Argentina-Paraguay: quién es Nicolás González, el inesperado reemplazante de Nicolás Tagliafico que eligió Lionel Scaloni

Ariel Ruya
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Lionel Scaloni pateó el tablero. Una vez más... Nicolás González será la sorpresa en la formación del seleccionado nacional: será el reemplazante de Nicolás Tagliafico, que sufre molestias físicas. Sin embargo, ¿jugará como lateral izquierdo o por la derecha, con el perfil invertido? Tagliafico es un defensor natural, puede ser zaguero o suele correrse al sector izquierdo. González, un auténtico desconocido en nuestro medio, que tiene 22 años y actúa en Stuttgart, en la Bundesliga es... delantero. Un número 9 reconvertido, en el transcurrir del tiempo.

Hora, TV y formación de la selección

González podría jugar adelantado por el carril izquierdo o... el derecho, dependiendo también de la posición de Lucas Ocampos. El futbolista de Sevilla es diestro, pero también se desempeña con solvencia como mediocampista o extremo izquierdo. Un rompecabezas inesperado, hijo de una decisión que tomó el DT ante la baja de Tagliafico y la ausencia de un reemplazante natural para el puesto.

Surgió de Argentinos Juniors, club en donde hizo todas las Inferiores, ascendió a primera división y disputó un par de partidos en los torneos locales. Fue convocado por Lionel Scaloni en octubre de 2019, que le dio la posibilidad de ser titular ante Ecuador, en un amistoso disputado el día 13 en Alicante que terminó en goleada argentina por 6 a 1. Se destacó con su nivel versátil en Stuttgart, que se encuentra en la octava posición de la Bundesliga, con 10 puntos, a ocho de Bayern Münich, el líder.

Un caso curioso: un argentino contra la Argentina

Contra Alemania, en el primer amistoso de esa doble jornada, se había quedado afuera del banco de suplentes. Consolidado en clave germana, el ex jugador del Bicho se desempeñó casi siempre como delantero, su puesto natural, aunque Scaloni lo utilizó también como volante ofensivo por la derecha, para jugar con su perfil invertido y tener la posibilidad de rematar desde afuera del área.

Sonrisas en las horas previas al encuentro con Paraguay
Fuente: Archivo - Crédito: @argentina

"Tiene condiciones para hacer la banda. Tiene gol, centro... Es un jugador interesante. Puede ser una linda aparición. Esperemos que le vaya bien", había analizado Scaloni en la conferencia de prensa previa a ese encuentro, en Alicante. El DT introducirá una auténtica sorpresa para reemplazar a Tagliafico, el lateral de Ajax, un consagrado en la última etapa de selección.

¿Quién es, verdaderamente, Nico González?

"Todo joven cuando se pone la celeste y blanca. Cuando fui al Panamericano en Perú estuve representando al país y fue lo que siempre quise. Cuando me pusieron ante Ecuador no lo podía creer, es lo que siempre uno sueña y busca. Me gustaría ponerme la camiseta de la selección y no sacármela más. Me gustaría seguir haciendo muy bien las cosas en Stuttgart para seguir estando en la selección", dijo en mayo de 2020 en una entrevista con TNT Sports.

Habló del fortalecimiento físico que realizó en Alemania, para tener más potencia y velocidad, pero no se olvida del apoyo de la familia en sus comienzos en las divisiones menores de Argentinos: "Si juego al fútbol es gracias a mi viejo, lo recalco en cada nota. Mi viejo y mi hermano. Desde chico quería jugar al fútbol y ellos me acompañaron. Todos tirando para adelante. Por ahí uno cuando es chico no se da cuenta de las cosas de tanto colectivo y tren para llegar al Bajo Flores, tres horas para ir y tres para volver. Uno cuando 13 años se pone en la cabeza los esfuerzos. Y por ahí iba al banco. Pero después se valora todo mucho más, estoy muy agradecido con mis padres".

