El salto con pértiga de 6,17m del joven Armand Duplantis para romper el récord del mundo

LA NACION
lanacion.com

Volar y volar hacia la inmensidad. El salto con pértiga requiere de una técnica especial y el paso sin tocar el listón, arriba de los 6 metros de altura, significa todo para la carrera de los especialistas. Durante muchos años escuchamos hablar de la leyenda soviética (luego ucraniana) Serguei Bubka; desde su primer récord mundial en 1984, con 5,85 metros, al último, en 1994: 6,14m. Una marca que demandó nada menos que dos décadas para ser superada, cuando el 25 de febrero de 2014, el francés Renaud Lavillenie estableció 6,15m en un torneo indoor realizado en Donetsk, Ucrania.

Este sábado, la cita fue en Torun, Polonia, por el circuito mundial indoor, y el dueño de la hazaña fue el sueco oriundo de Estados Unidos Armand Duplantis, que señaló un registro de 6,17m. ¡Impresionante! El atleta, de 20 años y dos meses, pasó el listón con una enorme plasticidad. Y celebró alocadamente con su madre, Helena. Ya estaba dentro de la historia del deporte mundial con un salto épico. Imagínese pasar la línea de un tercer piso de un edificio, aproximadamente.

Campeón de Europa en 2018 y subcampeón del mundo en Doha el pasado octubre, Duplantis superó en el segundo intento los 6,17, un centímetro por encima de la plusmarca mundial que tenía Lavillenie desde hacía casi seis temporadas.

¿Quién es Duplantis? Nacido el 10 de noviembre de 1999 en Lafayette, Louisiana, Estados Unidos, mide 1,81m y tiene un peso que oscila en los 79 kilos. Fue subcampeón mundial juvenil en 2015, cuando dio las primeras señales de que estaba para cosas mayores. Y el subcampeonato mundial del año pasado en Qatar lo posicionó como una de las estrellas del circuito mundial.

Mondo Duplantis es el niño prodigio de la pértiga y ya a los 4 años empezó a incursionar en la especialidad que también practicó su padre, Greg, que llegó a saltar 5,80m. El pequeño Armand saltaba 2,89m a los 9 años, pasó los 5 metros cuando tenía 15 y ya con 17 orillaba los 6 metros, que dejó atrás a los 18 años. Los genes familiares los tiene en todo sentido: su madre Helena, sueca y de quien tomó la nacionalidad, era heptatleta y jugadora de voleibol.

El martes pasado, en Düsseldorf, también por el circuito mundial indoor, Duplantis estuvo a punto de batir la marca mundial de 6,16m de Lavillenie. Había superado los 6 metros y ganado la competencia, cuando pidió 6,17m. El salto fue casi perfecto, pero en la caída, rozó el listón con el codo derecho y el sueño quedó postergado. A punto estuvo de llorar, pero buscó revancha y la tuvo en menos de una semana.

En cuanto su su mejor marca de garrocha al aire libre, es de 6,05m. Muchos ya lo ven como el campeón de los Juegos Olímpicos de Tokio. Especialistas en pértiga contaron en el diario El País: "Duplantis está rompiendo todos los moldes de la técnica del salto y los estudios biomecánicos. De alguna manera, relativiza algunas teorías de los más puristas, obsesionados con realizar la técnica determinada por la "escuela soviética". Este chico salta a su manera, de manera instintiva. Lo más destacable es su naturalidad y frescura. No es un modelo imitable como era Bubka, tan obsesionado con los detalles técnicos. Duplantis es lo que se denomina un genio, que se ríe y disfruta, y parece ajeno a cualquier presión", señaló Jon Karla Lizeaga.

En la intimidad, cuentan que la próxima obsesión de Duplantis serán los 6,20m. Nadie se anima de asegurar que sea una utopía.

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