Tokio este año y en los Juegos Parapanamericanos en Santiago de Chile, en 2023, son dos de sus mayores incentivos.

Admiradora de Nicolás Massú y de Rafael Nadal, con quien pudo fotografiarse en estas horas en Melbourne, agradece la oportunidad que le dio la vida tras deambular en la oscuridad. Asume su responsabilidad, disfruta de los beneficios del deporte y lanza un mensaje contundente, ya afirmada como tenista profesional. "Si tienes depresión, lo más difícil es encontrar el valor para salir de la cama, salir de casa. Es importante no estar solo, tener algo que te motive y, el deporte, es adictivo".

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR

“Nunca había tenido tantos pensamientos suicidas”: la desesperación de los jóvenes se agrava con la crisis del COVID-19

Las 5 señales extrañas que produce tu cuerpo cuando tienes estrés

EN VIDEO: Soledad y depresión, el costo de la pandemia para muchos niños en EEUU