Incertidumbre en China ante el frenazo a Ant, defendido por la prensa oficial

Agencia EFE
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Pekín, 4 nov (EFE).- Los ojos de los inversores en China están puestos en la tecnofinanciera Ant, que en la noche de este martes vio cómo su salida a Bolsa, que iba a ser la mayor de la historia, quedaba suspendida tan solo 36 horas antes de producirse en una decisión defendida por el aparato propagandístico del país.

La noticia empezó a cocerse en la noche del lunes, cuando el regulador bursátil chino, la Comisión Reguladora del Mercado de Valores (CSRC), publicó un comunicado en el que revelaba que había convocado a una "entrevista regulatoria" -sobre la que todavía no han trascendido detalles- al accionista mayoritario de Ant, Jack Ma, y a otros dos directivos de la empresa.

Solo un día después, la Bolsa de Shanghái aludía a esa entrevista y a una nueva normativa más restrictiva para las financieras a la hora de anunciar la suspensión de su parte de la salida a Bolsa; tras ello, Ant decidió hacer lo propio con la parte de la operación en Hong Kong.

Esta salida a Bolsa, que iba a ser la primera simultánea de una compañía privada en esos mercados chinos, iba a reportarle unos 34.500 millones de dólares (29.513 millones de euros) y a situar su valoración en casi 314.000 millones de dólares (268.613 millones de euros).

UN FRENAZO EN EL ÚLTIMO MOMENTO

La duda que surge es: ¿por qué ahora? La inestabilidad que podría haber generado la sorpresiva suspensión y el golpe a la credibilidad que supuso para los mercados chinos no cuadran, a priori, con los planes de Pekín de atraer a empresas tecnológicas para que coticen en los parqués del país.

Además, cabe recordar que la propia CSRC había dado luz verde a la oferta pública de acciones de Ant hace menos de tres semanas y que, entre los inversores institucionales que habían confirmado que participarían de la operación, figuraban fondos soberanos chinos como la Corporación de Inversión de China (CIC) o el Fondo Nacional de la Seguridad Social (NSSF).

Muchos apuntan a Ma, quien, en un reciente foro económico de alto nivel, puso en tela de juicio públicamente la estrategia de Pekín de minimizar al máximo los riesgos en el sistema financiero: "la innovación siempre viene acompañada de riesgos" y "el mayor riesgo es cuando intentas minimizar el riesgo a cero" son dos de los dardos que lanzó entonces.

El fundador y expresidente de Alibaba, a la sazón hombre más rico de China, también disparó contra los bancos tradicionales, de los que afirmó que se dirigen como "casas de empeño", y criticó la burocracia financiera del país asiático.

El tema ha suscitado una gran polémica en el país, donde hasta 900 millones de usuarios se habían interesado por la etiqueta "suspensión de la salida a Bolsa de Ant Group" en la red social Weibo, considerada el equivalente chino de Twitter.

Allí, uno de los comentarios más populares es el de Zong Ning, un conocido analista del sector del comercio electrónico, que considera que esas declaraciones de Ma probablemente no fueron un desahogo espontáneo sino que Ant ya había recibido información sobre las nuevas reglas para las 'fintech': "el discurso tiene una fuerte carga de regateo". De ser así, parece que el órdago no ha surtido el efecto deseado.

"SUSPENSIÓN, NO CANCELACIÓN"

Sea cual sea el motivo, China defiende que la Bolsa de Shanghái tomó la decisión para "salvaguardar la estabilidad del mercado" y para proteger "los intereses de los inversores", a lo que algunos medios oficiales agregan "el desarrollo saludable a largo plazo de los mercados".

Tras la suspensión, el rotativo Economic Daily publicó un artículo -reproducido también hoy por muchos otros medios oficiales- en el que aseguró que las autoridades han enviado "un claro mensaje" sobre las reglas del mercado, que deben "ser respetadas y reverenciadas por todos los participantes".

"Nadie puede ser una excepción", advirtió el diario, que exige a las compañías que optan a salir a Bolsa a "dar ejemplo" en materia de transparencia, prevención de riesgos o responsabilidad social para no dañar los "intereses vitales de millones de accionistas".

Ahora, exhortó Economic Daily, "la principal prioridad de Ant es entender su rectificación de acuerdo a los requisitos de las autoridades reguladoras".

Otros medios estatales hablan este miércoles del "equilibrio entre la innovación financiera y el control de riesgos", defienden la "legítima base legal" de la decisión y el sentido de la responsabilidad de los reguladores, y recuerdan que la Bolsa de Shanghái empleó el término "suspensión" y no "cancelación".

Mientras tanto, las autoridades parecen haberse decidido a dar el paso que llevaban meses insinuando, el de regular el sector 'fintech' con una normativa más restrictiva en términos de apalancamiento y de aportación de capital propio en determinados créditos.

"Aunque no estén claras las intenciones de los reguladores sobre si retomar la salida a Bolsa de Ant, parece que ahora tienen más motivos para dibujar una línea que separe 'fin' (finanzas) de 'tech' (tecnología)", explica a Efe Ivan Platonov, analista de la consultora china EqualOcean.

Algunos expertos han apuntado en las últimas jornadas que Ant siempre ha tratado de presentarse como una tecnológica para poder seguir expandiendo su negocio de créditos sin someterse a la supervisión del sector financiero. "Esperamos que este caso desencadene una mayor supervisión a toda la industria a corto plazo", prevé Platonov.

¿Y AHORA, QUÉ PASA CON ANT?

Aunque en la tarde de este miércoles, en hora local, ningún órgano oficial había salido al paso de los rumores para explicar cuál era el problema concreto de Ant, la prensa afín se afanaba en explicar que, si la compañía soluciona las cuestiones señaladas por las autoridades, la operación podría seguir adelante y que, de hecho, lo haría de forma más segura para los inversores.

Todo lo que Ant dijo, por el momento, sobre el futuro de la operación, fue: "mantendremos una comunicación cercana con la Bolsa de Hong Kong, la Bolsa de Shanghái y las autoridades reguladoras pertinentes sobre el progreso de nuestra salida a Bolsa, y publicaremos la información de manera puntual".

Mientras tanto, la compañía ofrece "sinceras disculpas" a los inversores, cuyo interés en la operación estaba siendo absolutamente abrumador: Ant había atraído más de 3 billones de dólares (2,57 billones de euros) en ofertas para hacerse con sus títulos.

La empresa ya ha anunciado que, debido a que la operación "no se llevará a cabo con arreglo a los tiempos marcados en el folleto informativo", devolverá sin intereses los importes abonados por los inversores para solicitar acciones en dos tandas: la primera, hoy mismo, y la segunda, este viernes, 6 de noviembre.

Y, a falta de acciones de Ant, quedan las de su matriz, Alibaba, que, como era de esperar, pagaron el pato al caer un 8,13 % en Nueva York y un 7,54 % en Hong Kong.

Víctor Escribano

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