Los antiinflamatorios podrían ayudar a combatir la depresión

Depresión. (Imagen gatuita vista en Pixabay).
Depresión. (Imagen gatuita vista en Pixabay).

Según la web Médicos y pacientes, España es el cuarto país de Europa con más casos de depresión, ya que hay más de dos millones de afectados. Esa podría ser – en parte - la razón por la que en nuestro país se baten récords mundiales en el consumo de psicofármacos.

Obviamente, los antiinflamatorios no se encuentran entre estos últimos, y sin embargo los psiquiatras de nuestro país tal vez deberían empezar a plantearse recetarlos a sus pacientes depresivos. ¿Me he vuelto loco? No, simplemente me hago eco de un estudio reciente que afirma que los tratamientos habituales contra la depresión mejoran en eficacia si se les combina con antiinflamatorios.

¿Hallazgo revolucionario? Pues no tanto, al parecer ya había trabajos anteriores que mostraban evidencias de la existencia de una conexión entre el funcionamiento emocional y la inflamación.Y es que cada vez hay más estudios que muestra que la depresión (y también el trastorno bipolar) viene acompañada de una desregulación del sistema inmunitario, inflamación y altos niveles de citocinas.

Las citocinas son tipo de proteína elaborada por ciertas células, que facilitan las reacciones – estimulante o calmante - del sistema inmunitario. Están tan ligadas a los procesos inflamatorios, que los médicos miden sus niveles en sangre para evaluar el grado de inflamación en el cuerpo.

La inflamación se produce como un mecanismo de defensa contra algún tipo de ataque al cuerpo. Entre estas posibles amenazas no solo se incluyen las  infecciones sino también el contacto con sustancias irritantes, el estrés y los traumas físicos. Las antes mencionadas citocinas, se producen cuando nos vemos expuestos a cualquiera de estos factores desencadenantes.

 ¿Cómo puede afectar la inflamación al modo en que nos sentimos? Bien, el mecanismo no está aún del todo claro pero todo aprece indicar que la influencia se ejerce a través de múltiples sistemas corporales, incluidos el inmunológico, el metabolismo, el sueño, las respuestas al estrés, el pensamiento cognitivo, la memoria, la expresión, el control de los impulsos, el estado de ánimo, la lucidez, etc.

Pero volvamos sobre el trabajo en cuestión, que en realidad es un meta-análisis que recoplila los hallazgos de 30 ensayos de control aleatorio diferentes en los que intervinieron 1.610 participantes. En estos controles, los autores examinaron la eficacia y seguridad de los agentes antiinflamatorios como tratamiento independiente o complementario en individuos aquejados con depresión.

 Los agentes antiinflamatorios evaluados en estos trabajos fueron variados, incluyendo AINE (fármacos no esteroideos), ácidos grasos omega-3 (omega-3 FA), inhibidores de citocinas, estatinas, corticosteroides, minociclina, pioglitazona, modafinilo y N-acetilcisteína (NAC).

 ¿Conclusión del meta-análisis? Al parecer los agentes antiinflamatorios pueden reducir de manera segura y efectiva los síntomas de la depresión, especialmente si se emplean de forma complementaria con antidepresivos.

Ojo, como en cualquier noticia relacionada con fármacos, no empecéis a tomarlos sin control. La automedicación simplemente nunca es una opción. Acudid a un profesional de la medicina en busca de ayuda.

El trabajo se he publicado en Journal of Neurology, Neurosurgery, and Psychiatry

Me enteré leyendo Psychologytoday.

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