1917, la película de la discordia en una guerra en la industria de Hollywood

Fotograma cedido por Universal Pictures donde aparece el actor George MacKay (c) como Schofield | EFE/François Duhamel/Universal Pictures
Fotograma cedido por Universal Pictures donde aparece el actor George MacKay (c) como Schofield | EFE/François Duhamel/Universal Pictures

La temporada de premios 2020 inició formalmente con la 77 entrega de los Golden Globes (otorgados por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood), celebrada el 5 de enero, que fue, además, la más polémica y controversial en memoria reciente, no solo por la más o menos sorprendente lista de premiados, sino también por algunos momentos insólitos durante la ceremonia.

Algo que se fue haciendo muy notorio durante la ceremonia fue que, pese a tener múltiples nominaciones, algunas de las grandes favoritas, presentadas por la plataforma digital Netflix – con filmes aclamados como The Irishman y Marriage Story- se fue prácticamente en blanco, únicamente con Laura Dern llevándose una presea por su interpretación como una abogada de divorcios en la cinta de Noah Baumbach, por la que Adam Driver y Scarlett Johansson estaban nominados en la categoría de mejor actor y actriz en una película dramática (ninguno ganó: fueron derrotados por Joaquin Phoenix y Renée Zellweger, respectivamente).

¿Se trató de un elaborado boicot contra el gigante de Internet, que el año pasado vino a establecer un precedente con sus nominaciones para Roma, de Alfonso Cuarón? Si bien el rumor en la industria es que sí – las grandes distribuidoras y los estudios cerrando filas ante lo que se considera una competencia desleal y desproporcionada—solo de este modo podría explicarse que la monumental obra de Martin Scorsese se fuera completamente en blanco.

Sam Mendes es un director con una carrera con altibajos, pero no es tampoco digno de menosprecio: en el 2000, con su primera película, American Beauty, arrasó con todos los premios posibles – incluyendo precisamente, el Golden Globe. En años recientes, el también exmarido de la actriz Kate Winslet había visto su prestigio un tanto comprometido, al hacer una tras otra, dos cintas de la franquicia de James Bond. La primera, Skyfall (2011) fue muy halagada por la crítica mientras que la siguiente, Spectre (2015), fue un desastre de crítica y taquilla.

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Es bien sabido que en Hollywood uno vale tanto como el éxito de su más reciente filme, y el estrepitoso fracaso de Spectre puso en mal la posición del británico de ascendencia portuguesa Mendes, que vio sus bonos muy bajos y fue objeto de mucha burla. Lo impactante de que haya sido nombrado mejor director del año por los miembros de la asociación, es que pasa por encima de dos de los cineastas más aclamados en 2019 por su obra – Bong Joon-Ho y Scorsese-, por una cinta más enfocada en la recreación histórica y los efectos visuales, en lugar de un guión o desarrollo de narración y personajes (tema por el que la gran mayoría de los crítico habían tratado a 1917 como un portento técnico, aunque indiferente en todos sus demás aspectos).

El que Mendes fuera premiado despertó en redes sociales primero, y en algunos medios estadounidenses después, la teoría especulativa que plantea que durante durante el conteo de votos debió haber un empate y Mendes resultó el voto que rompió la situación (algo similar a lo sucedido con Ang Lee en los Oscar de 2012).

Al ganar como mejor película de drama 1917 volvió a causar desconcierto. ¿Es una película superior a The Irishman o Marriage Story? La respuesta es complicada. Mientras que The Irishman y Marriage Story han sido elogiadas por sus interpretaciones (de hecho otro detalle polémico desde que se anunciaron las nominaciones, fue que Robert DeNiro no hubiese sido nominado como mejor actor) y sus argumentos, la cinta de Mendes ha recibido elogios por otras razones: ambientada en el momento más álgido de la Primera Guerra Mundial, esta cinta plantea la misión de dos soldados británicos que se meten en Tierra de Nadie para evitar una emboscada que podría costar 1,600 vidas.

Pero no han sido su guión o sus actuaciones lo que ha despertado el favor de la crítica especializada, sino su destreza técnica en fotografía (Roger Deakins) y manejo de cámara.

