Asafo Aumua, el pichón de All Black que quiere explotar ante Jaguares

Alejo Miranda
lanacion.com

Lloró durante 10 minutos cuando su padre, Tatua, lo felicitó tras su primera convocatoria a los All Blacks. Se volvió a emocionar cuando recordó ese momento ante la prensa neocelandesa. El anverso de la cara que deja entrever cada vez que toma la pelota. En la cancha, Asafo Aumua es una bestia.

El Super Rugby acostumbra a traer a la Argentina a las máximas figuras del rugby. Esta temporada sufrió una sangría sin precedentes, y aunque todavía persisten varios de los máximos exponentes, resulta tanto o más atrapante observar a las estrellas del futuro, que empiezan a asomar. Una de ellas estará mañana en el estadio de Vélez, cuando a las 20 Jaguares reciba a Hurricanes por la 2° fecha del Super Rugby 2020.

Ya no está el galáctico Beauden Barrett. Dane Coles no viajó por lesión. Aun con figuras como TJ Perenara, Jordie Barrett y Ngani Laumape, el equipo que perdió en el debut 27-0 ante Stormers lució algo más terrenal que aquel que alcanzó las semifinales en las cinco temporadas previas (incluido un título y un subcampeonato). Pero no deja de ser un equipo repleto de talento.

Una de las principales amenazas es el joven hooker Asafo Aumua (22 años), como ya lo demostró en el enfrentamiento de mayo del año pasado en Wellington, donde Jaguares consiguió el éxito más resonante en su historia (28-20) y un espaldarazo decisivo para una campaña que lo llevó hasta la final. Cada vez que tomó la pelota pareció una topadora, avanzó varios metros y exigió más de un tackleador para frenarlo. Registró 57m recorridos con la pelota (cifra sideral para un hooker), un quiebre, 5 defensores vencidos, dos offloads y 9 tackles, sin yerros.

Asafo Junior Aumua nació en Naenae, un suburbio de Wellington. Cuarto de nueve hermanos (ocho varones), nunca le faltó compañía para jugar al rugby. Fullback en sus inicios en el St Patrick's College Silverstream, fue también un destacado jugador de seven, aunque apostó por el rugby de 15 cuando fue tentado por los seleccionadores.

La primera aparición ante el público internacional de Aumua ocurrió en el Mundial Juvenil de Manchester 2016 y la potenció con su actuación en Georgia 2017, cuando anotó tres tries en la final ante Inglaterra. Luego sería una pieza clave en la conquista de la Mitre 10 Cup (el certamen profesional de Nueva Zelanda) por parte de Wellington Lions. Tan grande fue su impacto que, aun sin haber debutado en el Super Rugby, se ganó el llamado al seleccionado mayor para la gira por Europa de noviembre de ese mismo año. Superada la emoción, jugó dos partidos, ante Barbarians en Twickenham y ante Francia XV en Lyon, aunque ninguno oficial.

Pese a que se esperaba que diera el salto, Aumua tardó en consolidarse en Hurricanes y no volvió a tener oportunidades en los All Blacks. Con 1m77 de altura y 108kg, ostenta un físico que escapa a cualquier estereotipo. Además de potencia, posee velocidad y destrezas inusuales para su puesto, similares a las de su mentor Dane Coles. No obstante, como se vio en aquel partido ante Jaguares en Westpac Stadium, tiene deficiencias en las formaciones fijas: aquella vez entregó un par de line-outs, uno de los cuales fue un regalo para el try de Jerónimo de la Fuente.

"No me importan las cámaras y los micrófonos. Sólo quiero ser el mejor jugador que pueda ser", dijo alguna vez. "Rendirse es una palabra que no existe en su vocabulario. En los entrenamientos se esforzaba tanto físicamente que terminaba vomitando, pero nunca se rendía", contó Rob Ackerman, ex jugador de Gales que lo entrenó en la secundaria.

Ya algo insinuó un año atrás. Mañana, es uno de los rivales que los jugadores de Jaguares tienen anotados. Para cuidarse y para disfrutar.

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