Ajedrez: la impactante aparición de un iraní de 16 años que sorprendió en Moscú

Pablo Ricardi
lanacion.com

Alireza Firoudza-Magnus Carlsen.

La noticia sería la exhibición de Magnus Carlsen en Moscú, donde ganó los mundiales de rápidas (partidas a 15 minutos con el agregado de 10 segundos por jugada) y blitz (3 minutos con el agregado de 2 segundos). Es la segunda ocasión en que consigue a la vez los tres títulos mundiales demostrando una supremacía agobiante sobre sus rivales.

Sin embargo, la irrupción en la élite del iraní Alireza Firoudza fue tan impactante que se ganó la atención masiva de los aficionados. Con sólo 16 años fue segundo en el torneo de rápidas y en el blitz resultó protagonista de una controversial partida con el campeón que resultó decisiva para la definición del torneo.

Los dos torneos fueron fastuosos, con más de 200 jugadores de primer nivel. De Argentina sólo participó Pablo Zarnicki, que volvía a jugar después de mucho tiempo, y tuvo un aceptable desempeño. Hubo sí, algunas ausencias destacadas; no fueron de la partida el 2 y 3 del mundo, Caruana y Ding Liren, ni tampoco So o Anand.

Que un joven de apenas 16 años como Alireza haga semejante demostración de fuerza tiene escasos antecedentes. Nos recuerda a Bobby Fischer a los quince años y pocos más. Además su presencia no estuvo exenta de polémicas: Firoudza, que es iraní pero vive en París, jugó bajo la bandera de la Fide, en desacuerdo con el hecho de que Irán prohíbe a sus deportistas competir con israelíes.

En el torneo de rápidas, el más importante de los dos, logró un destacadísimo segundo lugar, aunque no le tocó jugar con Carlsen. El podio lo completó Nakamura, que también se lució en ambos torneos. En el torneo blitz se produjo el esperado duelo entre Firoudza y Carlsen faltando pocas rondas para el final.

El joven iraní obtuvo una posición ganadora, con tres peones de ventaja, pero en el vértigo del apuro de tiempo, se le cayó accidentalmente una pieza en el tablero, y la demora en reacomodarla le costó perder por tiempo la partida. Alireza reclamó que le fuera concedida tablas, ya que Carlsen sólo contaba con un alfil, y no podía esperar ganar, pero los árbitros se ampararon en el reglamento inapelable. Para Carlsen fue un triunfo afortunado ya que, a la postre, le permitió empatar el primer lugar con Nakamura y vencerlo en el desempate. Alireza, contrariado, terminó en sexto lugar. Pero para los expertos conocedores, viendo su estilo de juego, sus resultados, la forma de competir sin miedo ante Carlsen, no hay duda de que estamos ante un futuro campeón del mundo.

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