El amor es más fuerte: Lee Westwood juega al golf y su mujer hace de caddie y lo contiene

Gastón Saiz
·5  min de lectura
La fórmula que eligió Lee Westwood para fortalecer su cabeza: tener a su mujer, Helen, en el juego
La fórmula que eligió Lee Westwood para fortalecer su cabeza: tener a su mujer, Helen, en el juego

Los mejores golfistas del mundo, un torneo hipercompetitivo y una cancha capaz de provocar estragos. En el medio, una historia de amor que alivia presiones cada semana y dibuja sonrisas. Lee Westwood se lamentó de no haber logrado triunfar en The Players, luego de su figuración en la punta hasta promediar la última vuelta. Aunque nadie le quita al inglés otra experiencia inolvidable junto con su mujer, que lo ayuda en su papel de caddie, con una faceta más humana que deportiva.

En esencia, Helen Storey no siente llevar los palos, sino que es profesora de educación física y experta en “química”: la química del cariño. “A esta altura de mi carrera, no hay mucho que un caddie pueda decirme, pero obviamente Helen me pone de un humor fantástico y psicológicamente puede ayudarme y decirme las cosas que necesito escuchar. Me ayuda muchísimo en ese aspecto”, contaba Westwood el sábado pasado, cuando terminaba su tercera vuelta y lideraba en el TPC Sawgrass de Ponte Vedra Beach, en Florida.

No ganó The Players, pero Westwood jugó otro gran torneo y Helen fue clave en su desempeño
No ganó The Players, pero Westwood jugó otro gran torneo y Helen fue clave en su desempeño


No ganó The Players, pero Westwood jugó otro gran torneo y Helen fue clave en su desempeño

En un deporte que puede sacar de quicio en cualquier hoyo y por un sinnúmero de razones, Westwood encontró en Helen a su media naranja, a la persona que le da otro significado a su oficio de golfista. A sus 47 años, en el ocaso de su carrera como jugador de circuitos regulares, valora tener a su lado un respaldo emocional que le permita disfrutar durante la competencia. Si bien brilló en el Tour Europeo con 25 victorias, el oriundo de Worksop se frustró una y otra vez en busca de Majors, aquellos torneos grandes que inscriben a los jugadores en los libros de oro del golf. Pero ahora, con arrugas en su rostro, le importan más las cosas del corazón.

NBA: Facundo Campazzo hizo dos joyas de pases-gol y logró dos récords personales en la victoria de Denver Nuggets sobre Charlotte Hornets

Después de su escandaloso divorcio de Laurae Coltart en 2015, lleva seis años en pareja con Helen, que empezó a colaborar con él dentro de una cancha de golf en 2018, tras la salida del caddie Billy Foster. “Es su arma secreta”, opinó Bryson DeChambeau, respecto de la influencia de Helen sobre el inglés. “Ella lo mantiene firme y sensato y es una roca. Conserva su mente enfocada en las cosas correctas y ha sido increíble para él”, completó El Científico, rival mano a mano de Westwood en el último grupo del domingo, aunque el título quedó finalmente para Justin Thomas.

Tiempo atrás, Westwood ya había dado una semblanza de su compañera: “No sabe mucho sobre golf, pero sí sobre la forma en que funciona mi cabeza. El caddie implica más que llevar la bolsa y evaluar la dirección del viento”. La actuación en The Players, si bien le faltó un buen cierre, confirma esta fórmula que trasciende la vida doméstica y se prolonga a cualquier cancha. Porque también se los ha visto juntos en el Masters, un certamen donde la lectura de los greens es esencial y el cálculo de las distancias es decisivo en varios hoyos claves. Al fin y al cabo, lo que más vale ese buen feeling para lograr birdies y progresar en el tablero. ¿Podrán consagrarse juntos en el PGA Tour antes de que Westwood juegue con los seniors desde los 50 años? En estas semanas del calendario, atraviesan su mejor momento y lo demuestran con besos y guiños cómplices.

Otros casos de parejas-caddies

Por lo pronto, el tour norteamericano lleva estadísticas de todo y también da cuenta de aquellos golfistas que fueron campeones con sus esposas como caddies. Los últimos dos fueron Patrick Reed, en el Wyndham Championship 2013, y Steve Stricker, en el Western Open de 1996. Justine –la esposa de Reed– sí poseía conocimientos golfísticos, pero el exitoso tándem dejó de trabajar cuando ella quedó embarazada, y en su reemplazo para cargar la bolsa apareció el hermano de la rubia. Así, la temperamental Justine empezó a seguirlo detrás de las sogas, muchas veces al comando de un carrito. Gente cercana a la pareja cuenta que hace unos años, durante la segunda vuelta del Memorial Tournament, ella dejó de seguirlo en la caminata cuando su marido pegó un socket. Luego de que no superara el corte, Reed volvió al vestuario y se encontró con una nota de su esposa pegada en el locker, que decía: “Para verte pegar así, no puedo soportarlo”. A esa altura, Justine ya se había tomado un vuelo privado de regreso a su casa...

Hace seis años que son pareja. "Ella conoce mejor que nadie cómo funciona mi cabeza", dijo Westwood sobre Helen
Hace seis años que son pareja. "Ella conoce mejor que nadie cómo funciona mi cabeza", dijo Westwood sobre Helen


Hace seis años que son pareja. "Ella conoce mejor que nadie cómo funciona mi cabeza", dijo Westwood sobre Helen

Las historias de mujeres-caddies se multiplican. Nicki fue caddie de Stricker en condición de recién casados y en la actualidad. El viejo batallador de los fairways bromea cuando habla del reparto de ganancias: “Ella se lleva más del 10% de lo ganado en premios. Ella se lleva todo lo que quiere”. Asimismo, el chileno Felipe Aguilar tuvo una aliada fundamental en su mujer, Loreto Santa Cruz. Congeniaron en la cita de los Juegos Olímpicos de Río 2016. “Loreto es deportista, es triatleta, se entrena mucho, sabe lo que significa el trabajo y jugó hockey para Chile mucho tiempo, me conoce y conoce de golf”, describe el jugador trasandino, ganador de dos títulos en el Tour Europeo.

Fórmula 1: Mercedes se inquieta y ve fuerte a Red Bull tras las pruebas de pretemporada

Sin dudas, la mujer caddie más famosa es la sueca Fanny Sunesson, la primera de ellas en ganar Majors en esa condición. Acompañó al inglés Nick Faldo entre 1990 y 1999 y juntos festejaron en cuatro torneos grandes. Una formidable carrera de casi tres décadas y 750 certámenes, en los que asistió además a Sergio García, Henrik Stenson, Michelle Wie y Ian Poulter, entre otros.