La abuela de 80 años que se hizo su primer tatuaje: el de su equipo de fútbol

LA NACION
lanacion.com

Algunos alegan que para tatuarse la piel hay que tener una buena razón. Unos prefieren llevar consigo una frase, otros el nombre de algún ser querido y otros -muchos- deciden marcarse alguna pasión.

Tal es el caso de Maria Helena dos Reis, quien a sus 80 años tomó la decisión de tatuarse el escudo de Corinthians . Y no se trata de cualquier tatuaje, sino que es el primero que la brasileña se atreve a hacerse.

Desplázate para continuar viendo el contenido.
Anuncio

Maria Helena vive en Araras, a unos 180 kilómetros de la ciudad de San Pablo, y es la abuela de una familia fánatica del club paulista, al que sigue hace 40 años.

"Estábamos sorprendidos porque ella decía que quería hacerse el tatuaje. Estuvimos de acuerdo pero nunca pensamos que lo haría. Hasta que un primo la acompañó, se lo hizo y nos dejó atónitos a todos", cuenta uno de sus nietos.

Su amor por el club nació hace unos 40 años, cuando escuchaba a su marido seguir los partidos. "Empecé a tomarle el gusto. A veces incluso dejaba de hacer lo que estaba haciendo para estar al tanto", comenta Maria Helena.

Ronaldo es su ídolo máximo y sueña con conocer el nuevo estadio del conjunto brasileño.

Un deseo presente hace tiempo

Sin embargo, no se trata de la primera vez que la fanática de Corinthians marca su piel. Según cuenta, antes de hacerse el definitivo, solía usar tatuajes de henna, aunque no le duraban mucho tiempo.

"Una vez me hice un tatuaje (de henna) en la playa con un hombre que lo hacía para diversos fanáticos de diferentes equipos. Me quedé en la playa, transpiré y cuando volví al departamento ya se había ido. La gente le quería pegar al chico", bromeó.

Ahí fue cuando se dio cuenta de que era el momento de tatuarse de verdad. Ahora, en Araras la gente la reconoce hasta en la tienda y, cuando la ve venir, dice: "Ahí viene Corinthians". Desde entonces, la apodaron "Corinthiana".

Maria Helena es una clara demostración de que la pasión por el fútbol no tiene fronteras: ni género ni edad.

Qué leer a continuación