El Abierto de Australia: el humo y los jugadores de la clasificación como "Conejillos de Indias"

Sebastián Torok
lanacion.com

La lluvia, tan necesaria en medio del infierno, aplacó bastante el humo que invadió cada rincón de Melbourne. Sin embargo, los incendios forestales que, desde hace semanas provocan daños irreparables en distintas porciones de Australia, siguen siendo el tema de conversación en los pasillos del Melbourne Park. Mientras se les recomienda a los habitantes de la ciudad del estado de Victoria que se protejan del aire libre, los tenistas compiten. El Abierto de Australia, primer Grand Slam el año, levantará el telón el lunes próximo (el domingo por la noche en la Argentina), pero los jugadores que desde el martes pasado disputan la clasificación, están irritados. La mayoría consideró que la organización los hizo jugar en un ambiente tóxico. Se espera que en las próximas horas las condiciones mejoren, pero la alarma sigue encendida desde el mismísimo momento en el que Novak Djokovic, el número 2 del mundo, dijo que, de ser necesario, consideraría aplazar el arranque del torneo.

Marco Trungelliti (210º), uno de los seis argentinos en la qualy de Australia, opinó que no encuentra diferencias entre jugar bajo el smog de China y el humo de Melbourne. "No sé, en realidad, qué diferencia hay. Habría que hablar con un médico, pero esto se ve igual que en China, donde hay una polución inhumana. Se ve igual el sol en China que acá. No habría que jugar así". El santiagueño, en contacto con LA NACION, disparó: "Están utilizando a los jugadores de la qualy como conejillos de Indias, como siempre. Nos prueban para ver si la cosa funciona o no. También hay un factor mental en todo esto: se ve el humo y hay gente a la que se le traba la tráquea, no le entra aire. Nos mandaron un mail diciendo que se toman en serio todo lo que hacen con las mediciones. Pero le dijeron a la gente de Melbourne que no saliera a la calle y cerrara los filtros de aire de las casas, pero a nosotros nos mandaron a jugar al tenis".

Hubo jugadores muy afectados en estas primeras horas de acción (la eslovena Dalila Jakupovic fue la más afectada y se retiró en su partido de primera ronda), pero otros no padecieron la contaminación. Facundo Mena (204º), otro de los argentinos en la qualy, contó: "En mi caso no he tenido problemas con el smog, no se me dificultó para jugar ni para entrenar, lo hice durante dos o tres días con humo y en ningún momento sentí molestias ni me picaron los ojos. A Andrea Collarini sé que sí. En mi caso no tuve problemas. Los del torneo recomendaron que no entrenáramos hasta cierto horario, pero algunos fueron igual". Tal como dijo el jugador de Temperley, Collarini (190º) sí sintió alguna molestia en su derrota de la primera ronda de la clasificación: "No creo que el humo me haya repercutido en mi partido. Sí, después de entrar en calor a las 8 de la mañana, vino una persona del torneo para recomendarnos no jugar. Me picaban un poco los ojos. Después sí tuve algunos dolores de cabeza".

Otro de los protagonistas argentinos que por estas horas se encuentran en Melbourne es Diego Moyano, que después de una extensa experiencia en la USTA (Asociación de Tenis de los Estados Unidos), se vinculó recientemente al sudafricano Kevin Anderson como su entrenador. ¿Cuál es su experiencia en estos primeros días en la ciudad? "El viento estaba trayendo el humo de los incendios y estaba complicado. Pero ahora cambió y aclaró. Es una situación difícil porque no es normal, en Melbourne no pasaba nunca. Ahora se calmó, supuestamente hay dos o tres días que debería estar bien y la semana que viene, también. Se está viviendo una situación difícil por los incendios. Personalmente, salí a correr, estuve al aire libre y no me pasó nada, no me faltó el aire. En el río hay gente haciendo kayak. Sé que algunos equipos de fútbol suspendieron las prácticas por el smog, pero solamente por algunas horas".

Varias figuras del tour, como Roger Federer, Rafael Nadal, Djokovic, Nick Kyrgios, Alex Zverev y Stefanos Tsitsipas, participaron de una exhibición para recaudar dinero en beneficio de la causa "Rally for Relief (Reunión por el alivio)", que encabeza la Cruz Roja local. Además, Rafa y Roger donaron 250.000 dólares australianos. Pese a ello, las dos leyendas recibieron críticas de un tenista de la qualy. El canadiense Brayden Schnur, 103º y 24 años, superó la primera ronda sintiendo sequedad en su garganta y dijo sentirse decepcionado porque el suizo y el español no tomaron posiciones firmes: "Son un poco egoístas al pensar en ellos mismos y en sus carreras (...) No están pensando en el deporte en sí mismo". El francés Nicolas Mahut, asimismo, ironizó publicando en Instagram una foto suya con una mascarilla y la frase: "Listo para la primera rueda".

Los organizadores del Australian Open están recibiendo críticas, pero se defienden diciendo que están continuamente monitoreando las condiciones del aire y que cancelarán el juego cuando la nube sea tóxica.

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