Mil millones de euros en manos de Alphonse Areola

Yahoo Deportes
DeFodi Images via Getty Images
DeFodi Images via Getty Images

La resaca de la derrota frente al Betis tuvo un sabor amargo. Además de perder el liderato y llenar de dudas a la afición, el Real Madrid desayunó con la trágica noticia de que, a falta de confirmación, Thibaut Courtois tiene complicadísimo llegar al partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League ante el Manchester City.

El meta belga venía siendo de lo poco que se salvaba en el equipo merengue en el último mes, en el cual las derrotas se han convertido en constante, tanto en el Bernabéu como lejos del feudo blanco. Ante la batería de ataques enemigos, los merengues se han encontrado con la mejor versión de Courtois, que arrancó la temporada dubitativo pero que se ha convertido en un valor al alza en la plantilla.

Desplázate para continuar viendo el contenido.
Anuncio

Más allá de las derrotas ante el Levante o el Betis, o la que se sufrió en casa contra el City, el cancerbero belga ha demostrado que está preparado para todo, con manos milagrosas que han mantenido al equipo en brega hasta dónde ha sido posible. En el Clásico, sin ir más lejos, abortó de manera magistral una jugada de Arthur que podría haber sido el 0-1, sentando los cimientos de una victoria que podría acabar siendo clave en el devenir de la temporada.

Burak Akbulut/Anadolu Agency via Getty Images
Burak Akbulut/Anadolu Agency via Getty Images

De ahí que su más que segura baja ante el City cobre tintes de catástrofe. Su suplente, Alphonse Areola, no llega a los 700 minutos de juego esta temporada, es un jugador cedido en el club blanco (formó parte de la operación de traspaso de Keylor Navas al PSG), y su última actuación en Copa del Rey ante la Real Sociedad fue para el olvido.

El francés falló en el primer gol de los txuri urdin y pudo hacer bastante más en el cuarto, pero lo peor es que en ningún momento transmitió la seguridad que demostró en octubre, cuando Zidane le dio varios partidos en Liga y Champions League y se mostró como un arquero contundentecapaz incluso de pelearle el puesto a Courtois, que por entonces parecía un flan cada vez que saltaba al campo.

La sensación ahora es totalmente diferente y chirría mucho que el futuro de un equipo con casi mil millones de euros de presupuesto esté en las manos —literalmente— de un portero como Areola. Primero, porque el francés no tiene la experiencia necesaria para ello, segundo porque tras su calamitosa actuación ante la Real se convirtió en un mar de dudas, y tercero, y quizás lo más importante, porque la temporada del Real Madrid no debería depender de un jugador que llegó hace seis meses y que se marchará dentro de tres.

Perez Meca/MB Media/Getty Images
Perez Meca/MB Media/Getty Images

Son de nuevo los problemas que sufre la entidad por una planificación que se ha hecho con más miedo a molestar a las viejas glorias que otra cosa. Un equipo que se ha formado a pesar de Zidane, no a su gusto. Porque Zizou quería tener dos porteros que pelearan por el puesto de igual a igual, pero en el club no se podían permitir la ficha de Navas en el banquillo. Porque Zidane pidió que se marcharan James Rodríguez y Gareth Bale —que hubieran aligerado la nómina— y tuvo que comérselos con patatas. Porque Zidane pidió a Pogba y a un delantero de calibre mundial, y le trajeron a Eden Hazard y Luka Jovic.

El Madrid salió reforzado del Clásico, pues tenía la Liga al alcance de la mano y el empujón anímico de ir a por todas en la Champions League, pero rápidamente se cayó el castillo de naipes. Y lo hizo porque el equipo no está construido de manera sólida, no puede soportar los vaivenes de la competición, no puede hacerse fuerte en los momentos complicados.

Los dedos incriminatorios apuntan a Florentino Pérez, que va camino de firmar su segunda campaña sin conseguir ningún gran título. Las excusas luego recaerán sobre la falta de compromiso de los jugadores o el hecho de que Zidane sea más un “alineador” que no un entrenador. Esto es difícil de contener. Pero el presidente es el encargado de armar la plantilla, de reforzar las posiciones necesarias, y sus decisiones han llevado a que el equipo más laureado de la historia, el mismo que cuenta con un presupuesto anual de cerca de mil millones de euros, se juegue los cuartos —nunca mejor dicho— con Areola de portero. Si crees que esta historia no tiene sentido ya somos dos.

Más historias que te pueden interesar:


Qué leer a continuación