ATP de Córdoba: en busca de un Top 10 para 2020 y los cambios a largo plazo

José Luis Domínguez

El abierto de Córdoba que se disputó en febrero

PARIS - De reunión en reunión, Mariano Ink no para. Exjuez de silla de ATP, Ink comenzó luego a organizar torneos, a trabajar en el management de jugadores, y actualmente colabora con las carreras de Diego Schwartzman y Guido Pella, además de ser el director del ATP de Córdoba , uno de los dos torneos del circuito mayor del tenis que se celebra en nuestro país, en la primera semana de febrero. Y aunque todavía faltan ocho meses para esa cita, es ahora, en los laberínticos pasillos de Roland Garros , donde se realizan las gestiones para conseguir a jugadores de primer nivel para realzar el interés por el certamen.

Como director tenístico del grupo Torneos, Ink no duda: el ATP de Córdoba tiene cuerda para rato, primero con un contrato de diez años prorrogable por otra década. Con un convenio por veinte años, el objetivo primario es fortalecer el escenario: el torneo continuará jugándose en el complejo del Mario Kempes. "Vamos a seguir trabajando sobre el proyecto del predio, con la idea de armar un estadio. Desde la ATP quedaron contentísimos con lo que vieron, la evaluación que hicieron fue excelente, se fueron muy conformes con la repercusión que tuvo el torneo, con las opiniones de los jugadores. Esa semana fueron 35.000 personas al torneo, es un montón para algo todavía nuevo; los auspiciantes también se mostraron satisfechos y entusiasmados, lo mismo que el gobierno de Córdoba. Ahora estamos viendo cómo avanzar para mejorar el predio y hacer algo permanente, que es el objetivo máximo", señala el promotor del certamen cordobés, que tuvo como primer campeón al local Juan Ignacio Londero.

Una de las razones por la que Ink estuvo en Roland Garros fue la búsqueda de jugadores. No hay nombres confirmados aún, porque la gran mayoría de los tenistas todavía no tiene armado su calendario del año próximo, algo que empieza a hacerse con mayor nitidez a la altura del US Open, a fines de agosto. "Pero sí es un momento para empezar a hablar con ellos, con los managers. Empezamos a ver fechas, pero hay que esperar. La fecha límite suele estar en Flushing Meadows. Sí podemos ratificar a Schwartzman y a Pella. Queremos contar con al menos un Top 10 de nuevo. Este año se nos cayó (Dominic) Thiem a último momento, pero él nos manifestó que quería volver; cambió el manager y vamos a ver qué hace, pero sabemos que le encanta ir a la Argentina. La idea es tener un cuadro con el mismo nivel que tuvimos en febrero pasado, creo que podemos repetirlo", afirma.

Juan Ignacio Londero fué campeón en el ATP de Córdoba

Desde luego, y más allá de que se busca trabajar en el largo plazo, para la organización del ATP de Córdoba fue importante la continuidad del oficialismo. "Es que ellos fueron los que creyeron en el proyecto, y es fundamental porque te da como un hilo conductor, y ya podemos seguir con el plan de trabajo que teníamos pensado cuando decidieron apoyar este torneo", destaca Ink.

Además del ATP cordobés, el empresario confirmó la realización de un challenger en Buenos Aires, en la semana del 23 al 29 de septiembre próximo, en el Racket Club de Palermo; una cita habitual en la primavera, pero que en esta temporada se adelantó varias semanas. Un cambio buscado, por un lado, por la necesidad de tener más tiempo para la organización entre un torneo y otro, y después, favorable también porque es una fecha más competitiva, con más jugadores disponibles que si el certamen se jugara a mediados de noviembre, ya cuando muchos llegan cansados o apuntan a cerrar la temporada. El torneo repartirá 55.000 dólares en premios, más la hospitalidad, un factor importante para buena parte de los jugadores que participan en esa categoría, ya que todavía en varios torneos deben pagar el alojamiento.

Vale recordar que, a partir de este año, los challengers cambiaron su formato, con cuadros principales para 48 jugadores -lo que asegura que más tenistas tengan el ingreso asegurado-, aunque una clasificación muy reducida, y también hubo un ligero incremento en los premios. Ink adelantó que está muy avanzada también la creación de una categoría menor dentro de los challengers, con premios de 35.000 dólares y la hospitalidad, para que sirva como inserción para los que llegan desde los futures (la categoría más chica del tour). Este año, ese nivel, denominado Transition Tour, fue muy perjudicado al quitársele los puntos de ATP y crearse un ranking ITF, pero esa discriminación dejará de existir en agosto, cuando los futures vuelvan a tener puntaje para el ranking de la ATP.

"Con la unificación del ranking va a haber más oportunidades y se eliminará una barrera. Es importante también para los jugadores de nuestro país, más allá de que la Argentina siempre se las arregla para permanecer dentro de la elite, incluso en un contexto en el que el dólar está alto y se hace difícil la salida para los jugadores". En cuanto al tenis femenino, Ink descartó por el momento la idea de llevar un certamen de mujeres a la Argentina, una chance que estuvo muy cerca de ser realidad hace tres años. "No es algo que tengamos contemplado, pero se puede hacer. La intención de Torneos es invertir en el tenis, y la disposición para hacer siempre está, pero tienen que aparecer las oportunidades. Tenemos un año difícil en lo económico, por eso por ahora apuntamos a que los dos torneos que tenemos se afirmen", finalizó el director del ATP cordobés.