Australian Open: Ashleigh Barty, la creativa tenista que intenta romper la maldición después de 43 años

Sebastián Torok
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La australiana Ashleigh Barty es distinta. En un circuito como el femenino que, desde hace años, exhibe tenistas con un estilo similar (potente, físico y con impactos planos), la australiana rompe el molde con su gran capacidad para desplazarse creativamente, variar las alturas, incomodar con el revés de slice y leer con inteligencia por dónde es mejor atacar (o contraatacar). Nacida en Ipswich (estado de Queensland) hace 24 años, pesa sobre sus hombros la responsabilidad de tratar de romper la racha de 43 años sin títulos locales en el cuadro de singles de mujeres del Australian Open. Por ahora, no parece agobiarse: con el triunfo ante Shelby Rogers (EE.UU.) por 6-3 y 6-4, la número 1 del mundo avanzó, por tercer año consecutivo, a los cuartos de final.

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"Es emocionante estar en otros cuartos de final de un Grand Slam, particularmente aquí en Australia. Viendo todo lo que ha ido pasando es realmente alentador tener un resultado así, pero quiero más. Seguiremos tratando de hacer las cosas correctas para progresar lo más que podamos. Sé que me preparé bien durante la pretemporada. Hemos hecho todo el trabajo para intentar darme la oportunidad de jugar un nivel de tenis alto", declaró Barty, que en su próximo cruce se medirá con la checa Karolina Muchova (25°), que derrotó a la belga Elise Mertens (18°) por 7-6 (7-5) y 7-5.

En 2020, Barty fue la primera mujer australiana en llegar a las semifinales en el Grand Slam aussie desde Wendy Turnbull en 1984 (perdió con Chris Evert). Aquel del año pasado fue el mejor resultado de Barty en el Melbourne Park (cayó con la estadounidense Sofia Kenin, luego campeona). Ahora, Barty aspira a superar su propia marca y ser la primera australiana en ganar el título en el Abierto de Australia desde Chris O'Neil, en 1978 (venció a la estadounidense Betsy Nagelsen en la final). Para ello falta un buen camino, claro, pero su nivel de juego (todavía no perdió sets) la encumbra como una firme favorita.

Barty, que levantó su único trofeo de Grand Slam en Roland Garros 2019, no compitió en 2020 desde que se reanudó el circuito en agosto y recién volvió a jugar el 2 de febrero pasado, en el Yarra Valley Classic, uno de los WTA organizadores por Tennis Australia en Melbourne. Allí ganó el título, superando a la española Garbiñe Muguruza en la final. Evidentemente la falta de competencia no la afectó. Terminó 2020 como número 1 por segundo año consecutivo y pasa su semana número 62 y 63 en la cima del ranking durante el actual Australian Open (logrado por primera vez el 24 de junio de 2019).

Nueve años después de su debut en el main draw de Australia, Barty luce radiante. Por la parte baja del cuadro de singles aparecen campeonas de Grand Slam como la japonesa Naomi Osaka (se medirá con Su-Wei Hsieh, de Taipei), la estadounidense Serena Williams y la rumana Simona Halep (las últimas dos se enfrentarán entre ellas). Barty es distinta y tiene todo para seguir demostrándolo.