Argentina-Paraguay: Lionel Messi y su conexión guaraní: del operativo blindaje al primer gol de tiro libre

Cristian Grosso
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Será el décimo partido del Diez contra Paraguay. Si se trata de Lionel Messi frente a los guaraníes, se despliega una carta de emociones. La paleta de colores descubre todo. El debut oficial, la noche que fue figura desde el banco de suplentes, un empate con aroma a fin de ciclo, el primer festejo de tiro libre, una derrota dolorosa y una goleada escandalosa, la clasificación para Sudáfrica 2014 con una actuación que nadie se olvida en el Defensores del Chaco, el triunfo que se le escapó en el descuento y un penal para contener la respiración. ¿Todo eso? Todo eso. Muchos años, mil batallas. En Asunción, en Buenos Aires y en Córdoba. En Venezuela, en Chile y en Brasil. Pero nunca en la Bombonera, por eso el duelo de esta noche también se reserva su cuota de exclusividad. Messi-Paraguay, los antecedentes son un antídoto contra la intrascendencia.

Argentina-Paraguay: horario, TV, formaciones y cómo ver online el partido por las eliminatorias para Qatar 2022

En un contexto atípico, sin hinchas, rodeado de protocolos que han limitado a los dos planteles. La Argentina de Scaloni, después de dos jugados y dos ganados, buscará seguir afirmándose en la ruta hacia Qatar 2022. Con él al frente, con Messi, el capitán que desearía empujar el almanaque para desembarcar cuanto antes en su quinto y último mundial. Pero entre los súperpoderes, no aparece ese don. Por eso se entrega, comprometido, a seguir recorriendo las escalas eliminatorias. Esta, desde las 21, puede ser incómoda ante un adversario que no bajará fácilmente la mirada. El entrenador Eduardo Berizzo le inyecta audacia al carácter guaraní. Messi, con un tobillo que le impide jugar en plenitud, les marca el camino a sus compañeros: rebeldía y esfuerzo deben guiar a un equipo que sigue en construcción. Y pese a siete bajas con respecto a la convocatoria original, más algunas piezas tocadas, probablemente esta noche Scaloni presente la misma formación que ganó en la altura de La Paz el mes pasado.

Aquel golazo de tiro libre

Después de 140 partidos en la selección mayor, la carrera de Messi está tapizada de episodios, lógico. Pero el repaso contra Paraguay arroja instantáneas únicas. Desde el origen. Es que apenas 17 días más tarde del bautismo con expulsión en el amistoso con Hungría, después de las lágrimas del rosarino en el vestuario porque se imaginaba que Pekerman no lo iba a citar nunca más... debutaba oficialmente en la selección el 3 de septiembre de 2005. Sí, contra Paraguay, claro. En Asunción, con una formación alternativa porque la Argentina ya se había asegurado el ticket al Mundial de Alemania. Entró en los últimos diez minutos por el 'Chelito' Delgado, y perdió 1-0. De los titulares de aquella noche, los únicos que todavía no se retiraron son Fabricio Coloccini y 'Lucho' González.

Segundo duelo, Barquisimeto 2007, Copa América de Venezuela. La selección de Alfio Basile había arrollado en sus dos primeros encuentros y entonces el director técnico armó un mix ante el Paraguay de Gerardo Martino. Partido extraño, Argentina se quedó con una pieza menos por la expulsión de Carlos Tevez. El público empezó a pedir por ese chico que llevaba 16 partidos con la camiseta albiceleste. Entró Messi por Esteban Cambiasso en el minuto 67 y transformó la dinámica del juego. El partido tomó voltaje y, para completar la rareza de la noche, el gol de la victoria lo anotó un compañero que había ingresado junto con Messi, un outsider del área: Javier Mascherano.

El siguiente mano a mano fue un año después, en septiembre de 2008. En el estadio Monumental y por las eliminatorias para Sudáfrica. Terminó en un descolorido 1-1 -gol de Agüero, asistencia de Messi-, y por entonces se especulaba con que el ciclo de Basile comenzaba a agotarse. Demasiados nubarrones: esa noche Gabriel Heinze hizo un gol en contra, otra vez lo expulsaron a Tevez y salió lesionado Roberto Abbondanzieri. Al mes siguiente, la derrota contra Chile, en Santiago, eyectaría al entrenador del vozarrón cavernoso.

