5 secretos sobre sobre Disney desvelados por su CEO

Cuando Bob Iger, director ejecutivo de Disney, comenzó a trabajar en sus memorias “The Ride of a Lifetime” (“El viaje de una vida”) pensó que cuando se publicaran ya no sería director ejecutivo de Disney. También pensó que terminarían publicándose cuando estuvieran en medio de la carrera presidencial de 2020.

La colosal adquisición de Fox por parte de Disney (DIS) por 71.300 millones de dólares cambió esas expectativas. Cuando cerraron el trato, Iger prometió a Rupert Murdoch que extendería su mandato como director ejecutivo de Disney hasta 2021 para que supervisara la integración.

El nuevo libro de Iger, que fue publicado por Random House en septiembre, se presenta como la historia de éxito de un empresario, pero contiene muchas reflexiones sorprendentemente sinceras y bastantes perlas informativas que no se conocían públicamente.

El veterano de ABC y Disney habla íntimamente en el libro sobre las muchas veces que casi dejó ABC, como cuando Cap Cities, una empresa de televisión local mucho más pequeña, compró ABC en 1995. Dibuja la titularidad del representante de talentos Michael Ovitz durante 15 meses en Disney como desastrosa. Recuerda veces en las que la programación de ABC y el canal de películas de Disney Animation estaban en plena sacudida. Y los entusiastas de los negocios consiguen mucha información sobre los cuatro movimientos decisivos de Iger como director ejecutivo de Disney: las adquisiciones de Pixar, Marvel, Lucasfilm y Fox.

Estos son cinco momentos reveladores del libro de Iger.

1. Michael Eisner estaba rotundamente en contra de la adquisición de Pixar (2006)

Bob Iger, presidente y director ejecutivo de Walt Disney Co., bromea con Michael Eisner, exdirector ejecutivo de Disney porque ambos llevan el mismo traje y la misma corbata durante una ceremonia de inauguración de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en Los Ángeles, 25 de abril de 2008 (AP / Damian Dovarganes).
Bob Iger, presidente y director ejecutivo de Walt Disney Co., bromea con Michael Eisner, exdirector ejecutivo de Disney porque ambos llevan el mismo traje y la misma corbata durante una ceremonia de inauguración de su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en Los Ángeles, 25 de abril de 2008 (AP / Damian Dovarganes).

Iger fue nombrado director ejecutivo de Disney en marzo de 2005 e inmediatamente movió ficha para hacer una gran adquisición e impulsar el contenido creativo de Disney. Lo hizo con Pixar, empresa que en ese momento cotizaba en bolsa (con una capitalización de mercado de alrededor de 6.000 millones de dólares), porque Disney Animation acumulaba una sucesión de fiascos y Pixar varios éxitos, incluidos “Toy Story 2”, “Monsters Inc.”, “Finding Nemo” y “The Incredibles”.

En enero de 2006, luego de que Iger hablara extensamente sobre el acuerdo con Steve Jobs, John Lasseter y Ed Catmull, tuvo que llevar el plan a la junta directiva de Disney. Iger decidió que los tres nombres fuertes de Pixar fueran directamente a ver a la junta directiva de Disney y, según ha escrito, pensó que había ido bien: “En el momento en el que empezaron a hablar Steve, John y Ed, todo el mundo en la sala se quedó paralizado”.

Antes de que la junta pudiera votar, Iger recibió una llamada de Michael Eisner, su predecesor y jefe directo durante cinco años mientras Iger era jefe de operaciones. Eisner ya ni siquiera era miembro de la junta, pero seguía teniendo influencia sobre las personas que integraban la junta. “Bob, no puedes hacer eso. Es lo más estúpido del mundo… Puedes arreglar Animation. No necesitas hacerlo”, recuerda Iger que dijo Eisner.

“Era la misma lista de preocupaciones”, escribe Iger. “Era demasiado caro, demasiado arriesgado. Traer a Steve [Jobs] a la empresa sería un desastre”.

