Los tres aciertos y dos errores de River en el empate en Brasil

Daniel Szwarc
·2  min de lectura

River fue más que su rival en la ida de los octavos de final, pero pagó caro el único descuido defensivo. Lo mejor y lo peor del equipo de Gallardo en Curitiba.

1. Dominó al rival

Nacho Fernández | Pool/Getty Images
Nacho Fernández | Pool/Getty Images

El partido se jugó al ritmo de River. El equipo era el dueño absoluto de la pelota (posesión por encima del 70%), tenía controlado a Paranaense y aunque le faltaba profundidad, llegaba seguido al área rival. Tras el tanto de Bissoli, el escenario no cambió y River continuó siendo protagonista, incluso con más decisión.

2. Le faltó peso arriba

Matías Suárez | Pool/Getty Images
Matías Suárez | Pool/Getty Images

A River le fue muy fácil llegar con posesión de calidad a los tres cuartos del campo rival, pero en ese punto es donde hacía agua. Le faltó gente dentro del área y no estuvo fino donde los espacios se reducían.

3. La dupla central, otra vez con problemas

Paulo Díaz | RODOLFO BUHRER/Getty Images
Paulo Díaz | RODOLFO BUHRER/Getty Images

Parecía que Robert Rojas se había ganado un lugar tras el partido con Banfield, pero Gallardo volvió a apostar por Díaz - Pinola. En el aspecto defensivo, ambos tuvieron problemas. El chileno quedó expuesto en el gol rival, pero fue para adelante y tuvo revancha con un gol agónico.

4. Respuestas desde el banco

Jorge Carrascal | RODOLFO BUHRER/Getty Images
Jorge Carrascal | RODOLFO BUHRER/Getty Images

No es la primera vez que Carrascal entra y le cambia la cara a la ofensiva. Al colombiano se lo nota más maduro en su juego, mucho más comprometido con el equipo. Álvarez, de flojas últimas actuaciones, aportó desde la pelota parada y Pratto tuvo más presencia que Borré.

5. La ambición intacta

Marcelo Gallardo | RODOLFO BUHRER/Getty Images
Marcelo Gallardo | RODOLFO BUHRER/Getty Images

River es un equipo que juega a ganar. No sabe hacerlo de otra forma. No especula. El gol de Bissoli fue un duro golpe por lo inmerecido, pero los jugadores salieron rápidamente a buscar el empate y cuando lo encontraron, fueron por más. Otro equipo se podría haber conformado con el 1-1 sobre la hora, pero ese no es el estilo del River de Gallardo.