Alonso Sánchez: "Lo más duro es vivir esta situación lejos de España"

Agencia EFE
EFE

Madrid, 25 mar (EFE).- El periodo de adaptación de Alonso Sánchez (Alicante, 1990) al fútbol boliviano, donde llegó hace poco tiempo de la mano del Royal Pari, ha chocado de lleno con la irrupción del coronavirus. Encerrado en casa, su mentalidad le ayuda a mantener intacta la ilusión por esta nueva aventura mientras observa con preocupación lo que sucede en España. EFE habló con él.

Pregunta: La cuarentena total en Bolivia comenzó recientemente. ¿Cómo ha reaccionado la población?

Respuesta: Los futbolistas dejamos de entrenar el miércoles pasado y desde entonces estamos encerrados. Yo he estado hablando con los compañeros y la verdad es que la están siguiendo todos muy bien. La mayoría con sus familias en casa, yo en mi caso solo.

Desplázate para continuar viendo el contenido.
Anuncio

Pero la población por lo que parece aquí en Bolivia, según estamos viendo en las noticias, no está muy de acuerdo con la cuarentena porque no es un país muy rico y la gente necesita salir a la calle a trabajar en el día a día para ganarse su dinero.

P: ¿Cómo lleva la situación de España viviendo a tantos kilómetros?

R: Es duro, muy duro. De todo esto creo que es lo más duro. Me está dando mucha pena. Me ha decepcionado un poco mi país porque aunque sé que en el tema económico hay situaciones para algunas familias distintas a otras, creo que por encima del dinero y de los trabajos está la humanidad.

Ver que hay gente muriendo mientras otros se toman a broma la cuarentena y ponen en riesgo a otras personas me está dando mucha pena. Tenía más esperanza en que mi país, como pudo hacer a lo mejor China, se uniera en este momento y dejara de pensar en dinero y en partidos políticos. Que se juntaran, se encerraran en casa y lucháramos juntos por esto.

P: ¿Tiene la sensación de que se está mirando a España y a los españoles con cierto recelo en el extranjero debido al coronavirus?

R: No. La sensación que me está dando a mí es que se está mirando con mucha pena porque a España y a Italia se nos mira como que tenemos el foco grande ahí, como un gran problema. Pero eso es a ojos de gente extranjera que conoce el país.

A los míos, que tengo a todo mi familia allí, no sé a cuánto puede llegar esto. Pido por favor que la gente sea consciente de la situación que hay. La gente no va a poder trabajar si se muere. Que se queden en casa, que se encierren en casa, y luchemos juntos para salir de esto lo antes posible.

P: En el caso de Bolivia todo llega además en un panorama de tensión política que el país venía arrastrando de antes. ¿Es demasiado caos social para un futbolista recién llegado a un país que es nuevo para él?

R: Cuando llegué aquí recuerdo que mis compañeros me comentaron que en octubre o noviembre fue cuando realmente pasó el caos social y me contaron que hubo auténticas penurias, que la gente arrasó los supermercados. Fue un problema gordo que al final superaron.

Ahora están en medio de elecciones políticas que creo que van a aplazar, pero no me parece que haya un caos político. Por lo menos por lo que he vivido yo. Resido en Santa Cruz, una ciudad fantástica donde me han acogido perfectamente y la gente me tiene mucho cariño cuando me ve por la calle.

P: ¿Cómo se ejercita durante el parón?

R: Me levanto y lo primero que hago, en ayunas para intentar quemar lo máximo posible, es subir y bajar escaleras. Vivo en un ático y del octavo al primero me pongo treinta minutos a subir y bajar escaleras, a sudar. Después desayuno fruta, café, y me pongo a hacer ejercicios de fuerza en las piernas con peses y abdominales. Por la tarde vuelvo a subir y bajar escaleras otra vez.

P: ¿No le dicen nada los vecinos?

R: No, de momento no. Es verdad que las escaleras se abren como con una puerta de emergencia y quizás eso aisle un poco el ruido. Además los vecinos saben también a qué me dedico. Quizás me han podido ver por las cámaras de seguridad o algo y no me han comentado nada porque saben la situación en la que estoy.

P: Ha tenido protagonismo desde su llegada. ¿Cómo ha sido esa primera toma de contacto con la competición?

R: La verdad es que el fútbol es totalmente distinto en todos los sentidos pero poco a poco me empecé a acoplar muy bien y me acostumbré. Los duelos de casa los he empezado todos. Fallamos en dos pero le hemos ganado a los rivales más fuertes aquí siempre. Lo que sí me ha costado es el tema de la altura. Hay partidos que no puedes seguir el ritmo que seguías en otras competiciones y tienes que colocarte mejor porque de lo contrario te ahogas.

Eso es lo que más me ha costado. Es una pena el parón este porque venía de jugar un buen partido contra el líder. Tengo que intentar mantenerme mentalmente muy fuerte, escuchar mucho lo que me dice el míster. Vamos en el buen camino.

P: ¿Cómo puede afectarle esto al equipo esto en lo deportivo? Cuando vuelvan a jugar les espera una competición muy igualada en la que son sextos a solo un punto del primero.

R: Está todo muy apretado. El otro día lo pensaba y lo tenemos en muy buena situación porque hemos jugado casi todos los partidos en la altura ya y en la segunda nos esperan casi todos en llano. Por ello tenemos más opciones de conseguir puntos y victorias.

Creo que nos va afectar porque no es lo mismo entrenar encerrado en casa que con tus compañeros, por muy en serio que te lo tomes. Pero creo que igual que lo vamos a notar nosotros lo notarán ellos. Lo más importante es mantener las cabezas fuertes, ser responsables y a la vuelta intentar darlo todo.

P: ¿En el plano económico están tranquilos?

R: Sí. Por suerte estamos en uno de los clubes de Bolivia que no tiene ninguna deuda con nadie, que paga al día y lo paga todo. Sí que es verdad que se han escuchado rumores de que posiblemente con la cuarentena haya una rebaja en los sueldos.

No estoy de acuerdo pero no pienso en ello porque no sé que va a pasar. Creo que la liga en este momento sigue el calendario que iba a seguir, las fechas que seguía teniendo. Veremos si se puede jugar o no. Si no se puede nos sentaremos el vestuario y lo discutiremos con los directivos.

Carlos Mateos Gil

(c) Agencia EFE

Qué leer a continuación