Último adiós a Chucho Castillo

(NotiFight.com) Eran casi las cuatro de la tarde de ayer cuando el féretro con los restos mortales de Chucho Castillo descendieron a su última morada en el Panteón Jardín de San Ángel.

Rodeado de familiares, amigos y gente de boxeo, Carmelo Castillo, hermano del ex campeón mundial, pidió una oración en memoria de Chucho y expresó que se iba un hombre cuyo deceso sacudió a todos los que lo conocieron porque todo mundo lo estimaba.

La señora María Antonieta, viuda de Chucho, mostró gran aplomo en momentos tan tristes, pero por momentos las lágrimas afloraron en su rostro, pues se iba su compañero de toda la vida. Ahí estaban sus cinco hijos.

El féretro con el cuerpo del gran ex campeón mundial gallo fue cargado de la carroza fúnebre a la fosa de la tercera sección del camposanto por José "Panterita" González, Rubén Olivares, José Medel júnior, Pedro Flores y familiares.

Doña María Antonieta dijo: "Todo fue muy rápido. El lunes pasado íbamos en el auto Chucho y yo. Me dijo que comenzaba a dolerle el estómago, por lo que lo llevamos al hospital (en la colonia Roma). Ahí lo recibieron y se ordenó una serie de estudios para conocer su mal. Nos dijeron que tenía piedras en la vesícula y que había que hacerle otro estudio para decidir si operaban. Más tarde nos dijeron que el problema era grave, ya que se le había reventado la vesícula, tenía peritonitis, y poco después sobrevino un infarto y murió ayer martes, cerca de las cuatro de la tarde".

Castillo fue velado en su domicilio de San Pedro Xalostoc, y de ahí el cortejo fúnebre se desplazó durante más de dos horas hasta el panteón. En la caravana iban dos autobuses llenos de amigos y familiares.

Chucho Castillo ya está a la vera del Señor.

GRAN CANTIDAD DE AMISTADES

La gran impresión que se palpó ayer, en el sepelio del ex campeón mundial gallo Chucho Castillo Aguilera, fue que dejó una gran cantidad de amigos gracias a su humildad y su don de gente.

Una de las grandes figuras que se apareció en el Panteón Jardín de San Ángel fue Rubén "Púas" Olivares, quien sostuvo tres grandes combates con el guanajuatense, en las que ganó dos, y perdió una.

Rubén recordó de Chucho: "En el cuadrilátero fuimos grandes rivales, él me ocasionó la primera derrota, me arrebató el título mundial, pero yo le gané dos de tres. Abajo del ring fue otra cosa, fuimos grandes amigos y nos llevamos muy bien, hasta las últimas fechas".

El famoso "Púas" agregó: "Había una cosa que le daba entre coraje y lo hacía reír, que cada vez que nos encontrábamos lo abrazaba y le daba su besote en el cachete. Se revolvía enojado y me decía: "No mames, ¡no soy puto! Fue un gran peleador, me ha dolido su muerte, inesperada. Creo que no se le dio la importancia que tuvo, su cortejo debió haber sido escoltado por la autoridad".

DOS GRANDES COMBATES

José "Panterita" González asistió también al sepelio. Él sostuvo dos grandes peleas con Castillo. "Me ganó una, y yo le gané la otra. La que me ganó fue porque me desvió el tabique de la nariz, me derrotó por nocaut en nueve asaltos. Yo le gané la otra por nocaut técnico en el octavo. Eso fue en las contiendas, pero fuera del ring siempre fuimos muy buenos amigos, siempre encontré en él a un gran cuate. Me sacudió la noticia de su muerte".

"Panterita" recordó que se enfrentó a Castillo en la Arena Coliseo. Chucho lo venció el 23 de mayo de 1964, y él lo derrotó el 11 de noviembre del mismo año. "En esas épocas nos pagaban por una estelar mil quinientos pesos, que en esos tiempos no era tan mal dinero".

LEÓN NEGRO

El luchador León Negro, hermano de Chucho, comentó: "Yo vi por última vez a mi hermano el jueves pasado. Estaba bien, venía del mercado comiendo una naranja, llegaba a su casa. Por bastante tiempo vendimos ropa en el mercado de Martínez de la Torre, fuimos muy unidos".

Humberto "la Chiquita" González llegó con su esposa Margarita y sus dos hijos. "Para mí fue una sorpresa su fallecimiento. Qué terrible".

Roberto "Pata" Díaz, quien por diez años fue el entrenador de Chucho Castillo, cuando lo dirigía Jerónimo Eleuterio "Coneja" López, afirmó:

"De Chucho solo puedo tener buenos recuerdos. Fue un gran peleador y también un gran amigo. Cuando llegó al gimnasio, "la Coneja" le dijo que escogiera un entrenador de planta y me pidió a mí. Yo lo llevaba a correr, a sus peleas, y la gran satisfacción fue cuando se coronó ante Rubén Olivares".

Díaz comentó que tiene ochenta y seis años de edad y setenta en el boxeo, ya que primero fue peleador.

La Fraternidad Mutualista de Exboxeadores envió una corona; en su representación estuvo Rodolfo Montes de Oca. También llegó una corona de Promociones El Jefe, y vimos a Toño Roldán, Luis Jiménez, Rudy Pérez, Mario Moreno, en tanto que el réferi José Medel Jr. representó a la Comisión de Boxeo del DF.

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