Anahí y el lado oscuro de una infancia sobre el escenario

Anahí, 1986. Foto: MezcalEnt
Anahí, 1986. Foto: MezcalEnt

Hace poco, Anahí anunció el estreno de un nuevo proyecto que la traerá de vuelta al ojo público (el cual, en realidad, nunca ha dejado por completo). Junto a su hermana Marichelo, la actriz y cantante mexicana lanzó un podcast llamado ‘Están ahí’ en el que promete compartir sus experiencias personales como mamá, intérprete y más, todas las semanas.

En el primer episodio de su podcast, la ex integrante de RBD habló brevemente de su carrera y sobre algunas de las dificultades que vivió al pasar una infancia sobre los escenarios. Anahí recordó el inicio de su carrera, hablando del lado más cruel del mundo del entretenimiento cuando se empieza a una corta edad y de los sacrificios que tuvo que hacer para crear una carrera como actriz y cantante.

Mucho tiempo antes de dar vida a Mia Colucci, cuando tenía tan solo dos años de edad fue parte del programa infantil ‘Chiquilladas’, producido por Televisa. Además, interpretó el tema que cerraba la programación infantil del Canal 5 todas las noches y se convirtió en la imagen de Pepsi durante varios años antes de destacar en la música y la televisión.

 El lado oscuro del estrellato infantil

La interprete recuerda que empezar tan pequeña tiene sus consecuencias y que no siempre era fácil aceptar los cambios de vida que su agenda demandaba. “En mi vida se sacrificaron muchas cosas”, compartió en ‘Están ahí’. “Yo no tuve de pronto viajes de campamento, cumpleaños, día de las madres. De verdad yo me perdí muchísimas cosas, como muchos niños artistas”.

 

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Sus compromisos en teatro musical abarcaban la mayoría de sus sábados y domingos, lo cual frecuentemente la llevaba a perderse piñatas y otras actividades que realizan “los niños normales” durante los fines de semana. La actriz confesó que tener que sacrificar esa parte de su infancia (y de su adolescencia más tarde) causó sus “depresiones más grandes de niña”.

Pero además de las actividades que tuvo que sacrificar, Anahí recuerda lo mucho que sufría cuando una actuación no salía como ella quería y lo estresante que a veces le resultaba mantenerse profesional. “A veces me aferraba muchísimo a querer que todo saliera bien y de pronto, pues no lo logras, porque el mismo miedo te paraliza y no deja que logres las cosas”, explicó.

“De pronto creo que hubo momentos que los sufrí mucho”, reveló la cantante. “Más de lo que llegué a disfrutarlos, y eso no estaba bien”.

Llena de bendiciones…

Pero aunque no todo fue fácil cuando era pequeña, la actriz sabe que su historia, a diferencia de la de muchos niños en el medio, está llena de bendiciones. “Hay historias muy trágicas que, gracias a Dios, no fue la mía”, dijo la mexicana.

La actriz asegura que ahora que es más grande y ha madurado, se da cuenta de que a veces se pudo haber evitado mucho sufrimiento si no se hubiera preocupado tanto por que las cosas salieran como ella quería, ya que “de todos modos iba a pasar lo que iba a pasar” y, al final, “los momentos hermosos fueron hermosos”.

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Puede que le haya tomado un poco de tiempo reconocerlo, pero también sabe que tiene una carrera llena de bendiciones y de amor de un público que la sigue apoyando, y por el que está muy agradecida.

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