¿Puedes realmente hacer resoluciones de Año Nuevo y mantenerlas?

Se calcula que apenas 8% de las personas cumplirían sus metas de Año Nuevo, y es un número muy bajo considerando que todos arrancamos el año con planes. Mantenerlos es tan complicado que para el día 12 de enero la mayoría nos damos por vencidos. Y aunque parezca una tarea destinada al fracaso, te compartimos 10 estrategias que te ayudarán a ser parte del porcentaje de la población que sí terminará el año con una sensación de éxito.

Sí es posible alcanzar tus metas de Año Nuevo, basta considerar 10 estrategias y ser constante. Foto: Getty Images
Sí es posible alcanzar tus metas de Año Nuevo, basta considerar 10 estrategias y ser constante. Foto: Getty Images

1. Aclara tus prioridades

Si tienes una lista larga de metas, o al menos 12, como suele ser costumbre, te será más complicado alcanzarlas, pues son demasiadas. Lo mejor es reconsiderarlas y encontrar los valores en común que hay detrás de ellas, y aclarar cómo te gustaría que fuera tu vida.

Edita tu lista y hazla más corta, pues incluso dos o tres de tus propósitos podrían alcanzarse bajo una misma intención. Además, considera que los cambios pequeños y consistentes serían más exitosos que un cambio drástico al inicio del año, como recomienda la Doctora Petra Skeffington, directora de psicología de la Universidad de Murdoch, en Australia. 

2. Sé realista

Aunque un año parezca mucho tiempo, una meta grande puede resultar abrumadora si no la partimos en pequeñas metas que puedes ir alcanzando. Así, si quieres perder 10 kilos, por ejemplo, comienza con un kilo al mes. De esta forma, al terminar el año no solo habrás alcanzado la meta final, sino que habrás encontrado otras formas de tener una vida más saludable y te será más fácil mantenerte, recomienda Skeffington.

3. Ponles fecha

De la mano con lo anterior, ponerle fecha a cada una de las partes de tus metas, y hacerte responsable por alcanzarlas, te ayudará a mantenerte en tus propósitos. Eso sí, asegúrate de que tus metas sean específicas, medibles, alcanzables y relevantes.

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4. Sé específico

Perder peso, cuidarte más, dormir mejor, levantarte más temprano… todos estos deseos están bien, pero son muy ambiguos. Una vez que tengas claros tus propósitos comienza a ser más específico, por ejemplo agregándoles un horario, como recomienda Peter Gollowitzer, doctor y profesor de psicología en la Universidad de Nueva York. En pocas palabras considera el dónde, cuándo y cómo para cumplir tus propósitos, y así si vas a meditar, especifica a qué hora, cuándo tiempo y dónde.

5. Conoce el para qué profundo

Para mantener un propósito este debe ser importante para ti, por lo que es bueno conectarlo con un propósito más profundo. La Doctora Theo Tsaousidse, neuropsicóloga, asegura que cuanto más claro tengamos por qué nos estamos comprometiendo con realizar algo, mayores serán las probabilidades de que lo logremos. Por ejemplo, si tu propósito es leer más libros, enfócate en qué hay detrás, como activar tu imaginación o reducir el estrés. Así, más allá de solo un hábito, te enfocas en una motivación profunda que las distracciones no romperán fácilmente.

6. Enfócate en quién eres y no en hacer algo

Si en lugar de solo tener una lista de cosas que tienes que hacer te comprometes con quién quieres ser, sería más fácil. Para ello, tus resoluciones debes enfocarlas en relación a quién eres, y para eso hace falta que te des la oportunidad de creer nuevas cosas sobre ti, como propone James Clear, autor del libro ‘Atomic Habits: Tiny Changes, Remarkable Results’. 

Por ejemplo, en lugar de solo decir ‘mi meta es no llegar tarde’, edita tu resolución para decir ‘soy una persona que siempre llega a tiempo’. Lo mismo pasa con la resolución del gimnasio, donde en lugar de decir que irás diario, mejor enfócate en decir que eres en una persona que mueve su cuerpo a diario para ir al gimnasio. 

7. Dile a alguien más

Compartir tus metas con al menos una persona te ayudará a hacerte responsable, aclara Skeffington. Sería una especie de testigo que te ayudaría a recordarte cómo vas y motivarte. ¡No estás solo!

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8. Cambia tu entorno

Si quieres bajar de peso pero tu casa está llena de dulces y chocolates, te va a costar más trabajo, y lo mismo ocurre con los propósitos de Año Nuevo. Analiza tu entorno, y no solo en relación a qué te rodea sino a quién te rodea. Esto puede marcar la diferencia, pues incluso reconocer quiénes sí te ayudarían a cumplir tus metas podría determinar tu éxito. Alterar tu ambiente para apoyar tus esfuerzos elimina obstáculos que podrían sabotearte.

9. Tiempo al tiempo

Una investigación británica encontró que un nuevo hábito tomaría, en realidad, unos 66 días para instaurarse. Así que no te desesperes si al principio te cuesta trabajo, pues es más un tema de constancia que de cambios drásticos. Además, fallar un día o dos en tus propósitos a largo plazo no significa que te debas dar por vencido, aunque es bueno tener un plan por adelantado con acciones concretas que puedas hacer de forma constante y así ayudarte a lograrlo.

10. Reduce el tiempo para empezar cada día

Suena raro, pero si tu meta es hacer más ejercicio, reducir el tiempo de activación en al menos 20 segundos te ayudaría a lograrlo. Esto se traduce en tener, por ejemplo, tus tenis más a la mano, para que te tome al menos 20 segundos menos estar listo para arrancar con el ejercicio, o tener tu libro más a la mano y a la vista para ponerte a leer aunque sean unos minutos al día.

@travesabarros

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