Aficionados de Toluca agreden autobús del América en el Nemesio Díez

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 25 (EL UNIVERSAL).- Descontrol absoluto por parte de los aficionados del Toluca, quienes fueron incapaces de medir sus emociones sobre el autobús del Club América. Entre botellas, latas y otros objetos, la fanaticada escarlata recibió a las Águilas, a pesar de las docenas de elementos de seguridad en las inmediaciones del estadio Nemesio Diez.

Algunos seguidores fueron detenidos por la policía mexiquense y los ánimos se calentaron: ya no querían enfrentar a los azulcrema, sino a los granaderos. A falta de botellas y latas de cerveza, los que llevaban banderas con los colores del Toluca aprovecharon el palo de las mismas para golpear a los elementos de seguridad.

Los líderes del grupo escarlata relajaron a los suyos y la bronca se detuvo. A pesar de que la directiva de los Diablos Rojos sugirió a la afición no presentarse al recinto, previo al choque ante el América, debido a que la crisis sanitaria de la pandemia no se ha relajado en el Estado de México, lo hizo para recibir al transporte del cuadro local.

Miles se dieron cita a la calle Felipe Villanueva, donde se ubica el portón para los autobuses de los equipos. Varios no portaron protección facial y ninguno respetó el distanciamiento social. Amontonados, formaron un pasillo para festejar a los escarlata, que enfrentaron la Jornada 16 del Guardianes 2021 con seis partidos sin ganar de manera consecutiva.

Humo rojo, tambores, trompetas y cánticos. Fiesta en la reja del recinto escarlata, como si el Covid-19 se hubiera extinguido en el Estado de México. Dentro del autobús, sentada en la primera fila, se observó una figura —pudo haber sido Hernán Cristante, entrenador de los Diablos—, que alentó desde la comodidad de su asiento y protegida de algún posible contagio de coronavirus.

Tras la llegada de los mexiquenses, fue turno de los azulcrema, por lo que los ciudadanos de rojo fueron removidos del acceso, pero no lo suficiente y por ello que se perdió el control.

A pesar de que la Liga MX permite que los estadios —con aprobación de las autoridades locales— abran su tribunas, a casi un año del regreso a las actividades de su futbol, no ha creado medidas para las bienvenidas en las inmediaciones de sus recintos.