Argentinos - Platense: vuelve un clásico que despuntó con el último partido oficial de Maradona con la camiseta del Bicho

Claudio Mauri
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José Chatruc cubre la pelota ante Diego Cogliandro; fue por el Clausura 1999, el último partido entre Argentinos y Platense, con triunfo del Bicho por 1-0.
Fuente: Archivo - Crédito: Mariana Araujo / LA NACION

La rivalidad no nació en un frondoso historial de enfrentamientos, ni obedece a cuestiones barriales ni a alguna pugna de estilos futbolísticos. El encono, sentimiento constitutivo de todo partido clásico, entre Argentinos y Platense tiene un origen poco edificante: la violencia con que ambas barras bravas procesaron un par de resultados a principios de la década de 1980. Desde esa irracionalidad se relacionan como enemigos, postura que no es del todo compartida por los hinchas más pensantes y los más veteranos de uno y otro lados.

Fundados a principios del siglo XX, ninguno de los dos había encontrado un clásico rival como una eterna contraparte. Por una cuestión geográfica, de desafío barrial, a Argentinos le genera algo especial jugar contra Vélez; de hecho, se enfrentarán en la próxima fecha en el partido interzonal de la Copa de la Liga Profesional. Platense tuvo sus pleitos contra Tigre y a partir de la década del '70 cobraron voltaje los choques con Chacarita, también teñidos por una cuota de violencia de las barras. Ahora, de regreso a la primera A tras el descenso de 1999, fue emparejado en el interzonal con Sarmiento, de Junín, el otro ascendido.

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Ahora, más de 21 años después de la última vez que se midieron, Argentinos y Platense recrearán este domingo, a partir de las 17.10, este clásico, en el estadio Diego Maradona. Será sin público, sin la presencia de barras, los promotores de una rabia que fue derramándose en las tribunas e intenta contagiar lo que ocurre en el campo.

Platense, que debuta una semana después del comienzo de la competencia, vuelve a la categoría superior, que no pisaba desde el 20 de junio de 1999, cuando perdió contra Estudiantes de La Plata, si bien ya se había condenado al descenso la semana anterior al caer frente a River. Se sube a una primera A de la que fue pasajero durante 74 años. Lo espera este Argentinos que salió a cubrir la repentina partida de Diego Dabove con Gabriel Milito, que se presentó con una derrota por 2-1 en Rosario frente a Central.

Gabriel Milito llegó a Argentinos para reemplazar al DT Diego Dabove; debutó con una derrota ante Rosario Central.
Fuente: Archivo - Crédito: Marcelo Aguilar / LA NACION

Los protagonistas de esta tarde se harán cargo de una rivalidad que en el campo duró 19 años, desde 1980 hasta el descenso del Calamar. Y siempre fue en primera A. El destino nunca los cruzó en los torneos de ascenso. El último antecedente es del 30 de mayo de 1999, cuando Argentinos triunfó por 1-0, con un gol de Jorge "Polo" Quinteros, en la cancha de Vélez.

El partido que derivó en la furiosa rivalidad entre ambos clubes fue el último oficial de Diego Maradona con la camiseta del Bicho. Luego el crack jugaría algunos amistosos, antes de concretarse su transferencia a Boca. Corría noviembre de 1980 y se desarrollaba la última fecha de la etapa clasificatoria del extinto Torneo Nacional, organizado por zonas. Argentinos, que ya estaba clasificado para la etapa final, se enfrentó por el interzonal con Platense, que se ubicaba segundo en el otro grupo, seguido por River, necesitado de una derrota del Calamar para avanzar a los cuartos de final. Los resultados se le dieron a River: superó por 4-2 a Cipolletti, y Argentinos, por 2-1 a Platense.

Mercado de pases de Argentinos. Altas: Matías Pisano, Jonathan Gómez, Javier Cabrera, Lucas Villalba, Emanuel Herrera, Gabriel Carabajal; Gabriel Milito (DT). Bajas: Santiago Silva, Fausto Montero, Franco Ibarra, Nicolás Silva, Facundo Barboza; Diego Dabove (DT).

Al lado de los resultados concretos fluyó una leyenda: Daniel Passarella, como compañero de Maradona en el seleccionado argentino que por entonces se preparaba para el Mundialito de Uruguay, de 1981, habría acordado con Diego una incentivación económica si Argentinos, que no se jugaba nada ante Platense, hacía el esfuerzo de ganarle, como ocurrió. En el estadio de La Paternal, la hinchada de Platense, que había llenado la tribuna visitante, se enfureció cuando trascendió que Argentinos había recibido un estímulo externo.

Por esa época, el equipo de Vicente López no pasaba por las zozobras del descenso. En el torneo anterior, el Metropolitano '80, había finalizado tercero, detrás del River campeón -último título de Ángel Labruna- y del Argentinos de Maradona.

La mecha entre Argentinos y Platense estaba encendida y ardió un poco más al año siguiente (1981), cuando el Bicho le ganó por 1-0 a San Lorenzo y provocó el descenso del Ciclón en la última fecha. Cinco jornadas antes, previamente a un Argentinos-Platense, el paraguayo Heriberto Correa, lateral del Calamar, había lanzado una frase provocadora: "Ahora vamos a jugar nosotros incentivados por San Lorenzo". Argentinos venció por 3-1 y tomó un poco de aire para mantenerse en la categoría, hasta que se salvó con la victoria sobre el Ciclón.

Mercado de pases de Platense. Altas: Nicolás Bertolo, Jorge Pereyra Díaz, Cristian Núñez, Gastón Gerzel, Luis Ojeda, Francisco Ilarregui. Bajas: Joaquín Susvielles, Marcelo Vega, Gonzalo Pugliese, Ignacio Canuto, Jonathan Bustos.

En esos años, con Atlanta, Chacarita, Tigre y All Boys en el ascenso, Platense y Argentinos entablaron un duelo especial, que perduró con amenazas y emboscadas entre las barras cada vez que los citaba el fixture. Épocas de asistencia de visitantes. Cuando Argentinos descendió en 1996, Platense le ganó por 3-0. Tres años más tarde, el Calamar bajó tras una campaña en la que Argentinos se impuso por 1-0.

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Platense esgrime con orgullo un historial favorable en 77 encuentros: 27 victorias, 30 empates y 20 derrotas. Argentinos lo mira por encima del hombro con sus tres títulos locales y dos internacionales (incluido el de la Copa Libertadores de 1985).

Además de esta pausa de más de dos décadas sin verse las caras, hubo otra de 28 años, entre 1937 y 1965, cuando ni imaginaban que algún día empezarían a señalarse con el dedo. Argentinos-Platense, un clásico al que hoy empezarán a pasarle el plumero para ver qué quedó de él.

Cristian Ledesma soporta la marca en el último Argentinos-Platense, jugado el 30 de mayo de 1999 en Vélez.
Fuente: Archivo - Crédito: Mariana Araujo / LA NACION