Antonio Briseño, el defensa central al que la Selección mexicana está ignorando

Goal.com Latam

Este fin de semana, un defensa mexicano apareció en el once ideal de la Primeira Liga. No juega en uno de los equipos con más reflectores del futbol portugués y su nombre hace tiempo que no está impreso en las camisetas de la Selección Mexicana, pero vive una gran temporada en Europa. 

En julio del año pasado, Antonio Briseño dejó la Liga MX, en donde debutó con Atlas en 2011, para buscar una nueva oportunidad pese a que significó renunciar a un ingreso mayor. Firmó con el Feirense, un club cuyos únicos títulos son de Segunda División y recién en la temporada 2015-16 consiguió su último ascenso. 

Si bien el "Pollo", como le apodan, nunca ha jugado con la Selección Mexicana mayor, es reconocido como uno de los jugadores destacados del título mundial Sub-17 en 2011. Aquel certamen que prometió demasiado con Carlos Fierro, Giovani Casillas, Julio Gómez, Jorge Espericueta y el propio Briseño. 

El defensa experimentó lo que tantos jugadores mexicanos: falta de minutos en la máxima categoría. Tras ese Mundial, Briseño tuvo escasas oportunidades con los rojinegros y después de permanecer relegado al equipo Sub 20, fue vendido a Tigres. 

Contrario a sus expectativas, Briseño tampoco consiguió hacerse indispensable en el equipo de Ricardo Ferretti. Fue campeón en el Apertura 2015, torneo que arrancó como titular y concluyó con menos de 20 minutos por partido. 

Briseño fue cedido a Juárez, equipo de la Liga de Ascenso, y jugó todos los partidos, pero al regresar a Tigres no entró más en los planes. En Veracruz, su último destino, también recibió la titularidad, pero prefirió tomar el riesgo y aceptar la propuesta del Feirense en Portugal. 

Su primera temporada en el futbol europeo fue complicada, estuvo inactivo por una lesión de rodilla y de a poco fue ganando la confianza del técnico Nuno Manta. Actualmente, el Pollo ha participado en todos los partidos de la Primeira Liga como central e incluso marcó el gol del triunfo en el último partido del torneo copero. 

Tras la partida de Juan Carlos Osorio, México no tiene técnico fijo. Es Ricardo Ferretti quien se hace cargo de forma provisional y en las convocatorias, él y su equipo han omitido a Antonio Briseño, un jugador importante en su club en el Viejo Continente.


Qué leer a continuación