Las decepciones de Messi en los días de Maradona como entrenador: derrota en 2009 en el estadio Defensores de Chaco; la Argentina quedaba en zona de repechaje y sólo faltaban dos fechas para el cierre de las eliminatorias
Fuente: Archivo - Crédito: Fabian Marelli

Un año más, ahora 2009, otra visita a Asunción y nueva derrota. Messi no podía ganar en Paraguay. Para los guaraníes, fiesta popular: esa noche se clasificaron de la mano de Martino a la Copa de Sudáfrica. La Argentina, con los manotazos de Diego Maradona en la dirección técnica, quedaba en zona de repechaje. Messi, que con el excapitán tuvo su peor período de productividad en el conjunto albiceleste, apenas recibía un 4 como calificación de LA NACION. Transcurridos los cuatro primeros choques, Messi -hoy, goleador histórico de la selección con 71 gritos- todavía no había podido quebrar el arco de los paraguayos.

Pero lo mejor estaba por llegar. Y 2012 fue un año magnífico para Messi, jamás volvería a hacer tantos goles entre la selección y Barcelona. Y en septiembre, en Córdoba, por las eliminatorias, descubriría una vía al gol inexplorada hasta entonces: el tiro libre. La selección de Alejandro Sabella se impuso por 3 a 1 y el capitán marcó el primero de los seis tantos que lleva de tiro libre para la Argentina. Al año siguiente, en 2013, finalmente pudo conquistar Asunción, y con múltiples significados porque el rosarino fue decisivo para la goleada por 5 a 2 -recibió un 10 de LA NACION-, anotó dos penales y esa victoria selló el pasaje a la Copa del Mundo en Brasil.

Próxima escala: Copa América de Chile 2015. Dos veces se enfrentó Messi con Paraguay. Primero, en un decepcionante debut, porque la Argentina ganaba 2 a 0 -uno de la 'Pulga', de penal- y se lo empató Lucas Barrios cuando se disputaba el tiempo adicionado. Quizás fue la bronca acumulada, porque se volvieron a cruzar en las semifinales y la selección nacional apabulló por 6 a 1 a la Albirroja. Esa noche, en la ciudad de Concepción, Messi ofreció todo su repertorio..., o casi: extrañamente, no convirtió.

Y el último capítulo, el más cercano, ya en el ciclo de Scaloni. Segunda jornada de la Copa América de Brasil 2019; la Argentina había perdido con Colombia en el debut. Y caía también con Paraguay, hasta que Messi tuvo un penal. El anterior le traía los peores recuerdos: se lo había atajado Hannes Halldorsson, el arquero de Islandia en la presentación del Mundial de Rusia. Pero el zurdazo -cambió de punta- no falló y desde ahí la selección construyó su paso por el torneo en el que terminaría en el podio. Si erraba ese penal, tal vez hoy nada sería igual. Especialmente para Scaloni.

El 29 de junio de 2004 que entró en las célebres efemérides del fútbol argentino: sin perder el tiempo, Pekerman-Tocalli organizaron un amistoso para evitar que España insistiera con nacionalizar a Messi. ¿El rival de apuro? Paraguay, en la cancha de Argentinos
Fuente: Archivo

Casualidad, o no, Paraguay aparece en varios pasajes trascendentes de Messi en la selección. Y el instante fundacional, para el final: el 29 de junio de 2004, el célebre amistoso fantasma organizado contrarreloj para traer desde Barcelona a ese pibe que los españoles insistían con nacionalizar. ¿El rival para el operativo blindaje? Paraguay. Messi entró por Pablo Barrientos en el entretiempo y en una apilada marcó para el 8 a 0 decorativo. Acababa de cumplir 17 años, y hoy anda por los 33. El mismo compromiso después de mil cicatrices, la misma ilusión de ganar un Mundial. El sueño del adolescente, la obsesión del hombre de la bala de plata.