Arturo Vidal: una vida llena de obstáculos y superación

Al mediocampista chileno, que se consagró una vez más con Bayern, le tocó, y le sigue tocando, convivir con la gloria profesional y el ocaso familiar.

Es un guerrero total. A Arturo Vidal, crack del Bayern Munich y bicampeón de América con Chile, le siguen rodeando terribles historias familiares. Una semana después de que un miembro del círculo íntimo de la hermana Ámbar fuera asesinado a tiros en San Joaquín, la comuna donde nació el futbolista, el Rey se consagró campeón de la Bundesliga. Con el Bayern, había perdido la chance en Champions, la emotiva semifinal en DFB Pokal y hoy logra consolidar una temporada importante en Liga, donde fue titular veinte veces y metió tres goles.

Al papá, Erasmo, lo han aprehendido los Carabineros por posesión de drogas. "¿Cómo se llama esta cuestión? El pasaporte. Lo rompí. Lo rajé. De curao, nomás. Me puse a pelear con el Arturo por WhatsApp y rompí la hueá", le dijo en su momento a la Revista Sábado. No quiso seguirlo a Europa.

Arturo, hace unos años, admitió a The Magazine que "tuvimos que soportar mucho frío y hambre. Por eso mismo que en mis pensamientos siempre está mi familia y mis cercanos". La infancia del crack no fue fácil.

Luego pasó a Colo Colo, a Italia, a Alemania. Ganó dos Copas Américas. En la primera, chocó su Ferrari en la carretera y Jorge Sampaoli lo perdonó para luego hacer partidos tremendos. Ganó el Calcio dos veces, dos Bundesligas e innumerables logros individuales. Lo botaron. Se levantó. Siempre.