Por lo mismo y su discreto paso por la taquilla estadounidense (siendo opacada por la más reciente entrega de la saga Star Wars), hace que el espectador se pregunte si la película es mejor que las otras. Y la verdad es que no es mejor, es diferente, pero de ninguna manera es superior a los niveles de la cinta de Scorsese

Sam Mendes | Foto: P. Lehman / Barcroft Media via Getty Images
Sam Mendes | Foto: P. Lehman / Barcroft Media via Getty Images

Ese triunfo inesperado vuelve a avivar las llamas: ¿es este un castigo por parte de la industria a Netflix? El que solamente Laura Dern tuviera premio de estas dos grandes favoritas, es un claro signo de cierto reproche. Aunque, por otro lado, el que Olivia Colman, la actual ganadora del Oscar a mejor actriz, recibiera el premio a mejor actriz en TV por The Crown (producción de Netflix) pone en duda este detalle, y abre más la especulación acerca del complot de los estudios vs. El gigante en línea.

Por otro lado, la sorpresa agradable fue que el premio a la mejor actriz en comedia o musical fue la chino-estadounidense Awkafina, que inició su carrera como artista de rap y desde 2016 ha ido haciéndose un lugar en el cine, con actuaciones en Ocean’s 8 y Crazy Rich Asians, y ahora protagoniza The Farewell, dirigida por Lulu Wang, en la que encarna a una joven escritora que viaja a China a visitar a su abuela paterna, que está enferma – algo que, según reveló durante su intervención de agradecimiento, es muy personal.

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El discurso más comentado – además de las intervenciones de Ricky Gervais, cuyos agudos puntos no dejaron a nadie indemne – ciertamente fue el de Joaquin Phoenix al ganar el premio como mejor actor. Durante su intervención, de una coherencia muy leve, Phoenix se las ingenió para juntar todos los temas: corrección política, los incendios en Australia, la competencia entre actores y hasta su primera declaración de amor pública a su pareja, la actriz Rooney Mara, quien reaccionó con una risa alegre y un sonrojo.

Un premio esperado y muy aplaudido fue el de Taron Edgerton, el joven actor escocés que encarnó a Elton John en Rocketman, que a diferencia de la Zellweger, sí cantó en su interpretación, mientras que Brian Cox, el veterano actor, se llevó entre aplausos y silbidos de júbilo, el premio a mejor actor en una serie de TV por su inmenso trabajo como el patriarca Roy en el hit de HBO Succession.

Fotograma cedido por Universal Pictures donde aparece el actor Colin Firth como el general Erinmore | EFE/François Duhamel/Universal Pictures
Fotograma cedido por Universal Pictures donde aparece el actor Colin Firth como el general Erinmore | EFE/François Duhamel/Universal Pictures

Bong Joon-Ho dio una frase memorable al agradecer el premio a Parasite como mejor película en idioma extranjero: “el día que los espectadores superen la barrera de los subtítulos, encontrarán un gran mundo esperándolos”, mientras que el siempre controversial Quentin Tarantino y su filme Once upon a time… in Hollywood se llevaron tres premios: mejor guion (que todos esperaban fuera para la cinta sudcoreana), mejor actor de reparto (Brad Pitt, a quien Jennifer Aniston le echó una significativa mirada durante su discurso, pero jamás posaron juntos) y mejor película de comedia o musical – otro premio polémico, ya que la cinta es todo, menos una comedia o un musical.

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Tom Hanks dio unas palabras emotivas y honesto al recibir el premio Cecil B. DeMille por la trayectoria cinematográfica, mientras que Ellen DeGeneres, que recibió la primera edición del premio Carol Burnett a una carrera distinguida en la televisión, dejó a varios desconcertados con su discurso que pareció muy desatinado, luego de que Kate McKinnon le entregara su presea y aprovechara para salir del proverbial closet, en vivo.

Considerados la antesala del Oscar, al menos a nivel popular, los Golden Globes siempre han servido para medir la temperatura de los premios que se entregarán el próximo 9 de febrero en Los Ángeles -- ¿se repetirá la sorpresa de ver ganar a otros que no sean los favoritos provenientes de Netflix? ¿Habrá nominaciones sorpresa? Habrá que esperar una semana para conocer las nominaciones y saber si las apuestas se sostienen o es una tierra de nadie en este 2020.

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