Argentino Abierto de polo: otro choque y caída de un jugador, con polémica incluida por la sanción

LA NACION
lanacion.com

Mientras se desarrolla el Campeonato Argentino Abierto de polo, la competencia más importante del mundo de este deporte, la temporada ofreció paralelamente algunas caídas que generaron inquietud, susto y angustia en primera instancia, y alivio posteriormente al comprobar que no hubo consecuencias de gravedad. El caso más preocupante fue el de Juan Gris Zavaleta, de La Ensenada, durante el Abierto de Tortugas. Mientras disputaba con su equipo un partido de la etapa clasificatoria ante Ellerstina en las canchas de este último club, el jugador chocó contra un rival (Nicolás Pieres) y tras ir al piso su caballo lo aplastó. Fue derivado al hospital Austral de Pilar para su atención, pero no tuvo lesiones serias y volvió al poco tiempo a las canchas. Pieres también dejó la cancha por dolores de cuello.

Ya en el Abierto de Palermo, en la jornada inaugural hace unos días, se enfrentaron La Dolfina Polo Ranch y La Aguada. En un encontronazo entre Diego Cavanagh, de La Dolfina PR, y Alejandro Novillo Astrada, de La Aguada, por poco este último no terminó en el piso. Se sancionó penal y Cavanagh fue amonestado. Unos minutos más tarde, a la salida de un throw-in (situación de juego en la que ambos equipos están formados como en un line de rugby y se arroja la bocha en el medio para reanudar la acción), Cavanagh aceleró su marcha, chocó con Novillo Astrada, que terminó en el césped y su caballo girando por sobre el cuerpo del polista, golpeándolo. Cavanagh también se cayó. Fue penal para La Aguada y segunda amarilla para el capitán de La Dolfina PR, que debió abandonar la cancha por 2 minutos.

Otro choque y caída

Este martes se disputó la 5ta fecha del Abierto de Palermo y en el primer encuentro de la jornada, en la cancha 2, se enfrentaron La Aguada y La Irenita, equipo surgido de la clasificación y uno de los de menor handicap (28 goles) del certamen, que logró una gran victoria por 16-11. Durante una acción de juego, Juan Ruiz Guiñazú, de La Irenita, intentó hacer una redondilla y Alejandro Novillo Astrada, de La Aguada, en su afán de marcar la línea para que los jueces (Federico Martelli y Rafael Silva) la dieran la infracción correspondiente por el cambio de línea de la bocha por parte de un rival, se lo llevó puesto y Ruiz Guiñazú fue al suelo. No fue una caída de gravedad, aunque el impacto quizá pudo haberse evitado: la falta iba a ser cobrada de cualquier forma.

La Aguada recibió un penal, pero quedó instalada otra cuestión más de fondo, con polémica incluida en las redes sociales: si en casos como estos no habría que revertir el fallo por la acción posterior. O al menos, debatir si el jugador de La Aguada en este caso, merecía alguna sanción reglamentaria.

Qué leer a continuación