All Blacks: la vida trepidante de Sevu Reece, el wing que atacó a la novia y debutará ante los Pumas

Fernando Vergara
lanacion.com

Reece, el tryman del Súper Rugby, de 22 años, desató una polémica en Nueva Zelanda tras agredir a la chica; se arrepintió, fue multado y suspendido, y mañana jugará por primera vez en los All Blacks

Veloz, explosivo, dinámico. Es el tryman de Crusaders, el flamante campeón del Súper Rugby. También, la revelación de la temporada. Sevu Reece, de 22 años, vive un ascenso frenético, tanto que recibió su primera citación a los All Blacks. Y mañana tendrá la oportunidad de debutar entre los hombres de negro, contra los Pumas en el Rugby Championship. A la vez, la de Reece es una vida trepidante que incluyó una mudanza de Fiji a Nueva Zelanda y otra cara de la moneda, la que duele: en 2018, el wing estuvo involucrado en un episodio de violencia, al golpear a su novia.

En ese contexto, después de una convocatoria que causó controversia en Nueva Zelanda, Reece es el único de los nuevos citados que hará su estreno como titular en la cancha de Vélez. En el banco esperarán Braydon Ennor, Josh Ioane, Luke Jacobson y Atu Moli.

Ahora bien: ¿quién es este jugador de fuerte historia detrás? Sevuloni Reece nació el 13 de febrero de 1997 en Nadi, Fiji. Sus primeros contactos con el rugby -como fullback- fueron en la escuela Queen Victoria School, de Lawaki. Amante del atletismo, se destacaba en las competencias de 100 metros, posta 4 x 100 metros y salto en alto.

A los 16 años, Reece se mudó a Nueva Zelanda tras recibir una beca en el colegio Hamilton Boys. Aplicado en los estudios, se le iluminaban los ojos cuando le tiraban una pelota de rugby. En sus primeras competencias en el First XV llamó la atención de Bordeaux, de Francia, que le ofreció un contrato. El back lo rechazó porque soñaba con destacarse en el Súper Rugby. "¿Qué tan bueno va a ser este chico?", se preguntaban los entrenadores.

Pero en 2018, ya en Waikato, a la ascendente carrera de Reece le apareció aquella mancha. En octubre fue detenido por haber agredido a su novia en una calle de Hamilton. Según él, estaba borracho y luego de una discusión la arrastró por el suelo y le provocó lesiones en la cara y moretones en el cuerpo, antes de que una persona interviniera para separarlo.

El caso, claro, generó revuelo. Durante un par de semanas la carrera del wing quedó en suspenso. Pero en Waikato lo suspendieron por solamente un partido y la jueza Denise Clark tuvo en cuenta que era la primera vez que Reece -que se declaró culpable- se presentaba ante los tribunales. Por ende, su condena fue de apenas 750 dólares neozelandeses, ya que las autoridades evaluaron que había estado sobrio por tres meses y que su pareja lo había perdonado.

Este hecho abrió el debate en la calle y en los medios una vez que el seleccionado decidió citarlo por primera vez. Andre Little, el ministro de Justicia, dijo: "Los All Blacks no solamente son buenos jugadores; también son modelos por seguir. Es decisión del rugby seleccionar personas que cumplan con los modelos que pretenden los neozelandeses". Steve Hansen, el entrenador del seleccionado negro, aportó su mirada: "Fui policía y he visto muchas cosas. Por desgracia esto pasa mucho en nuestra sociedad".

Así, después de destacarse en Melville Club y en Waikato por la Mitre 10 Cup, Reece tuvo la gran oportunidad en el certamen que tanto soñaba. También Chiefs apuntó sus cañones hacia él, pero las lesiones de Israel Dagg y Manasa Mataele hicieron que Crusaders echara mano al wing como reemplazo. El back debutó en marzo de este año, en un duelo contra Chiefs, y el novato no defraudó: marcó un try y se llevó el premio Man of the Match. "Es un chico joven que ha cometido un error, y es un error grave. Pero tuvimos charlas cara a cara, lo debatimos y profundizamos en el tema. Admitió que hizo algo muy malo y está trabajando para solucionarlo. Pudimos ver en él un remordimiento genuino", dijo Brad Mooar, asistente del entrenador, Scott Robertson. "Es pequeño, pero poderoso y explosivo, y crea mucho juego", resaltó el preparador.

El crecimiento de Reece fue constante y su temporada en Crusaders resultó impactante: el fijiano finalizó como el tryman del torneo, con 15 conquistas (una más que Ngani Laumape, compañero en el equipo nacional); es quien más quiebres totalizó (39, diez por encima de su compañero Ennor), y además se ubicó entre los seis primeros del certamen tanto en metros recorridos como en off-loads. "Laumape siempre anota muchos tries. Y si Sevu lo superó, por algo será. Eso llamó la atención de todos", consideró Hansen.

Dotado de extraordinarias velocidad y habilidad en sus maniobras, hoy ya nada de eso sorprende a los entrenadores que se encontraron con un chico "tímido" cuando llegó desde Fiji. Reece exhibe resolución en las descargas y rapidez para las intersecciones. Por momentos se convierte en una pesadilla para sus rivales. Y tiene olfato para estar en el lugar correcto en el momento adecuado. "Fue una gran temporada. No imaginé que iba a jugar tanto. ¿El secreto para ser un buen wing? Ser lo más veloz posible, y saber que siempre un compañero vendrá en ayuda", indicó Reece.

Un año después de perder un contrato por dos temporadas en Connacht, de Irlanda, debido al episodio de violencia, Reece se vestirá con la camiseta Nº 14 del seleccionado más poderoso del mundo en Buenos Aires. "A medida que fue avanzando el año mejoró como jugador y como persona. Cometió un error, lo reconoció y trata de redimirse. No se puede pedir más por parte de un ser humano", expresó Hansen. "Desde entonces nos interesamos lo suficiente como para seguir mirando a este chico", añadió el entrenador nacional.

Desde Nueva Zelanda aseguran que Reece está cada vez más cerca de la nómina para el Mundial de Japón. "Queremos saber si él puede dar el siguiente paso. Necesitamos averiguar si Sevu está dispuesto a saltar a un nivel más alto. Y este partido contra los Pumas será un buen examen para eso", finalizó Hansen.

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