Iger estaba molesto. “Michael había estado fuera de la empresa durante cuatro meses. Su vinculación con Disney había terminado su último día de trabajo… Me ofendió su intromisión”.

Finalmente la junta dio nueve votos a favor y dos en contra del acuerdo de Pixar y el voto no debía ser unánime. Disney anunció su compra de Pixar por 7.400 millones de dólares el 24 de enero de 2006.

Iger escribe que “años más tarde” Eisner admitió que se equivocó con la adquisición de Pixar.

2. George Lucas quería más dinero por Lucasfilm (2012)

George Lucas (izquierda), el creador de la franquicia "Star Wars", se dirige a la multitud mientras el presidente y director ejecutivo Bob Iger observa durante una ceremonia de inauguración de la atracción Star Wars: Galaxy's Edge en Disneyland Park, celebrada el miércoles 29 de mayo de 2019, en Anaheim, California (Foto de Chris Pizzello / Invision / AP).
George Lucas (izquierda), el creador de la franquicia "Star Wars", se dirige a la multitud mientras el presidente y director ejecutivo Bob Iger observa durante una ceremonia de inauguración de la atracción Star Wars: Galaxy's Edge en Disneyland Park, celebrada el miércoles 29 de mayo de 2019, en Anaheim, California (Foto de Chris Pizzello / Invision / AP).

En mayo de 2011, Iger almorzó con George Lucas tras una ceremonia de reinauguración de “Star Tours” en Disney World, Orlando, Florida, e Iger le planteó la posibilidad de que Lucas vendiera su empresa. Lucas no estaba preparado para vender en ese momento, pero estaba abierto a la posibilidad de hacerlo en el futuro.

Siete meses más tarde, Lucas llamó a Iger y le dijo que estaba listo para hablar. Esa vez, se encontraron para almorzar en Disney Studios, Burbank, California. Lucas, escribe Iger, declaró inmediatamente que quería el “acuerdo de Pixar’”.

El acuerdo de Pixar se cerró por 7.400 millones de dólares. “Ya sentíamos que Lucasfilm podía ser muy valiosa para nosotros”, escribe Iger, “pero no valía 7.400 millones de dólares”. Pixar tenía seis películas en proceso de producción cuando Disney la compró, además de un gran equipo de ingenieros, escritores, directores y animadores. Lucasfilm no tenía más directores que George Lucas y, “hasta donde sabíamos, no tenían películas en desarrollo o producción… En la mente de George, Lucasfilm era tan valiosa como Pixar, pero según nuestro análisis relativamente desinformado, no lo era”.

Iger y otros altos ejecutivos de Disney hicieron una lluvia de ideas sobre lo que Disney podría lanzar y vender si fuera dueña de Lucasfilm, “lo cual eran puras conjeturas” en ese momento, reconoce Iger. Analizaron la empresa de efectos especiales de Lucasfilm, sus acuerdos de licencia para juguetes y otros productos, y concluyeron que si se movían con rapidez, podrían sacar una nueva película de “Star Wars” en los próximos tres años, en 2015, otra en 2017 y otra en 2019.

Iger llamó a Lucas y le dijo que Disney podría pagar entre 3.500 y 3.750 millones de dólares. Lucas había “bajado” respecto al precio de Pixar, pero aun así “no iba a aceptar nada por debajo de lo que se ofreció a Marvel”, escribe Iger (en 2009, Disney había comprado Marvel por 4.000 millones de dólares). Finalmente se decidieron por 4.050 millones de dólares, “ligeramente por encima de lo que pagamos por Marvel”, escribe Iger.

El acuerdo salió adelante, pero ese no fue el final de las desavenencias entre Lucas y Disney. Cuando la presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, proyectó en privado para Lucas “El despertar de la fuerza”, él no quedó contento. Iger no coincidió con su criterio y estaba muy satisfecho con el trabajo del director JJ Abrams. Seguía queriendo que Lucas asistiera al estreno de “El despertar de la fuerza”; lo hizo y fue bien. Pero tras el lanzamiento de la película (que rápidamente rompió todos los récords en un fin de semana de estreno), apareció una entrevista que Charlie Rose hizo a Lucas en la que este último decía que las películas de “Star Wars” eran como “sus hijos” y sentía que los había vendido a “esclavistas blancos”, es decir, a Disney. Iger escribe que “decidió callar y dejarlo pasar”.

