Ambientalistas critican que Biden defienda proyecto de perforación petrolera en Alaska aprobado por Trump

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Grupos ambientalistas presentaron tiempo atrás una demanda judicial para frenar un gran proyecto de perforación petrolera y de gas, aprobado por la administración de Donald Trump en octubre de 2020, en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska, una amplia área en el extremo norte de ese estado ubicada al oeste del Refugio de Vida Salvaje del Ártico.

Aunque la Reserva Nacional de Petróleo no es un área completamente protegida como lo es el Refugio de Vida Salvaje, en ella existe una amplia variedad de especies de fauna y flora que, afirman los demandantes, podrían ser afectadas por la apertura de nuevos campos de perforación. 

Instalaciones de perforación de hibrocarburois de la empresa ConocoPhillips en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska. (AP Photo/Judy Patrick, File)
Instalaciones de perforación de hibrocarburois de la empresa ConocoPhillips en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska. (AP Photo/Judy Patrick, File)

Y también se ha señalado las implicaciones para el cambio climático que esa actividad de extracción de hidrocarburos podría tener. Grupos indígenas que viven en la región temen también que ese proyecto afecte las rutas migratorias de varias especies clave, entre ellas el caribú.

Pero aunque el gobierno de Joe Biden ha afirmado su compromiso por la protección del medioambiente, la lucha contra el cambio climático y la transición a energías limpias, también ha optado por defender la validez del citado proyecto aprobado por el gobierno de Trump.

Eso, según relata The Guardian, ha provocado crítica y malestar entre grupos ambientalistas, que ven en la decisión del actual gobierno una honda contradicción, incluso una suerte de traición a los postulados pro medio ambiente de la actual Casa Blanca.

El Departamento de Justicia decidió alegar en contra de la citada demanda, y señaló que el proyecto de perforación de hidrocarburos en cuestión fue aprobado por el pasado gobierno de modo “razonable y consistente” con la ley y por ello debe proseguir, indicó The Guardian.

La empresa ConocoPhillips recibió el aval del gobierno federal, al final de la administración de Trump, para extraer más de 100,000 barriles de crudo al día por un periodo de 30 años, luego de que el gobierno le concedió el arriendo de tierras dentro de la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska, que es propiedad del gobierno federal.

De acuerdo a Reuters, Willow podría incluso producir 160,000 barriles diarios. Construir ese proyecto tendrá un costo de 2 mil millones de dólares.

Al asumir la presidencia, Biden suspendió todos los procesos de arrendamiento para perforación en tierras federales, pero mantuvo la vigencia de los que fueron previamente aprobados, como es el caso del concedido a ConocoPhillips. Ese proyecto, denominado Willow, ha sido severamente criticado por ambientalistas, quienes han también redirigido sus reproches a la administración de Biden por defender ese proyecto, que según ellos fue aprobado por el gobierno de Trump sin considerar de modo cabal sus impactos en el medio ambiente.

Caribúes cruzan un río en la Reserva Nacional de Petróleo, en el noroeste de Alaska. (Prisma Bildagentur/Universal Images Group via Getty Images)
Caribúes cruzan un río en la Reserva Nacional de Petróleo, en el noroeste de Alaska. (Prisma Bildagentur/Universal Images Group via Getty Images)

Willow consiste, según información de Alaska Public Radio, en la perforación de cinco pozos en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska y la construcción de cientos de millas de oleoductos y caminos. The Guardian añade que Willow podría llegar a incluir 250 pozos y elementos de infraestructura asociados.

“Ver a la administración de Biden defendiendo este proyecto desastroso para el medio ambiente es una desilusión increíble… El presidente Biden prometió acción [en relación al cambio climático]… y nuestro clima no puede soportar más enormes proyectos de perforación petrolera”, dijo Kristen Monsell, abogada del Centro de Diversidad Biológica, uno de los grupos que presentaron la demanda para frenar a Willow, indicó The Guardian.

Kristen Miller, de la Alaska Wilderness League, otra de las entidades demandantes, dijo según Alaska Public Radio que “el proyecto Willow es un retrato del tipo de proyectos masivos de desarrollo que combustibles fósiles que deben ser evitados hoy para evitar los peores impactos climáticos futuro”.

Por lo pronto, la demanda está en proceso. En febrero pasado una corte de apelaciones bloqueó la construcción del proyecto Willow aunque la posición del gobierno de Biden le añade nuevas incertidumbres a este litigio.