Un poco de historia

Hace demasiado frío el 8 de julio de 2017 en la Paternal, cuando van 42 minutos del segundo capítulo entre Argentinos y Gimnasia, de Jujuy. De pronto, el héroe que salta la barrera del anonimato baja la pelota con el pecho, por el sector izquierdo del pequeño escenario. El pibe viste una camiseta roja, con el número 16 en la espalda, levanta la cabeza y define cruzado, de zurda, imposible para el arquero. Es el gol que representa el regreso del semillero del mundo a la primera división. Se quita la camiseta, grita y es sepultado por una marea de compañeros y amigos. Cuando se incorpora, hace lo que hace cualquier joven de 19 años en esos casos: se ríe y llora a la vez.

Nicolás González se emociona, porque en la tribuna están todos, pero sobre todo está su abuelo, futbolero de ley y admirador del nieto que mezcla habilidad con potencia. Justo en ese momento es cuando recuerda que tanto sacrificio tiene recompensa: la angustia de la desesperanza lo dejó a un paso del retiro, cuando apenas era una criatura que pateaba pelotas en la novena y en la octava división. Colectivos, trenes, combis, ida y vuelta, todos los días, desde Escobar hacia los entrenamientos, representaban un desgaste enorme para un chico que solía esperar desde el banco. "Por suerte no dejé, pero los viajes se complicaban, era colectivo, tren, combi en una época. Por eso disfruté tanto cuando me tocó debutar, supe aprovechar mucho el momento por todo lo que me había costado. Era lo que había soñado", contó alguna vez.

Fernando Batista lo conocía de memoria, pero lo protegía de los excesos: casi no lo ponía. "Él me dijo que me estaba cuidando para que yo la rompiera después... Es que hacía un esfuerzo muy grande para ir a entrenar, me tomaba cuatro colectivos de Escobar, como tres horas de viaje. para después no jugar", asumía. Con el tiempo, el entrenador se convirtió en un formador de selección y lo citó para el Sub 23. Antes, había sido parte de la exitosa aventura en los Juegos Panamericanos de Lima. Lionel Scaloni lo convirtió en el 31° debutante en el equipo nacional. Fue el 69° convocado del ciclo y el 36° citado por primera vez.

"Tiene condiciones para hacer la banda. Tiene gol, centro... Es un jugador interesante. Puede ser una linda aparición. Esperemos que le vaya bien", admitía el DT, que lo corre a la derecha, para explotar la pierna izquierda, la más hábil.

El pase a Stuttgart, un grande de Alemania que en ese período jugaba en el ascenso, valió más que el traspaso de Diego Maradona: Argentinos se quedó en julio de 2018 con unos 8,5 millones de euros. El 10, en febrero de 1981, pasó de Argentinos a Boca a préstamo por 2,5 millones de dólares y un año después, voló a Barcelona por "solo" 8 millones.

Tiene vínculo con la entidad alemana hasta 2023. "Me costó venir siendo tan joven. La temporada pasada no pude disfrutar. Me cambiaban de posiciones, tuve pocos goles, fue complicado. Ahora me estoy sintiendo muy bien", descubre. Lo cotidiano le cuesta un poco más: el idioma es una materia impenetrable ("es un quilombo, debería ir dos veces por semana con una profesora, pero.") y se sorprende por la típica frialdad germana. "No suelen sonreír", dice.

El que no para de reírse es él: es un jugador de la selección. "No lo puedo creer", asegura, mientras mira de lejos a las figuras que lo rodean. Ahora es cuando recuerda a Gabriel Heinze, en aquellos buenos tiempos del ascenso, en un equipo de galera y bastón. O cuando le convirtió un tanto al River de Gallardo en el Monumental, un 1-1 que está inmortalizado en la sonrisa de su twitter. En Núñez se probó durante una semana... y se aburrió. Hoy se divierte. Es un número 9 que se adapta a todo: goles, diagonales, marca, lo que sea. El último González de selección.

"Si uno está en la selección es porque hace las cosas bien en su club, en el día a día. Me siento orgulloso de las chances que me dieron", contaba, tiempo atrás. Hoy tendrá una más...