Mellody Hobson, la mujer de Lucas, envió una disculpa a Iger por email y, más tarde, Lucas llamó e hizo lo mismo.

3. Bob Iger cambió de opinión sobre la compra de Twitter en el último momento y Jack Dorsey se quedó ‘estupefacto’ (2016)

NUEVA DELHI, INDIA, 14 DE NOVIEMBRE: el director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, habla durante una entrevista con Hindustan Times en las oficinas de Twitter India, en el edificio Crescent, el 14 de noviembre de 2018 (Foto De Burhaan Kinu / Hindustan Times a través de Getty Images).
NUEVA DELHI, INDIA, 14 DE NOVIEMBRE: el director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, habla durante una entrevista con Hindustan Times en las oficinas de Twitter India, en el edificio Crescent, el 14 de noviembre de 2018 (Foto De Burhaan Kinu / Hindustan Times a través de Getty Images).

Cuando las “cosas se calmaron”, tal y como escribe Iger, en tres adquisiciones gigantescas de empresas de contenido (Pixar, Marvel, Lucasfilm), Disney quiso comprar una plataforma tecnológica. Se analizó la compra de Snapchat, Spotify y Twitter. “Todas eran digeribles en cuanto a tamaño”, escribe.

Disney se fijó en Twitter y expresó su interés en 2016, pero rápidamente trató de conseguir otras ofertas, por lo que Disney “entró a regañadientes en una subasta” para comprar Twitter y llegó a un acuerdo. (En 2017, Iger confirmó los rumores de que Disney había considerado la posibilidad de comprar Twitter, pero no dijo por qué; fue cauteloso y solo dijo: “Finalmente decidimos no seguir en esa dirección”). La junta directiva de Twitter aprobó el trato y la junta de Disney también lo aprobó un viernes de octubre de 2016.

Al día siguiente, escribe Iger, “decidí no seguir adelante con eso. Sentí algo ­­dentro de mí ­­­­­­ que no estaba claro… Había problemas relacionados con la marca que me carcomían por dentro”.

Iger señaló las “controversias” con Twitter que le preocupaban, por ejemplo, “cómo manejar los discursos de odio… qué hacer con las cuentas falsas que con un algoritmo escupen ‘mensajes’ políticos para influir en las elecciones, así como con la rabia y falta de cortesía generalizada en la plataforma” (el mes pasado, el director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, anunció que Twitter dejaría de permitir la propaganda política).

Los problemas de Twitter, escribe Iger, “se convertirían en nuestros problemas. No se parecía a ninguno que hubiéramos enfrentado antes y sentí que sería corrosivo para la marca Disney”. Llamó al director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, quien “se sorprendió, pero fue muy educado”.

En lugar de comprar Twitter, Disney ejerció su opción de comprar una participación que permitiera controlar de la empresa audiovisual escindida de MLB Advanced Media, BAM Tech, un año después de gastar 1.000 millones de dólares en una participación del 33 %. BAM Tech se convertirá en una pieza crucial para impulsar ESPN+ y Disney+.

4. Iger tomó personalmente la decisión de expulsar a Roseanne Barr y cancelar su show (2018)

El revival de "Roseanne" (Adam Rose a través de Getty Images).
El revival de "Roseanne" (Adam Rose a través de Getty Images).

En mayo de 2018, solo dos meses después de que ABC trajera “Roseanne” de vuelta y lo estrenara con grandes índices de audiencia, la estrella del show, Roseanne Barr, envió un tuit en el que llamaba a Valerie Jarrett, exasesora del presidente Obama, el “bebé” de “la hermandad musulmana y del planeta de los simios”. El tuit recibió la condena generalizada por racista e imperdonable, aunque Barr afirmó más tarde que pensó que Valerie Jarrett era blanca.

