Alemania se despega de la UE y negocia con Rusia la compra de la Sputnik V

Luisa Corradini
·3  min de lectura
La canciller alemana, Angela Merkel
Michael Kappeler

PARÍS.– Rusia comenzó a negociar la eventual venta de su vacuna Sputnik V a Alemania, según anunció el Fondo Ruso de Inversión Directa (FRID). Criticado por una campaña de vacunación demasiado lenta, el gobierno de la canciller Angela Merkel se declaró dispuesto a comprar el fármaco, a condición de que las autoridades europeas lo aprueben.

“El FRID ha iniciado negociaciones con el gobierno alemán sobre un acuerdo preliminar para la venta de Sputnik V a Alemania”, señaló en un tuit el fondo soberano ruso.

“El sistema colapsó”: más de 1000 ciudades de Brasil sufren escasez de oxígeno

Poco antes, el ministro de Salud Pública alemán, Jens Spahn, había anunciado la intención de su país de “iniciar conversaciones con Rusia, sobre una compra eventual de Sputnik V, en caso de que sea aprobada por las autoridades sanitarias europeas”.

En nombre de mi país “expliqué al Consejo de Ministros de Salud Pública de la Unión Europea (UE) que hablaríamos en forma bilateral con Rusia, ante todo para saber cuándo y qué cantidad de dosis podrían enviarnos”, indicó Spahn a una radio regional pública alemana.

El ministro justificó su decisión explicando que la Comisión Europea había anunciado que no negociaría en nombre de los 27 miembros del bloque la compra de la vacuna rusa, contrariamente a lo que hizo con otras vacunas contra el Covid-19.

Belfast en llamas: por qué Irlanda del Norte está viviendo los peores disturbios en años

La cuestión de la utilización de la Sputnik V es un tema controvertido en Europa. Recientemente, el canciller francés, Jean-Yves Le Drian, había reprochado a Moscú usar la vacuna como útil de “propaganda y de diplomacia agresiva” en el mundo, en vez de como “un medio de ayuda sanitaria”.

Según Spahn, “las entregas de vacuna rusa deberían producirse entre los dos y cinco próximos meses a fin de hacer una auténtica diferencia con nuestra situación actual” en términos de cantidad de dosis. “De lo contrario, de una u otra forma, tendremos un número de vacunas suficiente”, agregó.

Víctima de una escasez de producción, como todos los demás fabricantes de vacunas, y deseando dar la prioridad a la población rusa, Moscú solo exportó cantidades reducidas de su dosis al extranjero.

Distribución

En Alemania, como en la mayoría de los 27 países de la UE, son tres las vacunas actualmente inyectadas a la población: Pfizer-BioNTech, AstraZeneca –bajo ciertas condiciones– y Moderna. Una cuarta, la de Johnson & Johnson debería comenzar a ser distribuida en las próximas semanas.

Las autoridades alemanas, seriamente preocupadas por la tercera ola de contaminaciones, se encuentran bajo presión, en momentos en que solo 13% de la población recibió al menos una inyección más de tres meses después de haber lanzado la campaña de vacunación. Berlín ha prometido que toda persona que quiera recibir la vacuna podrá recibir una primera dosis antes de fines de septiembre.

En todo caso, Baviera, la región más grande de Alemania, anunció anteayer haber negociado “un contrato preliminar” por 2,5 millones de dosis de la vacuna rusa, también a condición de recibir la autorización de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés). La EMA no ha fijado fecha con respecto a ese caso. Los otros laboratorios que sometieron sus vacunas anti-Covid a su aprobación tuvieron que esperar entre dos y cuatro meses.

“Sputnik V no podrá recibir la luz verde en Europa antes de fines de junio”, afirmó el comisario europeo para el Mercado Interior, Thierry Breton. A juicio de Breton, “Europa no necesitará la vacuna rusa” pues, gracias a las plantas procesadoras que se abren en numerosos países del bloque, “a fines del verano boreal estaremos en condiciones de producir nuestras propias vacunas en cantidad suficiente”.

En todo caso, como Baviera, otros países del bloque han decidido recurrir a la vacuna rusa. Así lo decidieron Hungría, Austria, República Checa y Eslovaquia. Hungría es, sin embargo, el único país de la UE que la administra. Anteayer, el canciller austríaco, Sebastian Kurz, declaró que su país “probablemente” compraría un millón de dosis a partir de “la semana próxima”.

Según el Fondo Soberano Ruso, el 30 de marzo la Sputnik V había sido autorizada en 57 países, cubriendo así un total de 1500 millones personas. Entre esos países se encuentran Argelia, Argentina, Venezuela, Kazajistán, Kenia, Libia, Serbia y obviamente Rusia.