Ameal asume como presidente de Boca: la ruta de sus primeros pasos

Alejandro Casar González
lanacion.com

Ameal, el día de la elección que lo consagró presidente

LUQUE, Paraguay.- "Yo no prometo nada. Hay otros que prometían y la gente se quedó en Ezeiza. No pudieron salir". Jorge Amor Ameal, flamante presidente de Boca, buscó bajar la ansiedad de sus hinchas, que tienen a la Copa Libertadores como una obsesión. De paso, criticó a sus antecesor en el cargo, Daniel Angelici, que no pudo recuperar el título continental.

"Nuestro objetivo es ordenar el club. Organizarnos. Tener orden. Si se da todo eso, tendremos resultados", adelantó el presidente xeneize, que asumirá este jueves en un acto protocolar en la Bombonera y el viernes comandará la primera reunión de comisión directiva, en la que se repartirán los cargos. En su excursión de un día a tierra paraguaya, el empresario -que postergó un día su viaje por la muerte de un hermano- habló varias veces de "la caja" para saber hasta dónde Boca está en condiciones de traer refuerzos de jerarquía. Entre ellos, el primer nombre que aparece es el del peruano Paolo Guerrero, delantero con contrato vigente en Inter de Porto Alegre. "Gran jugador", lo elogió Ameal, pero fue cauto a la hora de pensar en una eventual contratación: "Todo va a depender de la caja". Es decir, del dinero que Boca tenga para poder gastar en refuerzos.

Todo indica que en este mercado de pases del equipo xeneize habrá más salidas que entradas. De todas formas, será el nuevo entrenador quien decida los nombres de quienes dejarán la Bombonera. Y también de quienes se calzarán por primera vez la camiseta azul y oro. Para el puesto hay un nombre: Miguel Ángel Russo. Pero ningún integrante de la comisión directiva lo confirma. "No dije que Russo fuera el DT de Boca. Lo estás diciendo vos", se atajó Ameal ante la consulta de LA NACION.

"La Copa Libertadores se ha convertido en una obsesión. Me ha tocado jugarla, es muy lindo, pero hay que trabajar. Sabemos que no es fácil ganarla, pero hay que trabajar para eso. Esperemos hacer lo mejor y aportar desde el lugar que nos toque", dijo Sebastián Battaglia luego del sorteo de la Copa Libertadores 2020, que emparejó a Boca con Libertad de Paraguay (el equipo que dirigirá Ramón Díaz), Caracas (Venezuela) y uno de los ganadores de la fase preliminar. "Volver a Boca es muy importante: un proyecto nuevo. Y con Román a la cabeza. Hay que trabajar y hacer lo mejor para el club". El futbolista más ganador en la historia del club no habló de refuerzos. Ni siquiera confirmó cuál será su lugar en el nuevo organigrama. Definir los puestos será otra de las tareas que encarará Riquelme.

El propio excapitán de Boca devenido vicepresidente segundo acompañó a Ameal a esta ciudad y recibió un aluvión de cariño por parte de los hinchas. Le pidieron fotos, firmas en la camiseta y autógrafos. Solícito, Román puso su mejor sonrisa en cada instantánea y tomó el marcador cada vez que se lo pidieron. Pero en los momentos (escasos) en que no tuvo hinchas cerca, Riquelme puso manos a la obra. Como a las 17 del martes, cuando se subió a una camioneta blanca con los vidrios polarizados con Ameal y, juntos, recorrieron los escasos 200 metros que separan el hotel en el que se hospedaban de la oficina de presidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Los recibieron Alejandro Domínguez (presidente) y el argentino Gonzalo Belloso (director de Desarrollo y secretario ejecutivo). La reunión duró cerca de una hora y, según pudo reconstruir LA NACION, el presidente de Boca se llevó "la mejor impresión" del cónclave, que funcionó como una especie de presentación en sociedad de la nueva conducción de Boca. Ameal está decidido a ocupar lugares de poder: esperará a ver qué sucede con Angelici en la AFA y cultivará un buen lazo con la Conmebol.

Morbo, fortuna y presión: lo que le espera a Boca en la Libertadores

Parte de esa camaradería entre Boca y la Conmebol se tradujo en el homenaje ("una deuda que se salda", según Domínguez) que la confederación le hizo a Riquelme al entregarle una réplica de la Copa Libertadores. El exenganche tendrá ahora la misión de ganar otra, ahora como vicepresidente segundo y encargado del departamento de fútbol. Luego de ganar las elecciones, resolver cuestiones burocráticas, presentarse a nivel internacional y asumir, mañana la nueva administración iniciará su camino. Un camino en el que su éxito estará signado, en gran medida, por el éxito que consiga el equipo de fútbol.

Qué leer a continuación