Iger trabajó con un cuadro de ejecutivos de Disney y ABC Entertainment, y discutieron “varias respuestas, que iban desde una suspensión de empleo y sueldo hasta una fuerte advertencia y una reprimenda pública”. Si bien otros ejecutivos “no hablaron de despedirla, supe que en el fondo era lo que tenían en mente”, escribe Iger.

Finalmente, el mismo Iger decidió que tenían que despedir a Barr y cancelar el show. Dio como razón que “si alguno de nuestros empleados tuiteara lo que ella tuiteó, sería despedido de inmediato”. En su libro, añade: “Realmente, fue una decisión fácil”. Nunca pregunté qué repercusiones económicas tendría, y no me importaba”.

Iger dice que recibió elogios del dueño de los Patriots, Bob Kraft y el presidente Obama, entre otros, pero “fui atacado en Twitter por el presidente Trump, quien me pidió que me disculpara con él y dijo algo sobre las declaraciones ‘horribles’ que habíamos hecho sobre él en nuestra cobertura de noticias en ABC”.

5. Iger pensó en presentarse a presidente, hasta que se alcanzó el acuerdo con Fox (2017)

Bob Iger, presidente y director ejecutivo de The Walt Disney Company, interviene en un evento del Economic Club de Nueva York en Midtown Manhattan el 24 de octubre de 2019 en la ciudad de Nueva York (Foto de Drew Angerer / Getty Images).
Bob Iger, presidente y director ejecutivo de The Walt Disney Company, interviene en un evento del Economic Club de Nueva York en Midtown Manhattan el 24 de octubre de 2019 en la ciudad de Nueva York (Foto de Drew Angerer / Getty Images).

En agosto de 2017, dos semanas después de que Disney anunciara su compra de una participación mayoritaria de BAM Tech, Rupert Murdoch invitó a Iger a su bodega en Bel Air, California. Iger asumió que Murdoch quería saber si Iger tenía pensado postularse a presidente en 2020, un rumor que había estado circulando, e Iger tenía razón: Murdoch se lo preguntó de inmediato. “No tenía ningún deseo de ser sincero con Rupert sobre lo que pensaba, haciéndome a la idea de que terminaría en Fox News”, escribe Iger.

De hecho, Iger había estado considerando la posibilidad de presentarse a presidente, “a pesar de que sabía que era una posibilidad remotamente increíble”, escribe. Había trabajado extensamente para profundizar en política e historia política. Incluso releyó la Constitución de Estados Unidos y la Carta de Derechos.

“También trataba de no ser presuntuoso”, escribe. “El simple hecho de que yo dirigiera una gran empresa multinacional no necesariamente me calificaba para ser presidente de Estados Unidos”. En un momento, Iger también agrega, con bastante franqueza, que el posible candidato a 2020, Michael Bloomberg, podría querer tomar nota: “Yo era escéptico sobre la voluntad de Partido Demócrata para apoyar a un empresario exitoso”.

¿Qué ocurrió para que la pregunta de Murdoch acabara con la idea de Iger de presentarse a las elecciones? Iger sintió que Murdoch le sugirió que estaba dispuesto a vender 21st Century Fox. Al día siguiente, llamó a Murdoch y hablaron de ello más abiertamente; Murdoch dijo que solo vendería si Iger extendiera su mandato como director ejecutivo; en ese momento, Iger tenía previsto renunciar en 2019. Iger escribe: “De repente, tuve el presentimiento de que mi vida estaba a punto de cambiar y que el catalizador no iba a ser mi candidatura a la presidencia”.

Cerca de dos años más tarde, tras un intercambio prolongado de ofertas en la que Comcast formaba parte del cóctel, Disney finalmente cerró la adquisición de los activos de entretenimiento de Fox por 71 300 millones de dólares. Iger seguirá como director ejecutivo hasta 2021.

Daniel Roberts

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